El escriba, de Robert y Shana ParkeHarrison

El escriba, de  Robert y Shana ParkeHarrison
"Un libro debería ser un hacha para romper el mar congelado en nuestro interior" "¿Por qué la gente del futuro se molestaría en leer el libro que escribes si no les habla personalmente, si no les ayuda a encontrar significado a su vida?" J.M. COETZEE ("VERANO")

21/2/13

"Disociados", un libro de culto

Os puedo asegurar que, aunque falten muchos meses de este 2013, Disociados será el libro del año, un libro que todos querríais tener dentro de algún tiempo, cuando se hable de él como se habla de los libros de culto.

Desde este blog mi más sincera enhorabuena a Marcus por la edición tan guapa que ha logrado, y a Gsús y José Ángel, por el trabajo que hay detrás de esta maravilla. Y claro está, a los cuatro jinetes de Apocalipsis. 




DISOCIADOS. antilogía
EL ÁNGEL
KARMELO C. IRIBARREN
ROGER WOLFE
DAVID GONZÁLEZ
selección de poemas y prólogo:
Gsús Bonilla + José Ángel Barrueco

ISBN 978-84-939270-6-6
232 páginas
Encuadernación rústica
Cubierta plastificado mate
Papel Munken
15 EUROS

“Disociado” como concepto de separarse de diferentes realidades poéticas para crear una nueva y única voz que viva al margen de corrientes; surgiendo una poética libre e independiente.
El libro negro es una retrospectiva de estos cuatro autores, en la que se incluyen poemas inéditos

Puedes comprarlo aquí

19/2/13

Reseña de "Polvo en los labios" de Montero Glez


Los malheridos
Polvo en los labios me llama. Desde que lo recibí, hace una semana, me llama. Está situado a la izquierda del escritorio, coronando una torre de libros por leer, y no deja de atraerme. Lo he cogido un par de veces y he mirado su portada. Es una fotografía de Alberto García-Alix, un autorretrato en el que aparece su brazo escayolado (con una leyenda escrita sobre él, que no logro descifrar), sujetando de una pata, con los dedos formando una pinza, un cuervo muerto. En los otros tres dedos, brillantes, desafiantes, muestra sus anillos macarras de acero: tibias cruzadas, anclas y calaveras: signos de pirata. El dibujo de fondo de ese retrato es un camino de tierra, un camino polvoriento y vacío. Como no podía ser de otra manera, la fotografía se titula Los malheridos.
Tampoco resisto la tentación de hojear el nuevo libro de cuentos de Montero Glez. Miro los títulos de los relatos, su extensión, y leo algún párrafo suelto, a ver qué tal suena. Y suena preciso, desafiante. Contundente, como el disparo de una Magnum 44.
Dejo las obligaciones, las correcciones del próximo libro que me tienen hastiado, y comienzo a leer el relato que da titulo al libro, Polvo en los labios. No tengo intención de leerlo entero, pero me engancha desde sus primeras palabras. Y es que estoy dentro de la historia, viajando en el taxi con Chet Baker y su amigo español camino del poblado de los Pies Negros (es un suponer) a la búsqueda de algo que calme la sed, la santa sed de las venas. Y recuerdo la anécdota del toro muerto a estocadas en la Gran Vía, porque vi la fotografía hace poco tiempo, en la exposición que realizaron cuando la diagonal madrileña cumplió 100 años. Y, lo que es definitivo, porque conocí a Chet Baker en ese último viaje a Madrid, unos meses antes de su muerte. Así que se me corta el aliento y no vuelvo a respirar con hondura hasta que acabo de leer el relato. Y, al terminar de leerlo, pienso que no solo es la historia, que no se trata solo de eso, que es Montero Glez, con su prosa exacta y acerada, con el veneno dulce y rastrero de sus palabras, quien me ha metido dentro del taxi, quién me ha hecho viajar hasta aquel día de 1988, para disfrutar de la belleza de la vida y recalcar, de nuevo, lo absurdo y estúpido de la muerte.
Y ahí acaba mi contención.
Seguir leyendo aquí

Reseña publicada en la Revista Literaturas.com, en su número de febrero de 2013

11/2/13

Too much love, de theREVOLUTIONisNOW



...Bañados en sudor. Soltando chispas por las lenguas. Saliva que recorre grutas y valles. Estremecimiento. Convulsiones. Allí abajo hay dos músculos locos y desenfrenados jugando a destrozar los cerebros. Más música, más trajín, más placer.

Aguanta, amor, aguanta.

Y explota y exploto. Todo es la cascada del río de La Playa entregando su agua al mar. Flojeo pero la locura sigue.

Aguanta, amor, aguanta.


Y vuelven las olas. Un calor intenso. Orgasmo tras orgasmo. Debe ser maravillo poder disfrutar así.

Las respiraciones profundas que dominan todos los sonidos. Respiraciones que poco a poco se normalizan y regresa el equilibrio. Una armonía llena de vaciamiento y paz.

Entregados, sudados y felices.El silencio es otro. Yo soy otro. Mi mirada es otra. Hay estrellas brillantes aquí. La Vía Láctea nos envuelve.

Si toda la casa tiene un encanto especial, de las paredes y el techo del dormitorio parece desprenderse una magia diferente. Toda la habitación está llena de espejos de colores muy pequeños, sobre los que se proyecta la luz que penetra desde el exterior por entre los listones de una persiana de cañizo. Eso, el juego de reflejos entre los espejos, y un olor peculiar. Ahora sé que es aceite de cedro y que ayuda a transportarte a otro mundo. Y en ese otro mundo estaba ella esperándome, apenas vestida con unos labios sensuales, un brillo maligno en su mirada purpúrea y un rubor adolescente en las mejillas.

Demasiado amor.

Salimos al porche buscando luz y viento.

Hemos tomado un té exquisito. Ella misma lo prepara mezclando hojas de plantas que recoge de los acantilados. Y hemos fumado un cacharro de esos que yo no fumaba desde hace años.

Por un par de horas he olvidado lo que venía a hacer a La Playa y las preocupaciones que traía conmigo. Estábamos en silencio, apenas sin mirarnos, sintiendo una especie de conformidad en el alma. Así, sentados, uno junto al otro, dejando la mente en blanco para que los pensamientos no rompiesen el hechizo. Mirando el vaivén de las ramas de los pinos y la luz brillante del reflejo del Sol...


Titulo: 13.0.0.0.0 (theREVOLUTIONisNOW)
Autor: Esteban Gutiérrez Gómez
ISBN: 978-84-939685-5-7
Colección: Narrativa
216 páginas
Precio: 15.00 €

7/2/13

SAFARIS INOLVIDABLES, de Fernando Clemot

SAFARIS INOLVIDABLES
Fernando Clemot



El juego

Uno de los mayores placeres de un lector empedernido es descubrir nuevas narrativas capaces de extasiar. Algo nuevo bajo el sol llegó en 2009 cuando pude leer por recomendación de Carlos Salem el libro de relatos Estancos del Chiado, de Fernando Clemot. Sentí entonces la satisfacción de haber descubierto una narrativa poderosa, curtida y envolvente. El premio Setenil del año siguiente fue justa recompensa al peso de esas narraciones.

La nueva incursión de Fernando Clemot en el relato, Safaris inolvidables, me ha vuelto a sorprender. Quizá sea una prosa más depurada, aparentemente más sencilla, pero el buen hacer del escritor barcelonés sostiene un entramado ingenioso.

Me gusta en el relato la apuesta por el juego cortaziano, la propuesta de puzzle ofrecida al lector y, en Safaris inolvidables, el juego está muy presente. Varias narraciones conforman el cuadro de la vida. Vivir es huir. Vivir es penar. Vivir es enloquecer. Vivir es, también, respirar en soledad.

El juego de la Literatura se inicia en la pantalla de un ordenador. El protagonista de las narraciones utiliza un programa informático que ofrece la posibilidad de recorrer todos los rincones del mundo, e incluso de sobrevolarlo, sin moverse de casa. No es necesario viajar en realidad, frente al ordenador el viaje es posible. El viaje, la huida para encontrase a sí mismo en otro lugar y otro tiempo, para encontrar respuestas a preguntas sobre el pasado, para visitar lugares comunes, conocidos aún sin haber sido visitados.

Es una propuesta de inicio gozosa y, si se acepta el reto, el juego será agradable, divertido para el lector. A partir de ese inicio se diseña la vida del protagonista, una vida complicada, en un momento valle, que, a la vez que recorre diversos lugares del mundo (siempre en relación con sucesos personales que Fernando Clemot hilvana con otro tipo de acontecimientos en un trabajo de artesano de la palabra), conforma el paisaje de una vida triste empapada de rupturas, soledades y locura.

Hasta ahí todo correcto, todo engarza y los relatos, como piedras preciosas de colores, tarde o temprano se transforman en pulseras en los ojos del lector. Pero Fernando Clemot es amante del riesgo, y un simple juego de engarces de fragmentos es poco para su imaginación de cuentista. En un giro de trama de 359 grados, cambia el narrador de la historia y, con precisión lingüista y pulso firme de cirujano literario, despega al protagonista de la trama, lo eleva sobre el libro como si el lector estuviese observando un viaje astral (como los viajes que el protagonista hacía con la herramienta informática sobre el mundo y, a la vez, sobre su vida) e introduce en el lector las inquietudes filosóficas de vida del protagonista, convirtiendo lo que parecía ser algo particular en algo universal.

El resultado final de Safaris inolvidables es un golpe que no voy a desvelar. No sería justo privar de esa conmoción a los lectores que disfrutan con la pasión por el juego.

Esteban Gutiérrez Gómez, 2013

Reseña publicada en la Revista hispanoamericana de cultura OtroLunes, nº 26, febrero de 2013

Fernando Clemot presentará Safaris inolvidables en Madrid mañana viernes, 8 de febrero, a las 20:00 horas, en la librería 3 rosas amarillas.

6/2/13

LA ENFERMEDAD DEL LADO IZQUIERDO en ebook


Cuando el sol que nos alumbra es el símbolo del yin-yang, cuando las montañas fijan con sus valles y sus crestas nuestro destino, cuando se hace difícil respirar en lo que antes era un hogar, cuando el cuerpo empieza a enfermar... quizá sea el momento de cambiar completamente de vida.





4. Los chicos

Los chicos no sabían nada.
El mayor apenas llamaba para decir que estaba en tal o cual ciudad o en tal o cual país con tal o cual grupo de rock o tal o cual compañía de teatro y que salía en los créditos de tal o cual película o tal y cual disco. Esa era su vida. Una mañana apareció en la cocina con un macuto y nos dijo que se iba con su amigo Yosi «Lengua de Serpiente». Yosi, en sus palabras, es un tío total que ha decidido ser diferente y que se ha operado la lengua para partirla en dos como una cobra. Se nos erizó el cabello cuando nos contó eso. Que no nos preocupásemos, que aprendería a manejar las mesas de sonido junto a él y que iba a recorrer mundo. Hace cuatro años de eso.
El pequeño no nos hablaba. Desde chico había decidido que sus padres éramos los culpables de todo lo adverso que le ocurría en la vida. Tras su primer fracaso amoroso nos dejó de hablar y abandonó la casa. Recuerdo una tarde cuando regresó del colegio con la cara a punto de explotar. Aguantó hasta que nos tuvo delante a los dos para decirnos: No sabéis el asco que me dais. Tenía siete años. Le pusimos un psicólogo que nos costó un riñón y que al cabo de tres años nos vino a decir que, en parte, el chico tenía razón, que no estábamos lo suficiente con él, que todo lo hacía para llamar nuestra atención. En fin, que la culpa era nuestra. Nos volcamos con él y él empezó a manipularnos, incluso llegó a enfrentarnos. Nos dimos cuenta de su juego, pero ella no podía creer que fuese verdad. Yo lo entendí enseguida: era madre, y eso era diferente a ser padre. Cada fracaso en los estudios, cada encontronazo con los amigos, cada pesadilla que tenía, cada mal día que soportaba eran por nuestra culpa. Cuando se marchó, le di las gracias a Dios, y le recordé que, según el diario que el psicólogo nos hizo llevar para controlar su conducta y observar nuestras reacciones, hasta en ciento cincuenta y ocho ocasiones tuve ganas de arrojarlo por la ventana sin sentir remordimiento alguno.

Esteban Gutiérrez Gómez

Edición ebook
ISBN 978-84-15414-44-5 (epub)
P.V.P. 3,99 €

SINOPSIS
Un ejecutivo bien instalado, casado y padre de dos hijos, se ve súbitamente excluido, expulsado de su mundo. En el horizonte solo le resta la silueta de unas montañas que contemplaba de niño y hacia las que siempre se ha sentido atraído. Sin más perspectiva que esa silueta arriscada, Pascual, el protagonista deLa enfermedad del lado izquierdo, emprende el camino y comienza a reconstruir su vida sobre una base, esta vez sí, firme, armónica, equilibrada…
La enfermedad del lado izquierdo es un canto a la sencillez y la esperanza, una denuncia de la actual sociedad, competitiva y materialista, que nos gobierna, dirigiendo nuestras acciones hacía la conquista del Dorado para llegar a ninguna parte cuando, delante de nosotros, hemos tenido siempre el lugar hacia el que dirigirnos.


5/2/13

I Premio de Cuentos Tres Rosas Amarillas, 2013

I Premio de Cuentos Tres Rosas Amarillas, 2013




Bases del concurso:



1. Podrán concurrir al Premio todas las personas –excepto los autores publicados por la Editorial Tres Rosas Amarillas-, cualquiera que sea su nacionalidad.



2. Los cuentos (uno por autor), de tema libre y escritos en castellano, serán inéditos y no premiados en ningún otro concurso.



3. Se establece un primer premio de 1.000 euros y publicación del cuento, un segundo premio de 500 euros y publicación del cuento, y un tercer premio consistente en la publicación del cuento; todos ellos editados en el libro “Tres rosas amarillas. Relatos 05”.







4. La extensión de los cuentos estará comprendida entre 1.500 y 3.000 palabras.







5. Los cuentos se enviarán en formato Word, rellenando el formulario de las siguientes webs:



www.tresrosasamarillas.com



www.editorialtresrosasamarillas.com











6. El plazo de admisión de trabajos estará abierto desde la publicación de esta convocatoria hasta el 15 de abril de 2013. No se mantendrá correspondencia con los autores. Sobre los relatos no premiados, la entidad convocante no adquiere ningún derecho y serán destruidos una vez fallado el concurso.







7. El fallo del jurado, inapelable, y cuya composición se dará a conocer al hacerse público el resultado de sus deliberaciones, tendrá lugar durante el mes de mayo/junio del año en curso, junto con la lista de los patrocinadores del premio.







8. Los cuentos premiados quedarán en poder de la entidad convocante, siendo de la misma la titularidad de los derechos de explotación, pudiendo editarlos o difundirlos a través de cualquier medio. El uso discrecional de los cuentos premiados en este concurso, por parte de sus autores, quedará sujeto a la autorización expresa, en cada caso, de la entidad organizadora.







9. Los finalistas del concurso, llegado el momento, serán requeridos a declarar que sus cuentos son inéditos y no premiados en ningún otro concurso. Esta circunstancia deberá ser acreditada mediante declaración jurada, con fecha, firma y fotocopia DNI/Pasaporte.







10. La participación en el certamen supone la total y plena aceptación de estas bases por parte de los concursantes.

27/1/13

El diablo a todas horas, de Donald Ray Pollock




El diablo a todas horas
Donald Ray Pollock

 
Submundo

Sin duda alguna Knockemstiff me dejó impactado. Leí el libro de relatos de Donald Ray Pollock por recomendación encarecida (lo vas a flipar) de José Ángel Barrueco. Acertó de lleno en la diana, aquellos cuentos completamente desesperanzadores todavía dan hoy vueltas en mi cabeza. Los personajes de la llamada Norteamérica profunda pujan por salir de su miseria hundiéndose más en ella, más y más, hasta que acaban tragados por la inmundicia. Sí, no future: si naciste para martillo, del cielo te caen los clavos.

Donald Ray Pollock llega tarde a la publicación, a los 55 años (Knockemstiff se publicó en 2008 en Estados Unidos, y se tradujo al castellano (brutal la traducción de Javier Calvo) publicándose por Libros del Silencio en febrero de 2011), pero durante todos estos años estuvo amasando el buen hacer literario, la técnica que dota a su narrativa de efectividad.

El diablo a todas horas, su primera novela, se publica en Estados Unidos en 2011 y su éxito es inmediato. Prosigue Donald Ray Pollock con la narrativa descarnada, franca y no amigable, con decorados en pueblos fantasmas de ese Estados Unidos sureño, selvático, y personajes humanizados despojados de caretas: tontos de pueblo, poderosos infelices, corruptos hombres de la ley, entregados seguidores de Dios, asesinos en busca de la última instantánea, putas sin posibilidad de ser otra cosa… Vuelve  Donald Ray Pollock a equilibrar la balanza entre personajes buenos y personajes malvados, exactamente de la misma manera que lo hacía Cormac McCarthy en La oscuridad exterior, sin duda alguna una de sus mayores influencias. Personajes, en suma, que no pueden escapar de su negro destino.

Al igual que en Knockemstiff se entrelazan las historias de un modo casi fragmentario, pero el armazón resultante, la estructura que soporta la narración, es un entramado perfecto, equilibrado, que hace que la novela obtenga una consistencia acerada.

Solo un fragmento se escapa de esa estructura, el capítulo inicial que, a modo de preámbulo necesario, nos hace aterrizar en un mundo de sombras, de rezos a la sangre, de sacrificios de animales (y otros “tipos” de sacrificios), de bestialismo y crueldad inimaginables. Un mundo oscuro del que solo se saldrá al acabar de leer la novela.

Y será entonces, cuando la novela ya esté leída, cuando empezarán a deambular por la memoria todas las imágenes que sugiere El diablo a todas horas: cadáveres con ramas insertadas en los orificios de bala que les causaron la muerte, troncos pringosos cubiertos de sangre con miles de insectos a su alrededor, arañas recorriendo el suelo de la iglesia a la búsqueda de fieles creyentes, “basura blanca” con un bote al cuello en el que caen sus babas, muchachas que quemaron la ficha del futuro condenadas a no salir jamás de sus agujeros…

 Como dice Kiko Amat, el artífice de que se haya publicado tan pronto a Donald Ray Pollock en España: una auténtica gozada.

 
Donald Ray Pollock
El diablo a todas horas
Traducción de Javier Calvo
Colección Miradas
Idioma original: Inglés
Publicación: Noviembre 2012
Rústica 21 x 14 cm.
ISBN: 978-84-940156-5-6
376 páginas
22. euros
 

23/1/13

Animales perdidos, de Vicente Muñoz Álvarez








ANIMALES PERDIDOS
Vicente Muñoz Álvarez

Agradecido

La superación no es un camino que lleve necesariamente a la cima, no necesariamente significa ser más o mejor.
Superar algo suele implicar hallar algo de luz, pero no siempre el sol nos ilumina.
Cerrar los ojos puede convertirse en una vuelta al pasado.
El mal y el bien se complementan, nos permiten percibir el grado de uno y otro en comparación forzosa.
Es algo básico, pero no debemos olvidarlo si nos gusta vivir en los extremos, si lo que encontramos en equilibrio no nos motiva o no somos capaces de encontrar el punto medio, aunque sea ese equilibrio el que sabemos que debemos perseguir.
No, no es fácil descubrir la armonía.

Acabo de leerlo y vuelvo sobre las páginas con la punta doblada que marcan los poemas que me han llegado adentro. Son muchos, la esquina superior derecha es un fuelle de pasión. Cierro la tapa de Animales perdidos después de la relectura y consigo sonreír. Pienso que acabo de leer un resumen poético de los últimos años de Vicente Muñoz Álvarez, pinceladas auténticas de su vida, siempre en la lucha. Como creo conocer a Vic me alegro y sonrío: creo saber cuáles son los demonios que le atormentan y aquellos otros que le dan la vida.
Vivir no es fácil.
Vivir buscando cada instante el significado de las cosas, no es fácil.
Lo contrario, abandonarse, tampoco es una solución cómoda.
Huir de la mediocridad que domina el punto intermedio también es complicado.
No hay ficción que supere esa realidad.

Porque Animales perdidos es, sobre todo, un testimonio de vida, un testimonio de no ficción, en el que Vicente Muñoz Álvarez nos ofrece el tránsito desde el hundimiento hasta la plenitud, desde el desafecto hasta el amor. Ese amor que parece haberlo sanado, que le ha otorgado fuerzas para tirar adelante con la vida.
“Pura vida” escribe él, y yo se lo agradezco.
Porque la vida es una droga que se inyecta directamente en la vena, porque la huída a la búsqueda de aire que respirar es un buen motivo para seguir (mal)viviendo, porque escribir sigue siendo el mejor de los exorcismos, y porque cuando necesite cargar las pilas, cuando ande lejos del optimismo, cuando ni siquiera sienta la necesidad de respirar, sé que podré acudir a este poemario,
que germinará la ilusión,
que me hará revivir.

Bacø


Tránsito:
Del Infierno al Paraíso:
ANIMALES PERDIDOS

No eran buenos tiempos.

Me acababa de separar de mi mujer
y había tenido que dejar mi casa en el campo
y alquilar un apartamento
en el extrarradio de la gran ciudad.
Escribía fumaba bebía
y de vez en cuando lloraba
al contemplar asomado a la ventana
la desolación del paisaje:
los bloques inhóspitos de hormigón en la niebla
el cansancio en los ojos de los transeúntes
y el tráfico ensordecedor de la gran avenida.

Por primera vez en 40 años
me encontraba solo en la tierra.

R, la vecina del 6º,
adoptaba animales perdidos.
Se había quedado viuda hacía 2 años
y recogía por la calle
perros vagabundos y enfermos.
Uno de ellos, N, carecía de extremidades
y estaba inmovilizado y ciego.
R le había construido
una especie de cuna acolchada
y le daba en ella de comer con los dedos.
Algunas noches N, agitado en sus sueños,
se caía de su lecho
e incapacitado para cualquier movimiento
aullaba desesperadamente
hasta que R se levantaba
y le volvía a colocar en la cesta.
Yo le escuchaba desde la soledad
de mi cuarto oscuro
y su aullido me desgarraba por dentro:
aquel sollozo infinito y lánguido y triste.
Tumbado en la cama,
incapaz de dormir,
fumaba un cigarro tras otro
y añoraba el norte perdido,
el calor y el rumbo perdido,
naufragando una y otra vez
en los mismos recuerdos.
No eran buenos tiempos:
nada me satisfacía llenaba
todo me estremecía
todo me hacía llorar.

Por primera vez en 40 años
me encontraba solo en la tierra.

Y me gustara o no,
tarde o temprano,
también solo debería reanudar el camino.



MUNDO EXTRAÑO

aquel día

lo recuerdo

me sentía
particularmente
roto

roto
por dentro
y por fuera

rota
la cabeza
el cuerpo
el alma
roto
el corazón

aquel día
lo recuerdo

tenía también
un tremendo
catarro

me lloraban
los ojos
la nariz
la frente
me ardía
pensaba
en la gripe a

era
un domingo
insufrible
de resaca
y desamor
en la tierra

otro
domingo
más

y tenía pendiente
aquella inexorable
comida anotada
en mi agenda

un compromiso
aquella comida
y me sentía morir
con aquel catarro
a cuestas
pero no podía
evitar ir

me armé de valor
me duché me vestí

llegué reventado
al lugar convenido
y entonces
la vi

(no la conocía
no me la esperaba)

de entre todas
aquellas caras

deslumbrante
y marciana
la vi

e inmediatamente
se esfumó mi tristeza
volvió
a correr
la sangre

a bombear
de nuevo
el corazón

y todo
desde
entonces
fue rodado

era
primavera

era
domingo

era
un mundo
extraño

y era
el comienzo
de una
bella amistad



BEATITUD
sol
y arena
y playa
al fin da terra

y noches estrelladas
al borde del mar

y pura vida
y libertad

para regresar
con las pilas recargadas
y el corazón pletórico

a la vida
cotidiana
y al mundo



JARDÍN INTERIOR

En una terraza
de unos 2 metros
cuadrados

frente
a la autovía

macetas con
tomates pimientos
cilantro maría
las plantas
de mi nuevo jardín.

Nada que ver
con el anterior

exuberante
y frondoso.
Pero todas
las mañanas
al despertarnos
lo regamos juntos.
Y está
dando frutos.


           Ilustración interior de Julia D. Velázquez




                             BAILE DEL SOL 
Título:
ANIMALES PERDIDOS
Autores:
ISBN-10(13):
978-84-15700-56-2
Referencia:
SO-152
Fecha de publicación:
2012
Número de páginas:
140
Idioma:
Español 
    
  
Precio:
12 €

3/1/13

Visita a los ancestros



Como cada año madrugo el 1 de enero para encontrarme con los ancestros.

Camino por la senda en busca de voces y señales que guíen mi destino.


La niebla del amanecer desaparece dejando húmedo y desabrigado el paisaje.

Junto al arroyo bravío escucho sabiduría en los ritos de los druidas. Más allá de las cascadas reina el silencio.


Me escoltan a uno y otro lado los jóvenes guerreros, alanceados pero en formación, dispuestos a no dejar ver el bosque.

La señal de la sangre se muestra en sus pechos.


Y las compañeras de siempre, pasivas, inmutables bajo la lluvia recién nacida.

Los ojos vacíos de alma, como tranquilos demonios de piedra.


En la trocha de bajada el paraguas de colores corona la Fuenfría.

Una flor se refleja en dos estanques a la vez. Mágico y esférico mundo capaz de ofrecer parpadeos de maravillas.


Llego al mirador dispuesto a arrojar temores al abismo.

Con la esperanza de que un rayo de sol me divida en dos partes idénticas, grito al mundo el nombre del que me atormenta.


Y los ancestros, maestros del tiempo, ancianos en experiencias, tienen a bien mostrarme la piedra sobre la que edificar mi credo. Las manos acarician humedad, la tierra huele a harina, el destino se esconde en la umbría de Dios.

Habrá que luchar.  De nuevo, amor, vivimos en la reconquista.


Bacø, 2013


2/1/13

Lecturas durante el año 2012

  • Relatos de humo (y hachís), de Pepe Pereza
  • Hola fondo sur, de Daniel Ortiz
  • Viajes al fondo del precipicio, de Manolo D. Abad
  • (R)La noche del oráculo, de Paul Auster
  • El ángel Esmeralda, de Don DeLillo
  • Todo cuanto amé, de Siri Hustvedt
  • Elegía para un americano, de Siri Hustvedt
  • El club de los optimistas incorregibles, de Jean-Michel Guenassia
  • El orígen del mundo, de Pierre Michon
  • La ciudad de plata, de Óscar Esquivias
  • Ribaud el hijo, de Pierre Michon
  • Todos los trenes mueren en línea recta, de Dolors Alberola
  • La carretera roja, de David de San Andrés
  • La oscuridad exterior, de Cormac McCarthy
  • Doble pareja, dee John Irving
  • El guardian del vergel, de Cormac McCarthy
  • Canciones de la gran deriva, de Vicente Muñoz Álvarez
  • Meridiano de sangre, de Cormac McCarthy
  • La cuarta mano, de John Irving
  • La última noche en Twisted River, de John Irving
  • mi Padre, el rey, de Gsús Bonilla
  • (R) Mujer en el baño, de Manuel Rivas
  • El lamento de Portnoy, de Philip Roth
  • Jugadores, de Don Delillo
  • Pastoral Americana, de Philip Roth
  • El arco iris de gravedad, de Thomas Pynchon
  • El hombre del salto, de Don DeLillo
  • No es país para viejos, de Cormac McCarthy
  • El tiempò del hombre muerto, de Alfonso Xen Rabanal
  • (R)Todos los hermosos caballos, de Cormac McCarthy
  • Gente que nunca existió, de Miguel Sanfeliu
  • Neorrabioso, de Batania
  • El día de mañana, de Ignacio Martínez de Pisón
  • Muere sonriendo, de Daniel Orviz
  • Madrugada, de César Álvarez
  • Nadar en agua helada, de Recaredo Veredas
  • Trilobites, de Breece D´j Pancake
  • Música para torpes, de Luis Miguel Rabanal
  • El loquero, el gato chiflado y la niña de los pies grandes, de Tesa Medina y Silvia Teresa Flota
  • (R) La carretera, de Cormac McCarthy
  • (2) La niña del pelo raro, de David Foster Wallace
  • Las derrotas, de José Naveiras
  • Opio en las nubes, de Rafael Chaparro Madiedo
  • Trilogía de calle y beso, de Kike Suárez (Babas)
  • Palabras menores, de Juan Ramón Santos
  • Relatos 3 de Tres rosas amarillas, VV.AA
  • Bailando nos charcos / Bailando en los charcos, de Daniel Piñón Peón «Targus»
  • Nada somos, de Francisco Cenamor
  • Esto no rima (Antología de poesía indignada), VV.AA.
  • Perrera, de Daniel Ruiz
  • Te escribiré una novela, de José Ángel Barrueco
  • Cuentos de la Alhambra, de Washington Irving
  • Historias de este mundo, de Matías Escalera
  • Balances Parciales, de Felipe Zapico
  • Viaje a Londres, de Vitalie Rimbaud
  • Majareta, de John Waters
  • El sueño del celta, de Mario Vargas Llosa
  • Noche de relatos, VV.AA.(Premios NH)
  • Consumidor final, de Pedro Mairal
  • No hay tiempo para libros, de David González
  • Stoner, de John Williams
  • Biblioteca Nacional, de Mario Crespo
  • Cuaderno de notas, de Anton Chéjov
  • Lulu, de Mircea Cărtărescu
  • Tierra de bárbaros, de Norberto Luis Romero
  • Un hombre desnudo con un kalashnicov, de Indio Zammit
  • Me quema el sabor de tus ojos (novela), de Dani Sancet


  • Más un puñado de proyectos literarios, cada vez más numeroso, de amigos que ya han sido o están siendo o van a ser editados.

    Gracias a todos por permitirme la evasión.

    20/12/12

    Un chute maestro...

    “Cuidado con las agujas, no las pise, hábiles instrumentos que son del poco aprecio por uno mismo. A Gracie no le entraba en la cabeza que un adicto no pusiera especial cuidado en utilizar agujas limpias […] Sor Edgar, en cambio pensaba en el atractivo de la condensación, el mordisquito amoroso de aquel puñal de libélula. Sabiendo que no vales nada, lo único que puede gratificarte la vanidad es apostar contra la muerte”.




    (Don DeLillo, "El ángel Esmeralda").

    16/12/12

    El recital del Fin del Mundo


    Queridos terrícolas:

    Por fin llega el Fin del Mundo.

    Los mayas dicen que un rayo cósmico atravesará el espacio la noche del solsticio de invierno de 2012. Entonces un extraño poder se insertará en el alma de aquellos que hayan logrado cambiar la frecuencia de vibración por el miedo a la frecuencia de vibración por el amor, y les otorgará el poder de comunicarse con la mente.

    Yo me parto pero, por si acaso llega el rayo celestial ese, quiero que me alcance rodeado de amigos y medio mamado.

    Por eso este recital, esta fiesta, la noche del 21 de diciembre.

    Víctor y yo hemos ido abduciendo a varios amigos y al final somos unos cuantos locos que estamos dispuestos a demostrar que el miedo no nos atenaza (y que nos gusta la cerveza y la poesía, por ese orden).
    Os dejamos el cartel (guapo cartel obra de Sir Bonilla) para que le deis bola por el ciberespacio (cuidadín, a ver si se cruza con el rayo cósmico ese del cambio y la jodemos).

    La idea es leer de inicio un parrafito de mi apocalíptica novela 13.0.0.0.0 y luego un par de poemas o textos de esos que se leen para dar por culo al mundo, ya que se acaba (además, nos encanta hacer leña del árbol caído, máxime si está el consumismo por medio).
    Habrá jam para todos aquellos de vosotros que queráis participar, traeros vuestros "últimos" escritos. Será esa noche o nunca.

    Gracias a todos, nos lo pasaremos bien.

    Abrazos lisérgicos

    14/12/12

    La ciudad vestida de negro, antología de cuentos

    Os presento una nueva antología de cuentos con la que colaboro. Esta vez participo con un relato inquietante que se titula "En la otra dirección".


    LA CIUDAD VESTIDA DE NEGRO


    Esta antología agrupa veinte relatos inéditos o

    perdidos de los mejores autores de género

    actuales, desde Lorenzo Silva (Premio Planeta

    2012) a Juan Madrid, todos con un entorno

    común: La Ciudad.



    El periodista y escritor David G. Panadero ha

    sido el responsable de coordinar este nuevo

    proyecto publicado por Editorial Drakul.


    Disponible en librerías desde el 21 de diciembre.

    En preventa aquí





    Autores participantes

    Alejandro M. Gallo, Alfonso Sastre, Andreu Martin,

    Anita Haas, Carlos Aguilar, Carlos Pérez Merinero,

    David Jasso, David Panadero, David Roas, Esteban

    Gutiérrez, Fernando Cámara, Francis P. Fernandez,

    Javier Quevedo Puchal, Juan José Plans, Juan Madrid,

    Lorenzo Silva, Manuel Nonídez, Pedro de Paz, Rubén

    Sánchez Trigos, Santiago Eximeno.
    http://www.drakul.es/component/option,com_bookfactory/Itemid,39/id,23/task,viewBook/

    10/12/12

    GOMBROWICZIDAS

    Durante años llevo recibiendo en mi correo electrónico textos de Juan Carlos “Goma” Gómez. Son una especie de cartas llamadas GOMBROWICZIDAS, en las que el autor argentino relata su relación con Gombrowicz durante los veintipico años que el autor polaco estuvo en Argentina, o reflexiona sobre los pensamientos de su amigo.

    Imprimía los textos y guardaba su lectura para el momento propicio, cercano a la hora de acostarme, porque siempre generaban alguna reacción en mí (a veces me partía de risa, a veces me dormía reflexionando sobre lo que el autor argentino pretendía que reflexionase). Jamás he hablado de esta relación epistolar porque no solo yo era el destinatario de estas cartas y, si ahora lo hago público, es porque ayer recibí esta última desde su dirección de correo:

    ¡ADIOS FIEL GOMA!

    El 2 de diciembre de 2012 por la tarde, moría en una cama de hospital Juan Carlos “Goma” Gómez, “El Fiel Goma”. Ayer fue velado y hoy sus cenizas esparcidas en el aire del jardín de su casa donde disfrutó muchísimo sus últimos años junto a sus perros, que adoraba, escuchando Beethoven y haciendo asados para sus hijos, sus nueras y su inagotable esposa Elida, quién lo acompañó hasta su hora final.

    Como él mismo respondía cuando de tanto en vez terminaba de escuchar la Novena Sinfonía, y le decíamos que bien podría seguir ahora con la Tercera: “No”, decía, “después de la Novena ya no se puede escuchar más nada.”; un día terminó de escribir sus implacables gombrowiczidas, invocando a la razón de que “ya no podía sacarle más jugo al pobre viejo”. Guardó sus espadas y comenzó a cerrar sus ciclos: “Sólo me queda esperar morirme al sol”, presagió un día… Y así fue; el sábado 17 de noviembre acomodando unas plantitas en el patio bajo el sol, ese interlocutor extraño lo convocó para una entrevista de dos semanas, la que terminó por aburrirlo sobremanera; y así como cuando no estaba cómodo en un lugar o se levantaba y se iba, o bien esperaba a que el otro hiciera otro tanto, pues decidió esta vez retirarse él.

    Seguramente ahora ya lo tenemos en algún café “Rex” jugando inmortales partidas de ajedrez junto a la muchachada, debatiendo nuevamente sobre el dolor y la inmadurez.

    Así entonces, dedicamos a todos ustedes, de parte de quienes compartimos sus últimos momentos, esta breve semblanza y esta música que a más de uno le resonará en alguna parte del corazón… ¡Adiós Juan Carlos! ¡Adiós Fiel Goma!


    El gran provocador

    Se burló de todos. Se burló de sí mismo. A no confundirse: la cosa era burlarse y todo le servía para perfeccionar su divina parodia ¿Su ley primera? Que el prójimo no se aburriera en su presencia. Era capaz de incendiar al prójimo antes de permitirle que el bacilo del aburrimiento infectara su organismo.

    Sobre todo, se divirtió. El brillante jodón hizo credo de la risa y el sarcasmo. Muchos lo gozaron, muchos lo sufrieron. Nadie pudo escapar de sus gombrowiczidas y sus apodos lapidarios. Quiso como pudo, fue querido a pesar de él.

    Y, antes de partir, se hizo un hueco para burlarse de la misma Parca. Hace un par de semanas nos hizo notar que el promedio de vida en la Argentina era de 78 años. El 26 de noviembre cumplió 78 y el 2 de diciembre dijo chau. ¡Amante fiel del cálculo estadístico! Siempre así, siempre cómico. Ah, por cierto, con una linda sonrisa le gustaría ser recordado.

    Mujer e hijos de Juan Carlos Gómez

    Que la tierra te sea leve, viejo y maravilloso loco.