10/02/10

Recital "Versos en construcción"




RECITAL: "Versos en construcción"
DÍA: 13 de febrero de 2010
HORA: 20 h.
LUGAR: Los Diablos Azules
C/ Apodaca, 6 Madrid (Metro Bilbao o Tribunal)
INTERVIENEN: Antonio Díez, Gsús Bonilla, Francisco Brieves, Marcus Versus, Voltios, David Refoyo, José Luís Zúñiga, Santiago Tena, José Naveiras, Isabel García Mellado, Belentxu, Ada Menéndez, Iñaki Echarte, Javier Berlichón, Hasier Larretxea y María Villa.

09/02/10

Raquel Lanseros presenta "Croniria" en Madrid



"Me encantará daros un abrazo fuerte a todos los que estéis por Madrid
y me queráis acompañar. Muchos besos".

Lectura de poemas de CRONIRIA
"Raquel Lanseros"


Viernes, 19 de febrero de 2010
Hora: 20:30 - 21:30
Lugar: Centro de Arte Moderno
Calle: Galileo, 52 (Metros Quevedo y Argüelles)

08/02/10

Perdedor, pero no fracasado



La temática es recurrente porque son mis obsesiones, que las tengo, porque la vida es que son cuatro cosas. En cada disco, cargas más las tintas con algo, por ejemplo, Víspera de todos los santos era más desesperado, yo incluso iba más desaliñado. Ahora estamos en un buen momento pero yo no veo la vida como alegría y felicidad, sino como algo que hay que llevarse por delante. La vida es hermosa y es triste. Es como esa historia... Son dos viejecitas tomando una tarta de crema. Dice una: "qué malo es este pastel" y la otra, "sí, y además las raciones son tan cortas...". Pues eso es para mí la vida, una ambivalencia. En cuanto el encanto del perdedor, siempre tiene un algo especial, y no sólo para mí. Perdedor, pero no fracasado (sonríe)*

Yosi, compositor, letrista y cantante de Los Suaves, dictó estas palabras al preguntarle por su nuevo trabajo (Adiós, adiós, 2010).

Al menos dos personas que conozco suscribirían estas palabras. Una es Roxana Popelka, la otra Vicente Muñoz Álvarez. Y yo, yo también las suscribo. ¿Y tú? Si eres de los nuestros deja una huella.

*entrevista publicada en El País. Puedes leerla entera aquí

IV Festival erótico del Colectivo Hetaira


Después de un par de meses de descanso, vuelve el Festival erótico del Colectivo Hetaira. Y con una novedad: podréis disfrutar, el mismo día, de poemas y relatos eróticos.

Precio: 5 euros, incluye consumición. También se podrán comprar libros de los autores y autoras participantes. Los beneficios serán para el Colectivo Hetaira.


Intervendrán:

Adriana Bañares, Awixumayita Atiyamuxiwa (http://awixumayita.blogspot.com )

Luis Morales (http://luigidante.blogspot.com/)

Nuria Ruiz de Viñaspre (http://rasca-cielos.blogspot.com/)

Patricia Monge (http://edecanurbana.blogspot.com/)

Rafael-José Díaz (http://es.wikipedia.org/wiki/Rafael-Jos%C3%A9_D%C3%ADaz)

Santiago Tena (http://stenapoeta.blogspot.com)

Silvina Monge (http://la-polilla.com/)


El Colectivo Hetaira es una asociación dedicada a la defensa de los derechos de las trabajadoras y trabajadores del sexo.

http://www.colectivohetaira.org/web/index.php

Si te pilla lejos o no puedes venir, puedes colaborar económicamente:

Caja Madrid: 2038/1878/50/6000101990

La Caixa: 2100/1579/87/0200097513

07/02/10

Adiós, Adiós, lo último de Los Suaves

Llevo todo el finde de viaje y no ha parado de sonar en el radiocedé de mi coche esta nueva propuesta de Los Suaves. Tenéis que escucharla.
Tres botones de muestra:










04/02/10

María Zambrano y las 23 Pandoras


Será. seguro, un recital inolvidable.

Sábado 13 de febrero en León

01/02/10

Poemario del mes: CASA DE AIRE, de Francisco Cenamor





CASA DE AIRE
De Francisco Cenamor

(Ed. AMARGORD, 2009)


Por María Jesús Silva


Francisco Cenamor nos presenta un poemario en el que los momentos y el tiempo cobran fuerza. Ellos son el hilo del que tira para poner voz a los instantes fotográficos en el que basa sus poemas. Los versos definen la instantánea de la miradas, los encuentros, las rupturas, la soledad... Secuencias de vida.

El poemario se divide en tres partes:



Casa de aire, golpes en sus diferentes formas, la caída, la humillación, el abandono, el perderlo todo, el vacío. Golpes duros a los que enfrentarse, difíciles de esquivar y penosos para afrontar.


Ríos de gente, los poemas marcan las horas en las que se va dividiendo el tiempo entre la mañana y la noche. Nos habla de la indigencia, la desolación, la enfermedad, el dejar atrás, el paso de un ‘momento’ para encontrar otro unido al movimiento humano. Espera, muerte, instantes de vida, amor.


Última función, cinco poemas describen cinco actos. Secuencias de sentimientos solitarios, lo que se siente en ese instante.


Las figuras retóricas que aparecen son, fundamentalmente, las de pensamiento.

La prosopografía, descripción de una persona en su aspecto exterior.

Ej: poema I (pág, 15)



La blusa rasgada.

las medias

por debajo

de las rodillas.

Sangre. (...)



La topografía, descripción de un lugar.

Ej: poema 5,54 p.m. (pág, 65)


Desde el tren

la ciudad está en movimiento.

Se percibe la oquedad de sus calles,

la quietud de los edificios al sol.

Las ventanas son pequeños ojos

que esconden grandes secretos. (...)


El retrato, descripción tanto moral como física.

Ej: poema XII (pág, 26)


Cuerpo encorvado,

mirada perdida.

Sale de tus labios

un extinto rumor

que nadie escucha.

El frío de una moneda

en la mano te despierta.


Gentes que pasan.


El epifonema, reflexión final sobre afirmaciones anteriores.

Ej: poema V (pág, 19)


No era tan fácil

llegar y escuchar

el silencio inmenso,

apretar las manos

contra

cuerpos helados.


No era tan fácil

llegar y no ser nada.



La anáfora, se sucede en varios poemas.

Ej: poema IV (pág, 18)



Caes,

como un plomo (...)

Caes,

inconsciente (...)


Ej: poema VII (ág, 21)



Tu casa,

un coche abandonado.

Tu casa,

un cajero automático, (...)

Tu nueva casa de aire (...)



La gradación, escalonamiento en diversos niveles. Crean así un climax para llegar a lo más alto.

Ej: poema XXVII (pág, 41)


Sentir en tu rostro
el agua fresca, (...)

Saltar

a la fuente. (...)

Correr

entre los aspersores (...)

Beber

El agua de lluvia, (....)

Sentarte

frente a la fuente.

mirar horas

y horas

y horas.


El poemario está cargado de elipsis, ‘espacios blancos’ donde sólo la imagen reflejada es la protagonista. El asíndeton también se percibe en estos versos.

Las imágenes metafóricas se muestran en la mayoría de los poemas, no hay sustitución de un término por otro, ambos coexisten.

Los tiempos verbales más utilizados son el presente y el infinitivo, lo que nos sitúa en la acción inmediata, lo que está sucediendo.

Dentro del estilo diría que son poemas dramáticos.


Opinión personal:


La idea que percibo, por encima de otras muchas, es la soledad, el tremendo abandono por parte de personas, de objetos. La falta de manos para rescatarnos del bucle en el que caemos, sin saber cuándo, ni por qué, y que de repente un día ha cambiado todo lo anterior. Donde había una casa hay un cartón, donde un trabajo un transitar las calles en busca de limosna, donde amor golpes y despedidas... Imágenes de vidas que parece que nunca viviremos y, que sin embargo , podemos llegar a poseer. Todos somos candidatos al abandono y la soledad. Me impactan las imágenes duras que sostienen los versos casi sin nexos de unión y que se perciben como si las estuviéramos viendo en una película donde el decorado, el diálogo y la acción podrían ser el viaje de un día cualquiera.. Me deja un poso triste porque paseo por las calles y oigo la voz del poeta en cada esquina, en cada amanecer.




I
La blusa rasgada.

Las medias

por debajo

de las rodillas.

Sangre.
La noche es

propicia

para el golpe.
( Primer poema de la serie ‘Casa de aire’, pág.15)



8,47 a. m.
El niño tira la piedra,

muere el pájaro contra el tronco del árbol.

La piedra cae al suelo partida en su frialdad.

El niño mira el pájaro un segundo,

la sangre saliendo por el pico.

Se vuelve, se va sonriendo.
El barrendero recoge

pájaro y piedra

en su carro de basura.
(Primer poema de la serie ‘Ríos de gente’, pág. 51)



Primer acto

Un actor sale al silencio del escenario.

En una esquina, en penumbra,

el reflejo de un cuerpo apenas perceptible.

-¡He de ir!-, dice el actor a la sombra.
Fila tres del teatro. Oscuridad.

Una mujer aprieta la mano de su hombre.
(Primer poema de la serie ‘Última función’, pág. 77)


Poemas extraídos de Cuaderno de poesía (muchas gracias)






Casa de aire
Francisco Cenamor
Ediciones Amargord, 2009

La poesía de las imágenes
por Esteban Gutiérrez Gómez

La imagen a la búsqueda de humanidad, la mirada del poeta que contempla la vida, el querer provocar sentimientos en el lector, el invitarle a la reflexión sobre lo que contempla en sus versos. Francisco Cenamor nos invita a realizar un viaje mundano por la realidad. Con una poesía sin adornos, desprovista de galas, nos muestra imágenes terrenales sobre las que pensar.
Casa de aire es un poemario realmente sorprendente, basado en descripciones realizadas con prosa limpia, de aparente sencillez (hacer fácil lo difícil), y con un complejo entramado intelectual –que juega en la mente del lector– nos presenta tres modelos visuales: fotografía, cine y teatro. Tres métodos de creación intelectual que utilizan, entre otros elementos, la imagen, y que se corresponden con las tres partes del poemario: Casa de aire, Ríos de gente y Ultima función.

Casa de aire nos muestra en pequeñas descripciones el mundo de una mujer indigente. Muy al estilo de esa poesía llamada del silencio, busca el rumor en nuestra mente, el efecto intelectual profundo, con versos cortos y palabras precisas.

Ríos de gente nos revela imágenes en movimiento, todas distintas, ocurridas a diferentes horas, en diversos lugares. Como indica Muhsin Al-Ramli en el prólogo, es una concepción poética cercana, muy próxima, a la narración breve. Las descripciones de las acciones son minimalistas, como los microrrelatos, y, como ellos, esconden secretos que el lector debe de averiguar. Son trozos de película, una serie de fotogramas en las que visionamos un pedazo de vida, rutinas diarias que generan profundas cicatrices.

Ultima función profundiza aún más en la estética narrativa de lo breve, hasta el punto de no lograr diferenciar la prosa del verso para llegar allí donde Francisco Cenamor quiere llevar al lector. El teatro, su pasión personal, muestra los sentimientos escondidos.

Es, en resumen, un paso adelante agigantado en la carrera poética de Francisco Cenamor. Le unen con su pasado su compromiso (intelectual, político y social) y su reivindicación de un mundo mejor, pero la forma ha cambiado y, sin ninguna duda, es mucho más efectiva.

Mucho más del autor en su visitado blog Asamblea de palabras

30/01/10

Félix Francisco Casanova



Ayer, en el suplemento El Cultural, del diario El Mundo, se publicó un amplio reportaje sobre la figura y la obra de Félix Francisco Casanova, de la que la Editorial Demipage ha comprado los derechos (poesía, diario y novela).
Como me ha parecido muy interesante y me ha descubierto a un autor atractivo pero desconocido (por lo menos para mí), he decidido replicar el reportaje en mi blog. No suelo hacerlo, pero creo que merece la pena.



La resurrección de Félix Francisco Casanova
Se reedita El don de Vorace del poeta canario

Fernando Aramburu dio el aviso. Fue en El Cultural, el 2 de octubre pasado, respondiendo a la pregunta: “Y un autor al que sería necesario reivindicar”?“Sin la menor duda -afirmó-, y aquí sí que no transijo, Félix Francisco Casanova Martín, poeta canario de una singular lucidez, un maestro del misterio, hondo y liviano al mismo tiempo, el cual, además, escribió una novela diabólica, inexplicable dentro de la tradición literaria a la que estamos acostumbrados. Es, en cierto modo, nuestro Rimbaud. [...] pienso que no necesita reivindicación ninguna; que somos nosotros, los desinformados, las víctimas de nuestra ignorancia, quienes deberíamos reivindicarnos frente a sus obras”. A partir de entonces, editores, medios de comunicación y escritores quisieron saber algo de la vida y la obra de este joven poeta, muerto a los 19 años y autor de una obra turbadora y de una calidad a la altura de los mejores. Tal vez sea, sí, el Rimbaud español, como ya se le empieza a conocer en el circuito poético, pero de lo que no hay duda es de que Casanova merece un reconocimiento mayor del que disfruta. Para ello, y más allá de lo publicado, El Cultural ofrece hoy, además de estas fotografías inéditas, los primeros tramos de la novela El don de Vorace, editada estos días por Demipage, un poema hasta ahora desconocido y pasajes del diario del poeta.


El entusiasmo de estos días por la figura y la obra de Félix Francisco Casanova contrasta con el silencio atronador de treinta y cuatro años ya. Demasiados e inexplicables para un talento y una vida (y una muerte) como la del joven poeta canario. El Rimbaud español, como lo comenzaron a llamar los fervorosos conocedores de su poesía, nació en la isla de La Palma en septiembre de 1956 y murió en Tenerife un día de enero de 1976, en la bañera de su casa, por inhalación de gas. Nadie puede afirmar cómo ocurrió. Lo encontró su padre que, tras romper la puerta, lo sacó de la bañera, y desnudo y en brazos lo llevó al hospital, donde nadie pudo hacer nada por su vida. El hermano menor del poeta, José Bernardo, reveló al editor de Demipage, David Villanueva, que “antes de meterse en el baño, Félix me dijo que yo tenía algo muy importante que hacer en mi vida y era seguir aumentando la colección de música”.

Porque en el principio fue la música. Félix Francisco Casanova vivía para ella. Sus primeros versos fueron, en realidad, la traducción del inglés de las letras de sus canciones. En mayo de 1974 dejó escrito en su diario: “Estos días oigo mucha música, mucha. Siempre estoy naciendo en la música, es inagotable mi sed y también su fuente es inagotable. Y me amansa y me derrama como un cántaro de sangre de montaña, y su amor me toca y soy lo más vulnerable a sus palabras, y mis heridas, mis llagas revenan como un árbol cortado, como el primer día en que amé o leí a Tagore”.

Obsesiva colección de música
No era siquiera adolescente y el bello Casanova, de aspecto melancólico y espíritu rebelde, se movía entre Kafka y Baudelaire, entre Borges y Hesse, como pez en el agua. Tenía una cultura vastísima, tocaba la guitarra, formaba parte del grupo de rock y el equipo literario Hovno (mierda, en checo), coleccionaba vinilos con pasión obsesiva y escribía versos. El poeta Francisco Javier Irazoki le sigue el rastro desde entonces: “Yo descubrí su nombre en las páginas de Disco Express, donde publicaba mis críticas de música; él comenzó a enviar opiniones (siempre inteligentes) y poemas de calidad. Amaba el rock, pero no más que el jazz o la música clásica”.

Por otro lado, con su mejor amigo, ángel Mollá, escribía manifiestos donde expresaba su rebeldía frente a la literatura convencional. Escribía, por ejemplo: “¿No es cierto que te entran ganas de palpar otras dimensiones y hacer correr por ellas tus tintas hasta secar el tintero y seguir pulsando notas con esos dolores que se nos han concedido? A Hovno le gusta el chasqueo del campesino entre sus judías el hombre que se duerme ante el telerrompevisor cansado de trabajar el que cierra el volumen de un portazo y espera paciente que se derriben los autobombos para ver si le conceden permiso para entrar a rascar algo del fofo estómago universal”.

Muchos de estos textos los publica la Prensa canaria. Félix Casanova tiene 15 años y el diablo de la poesía se enseñorea ya de sus palabras. Un año antes, a los 14, “con la brisa fumando su fiebre”escribió “Muro”, uno de sus poemas más tempranos y que hoy rescatan del olvido las páginas de El Cultural. “Los primeros poemas que Félix Francisco escribió eran de una impresionante exuberancia verbal”, señala Irazoki. “Tenía, dice, una capacidad extraordinaria para crear imágenes inesperadas. Sin embargo, a partir de los 17 años, se despoja de casi todo excepto de la poesía”.

La muerte, siempre presente
Los diecisiete años de Félix Francisco Casanova fueron claves. En ese 1974 publicó su primer libro de poemas El invernadero, que recibió el premio más prestigioso de la isla, el Julio Tovar. En cuarenta y cuatro días de ese año (entre el 9 de junio y el 23 de julio, según anota en su diario) escribió la novela El don de Vorace, (editada en la isla por el poeta Manuel Padorno en la pequeña editorial JB), que estos días reedita bellamente Demipage, y cuyos primeros tramos ofrecemos también en estas páginas. Además de centenares de poemas, recogidos más tarde por Hiperión en el libro La memoria olvidada (1990), Félix Francisco escribe durante 65 días un diario lúcido, morboso y estremecedor,Yo hubiera o hubiese amado ésta es su primera anotación, del 1 de enero:“Aquí comienzo el modelaje de una serie de poemas de agua, cuyo fin no intuyo. Es la primera poesía que escribo tras El invernadero, fabricado en el verano pasado”. El 18 de septiembre, al borde de sus 18 años, escribía: “Hace dieciocho años que estoy aquí. Un día en que estaba muy triste vi un blues pequeñito paseando solo por la carretera. Corrí a su encuentro y le tendí la mano, pero me rechazó. Lo intenté varias veces, mas no aceptaba. Entonces lo seguí con la vista, agazapado entre los matorrales. De repente la carretera se acabó y, justo en el momento en que caía al abismo, me arrastró con su mano”. Y el 12 de junio: “He sufrido un sueño en el que me arrancaba la piel y tenía otra debajo, me crecían pelos en la lengua… ¡Horrible!”.

Apenas rastro de la muerte en su diario, tan obsesiva en su obra. Félix Francisco Casanova era un joven vital, extrovertido, entre amigos y ruidos siempre y, sin embargo, burlaba continuamente a la muerte, como el protagonista inmortal de su novela. El último poema que escribió lo tituló “Eres un buen momento para morirme”, dedicado a María José Sánchez Pinto, la que fue brevemente su novia.

Intensa relación con su padre
El joven poeta era un lector voraz, gracias en parte a la biblioteca de su padre, Félix Casanova de Ayala, con quien mantuvo una relación tensa e intensa. Se tenían una admiración mutua que no esquivaba las continuas y acaloradas discusiones sobre poesía. Firmaron juntos el poemario Cuello de botella. La personalidad del padre merecería un capítulo aparte en este relato. Poeta de la generación postista, odontólogo, comunista, muy conocido en la sociedad canaria, fundó con otros colegas el partido Unión del Pueblo Canario. Según su único hermano, cuando surgió la conciencia poética de Félix Francisco, el padre no escribió más.


"Una imagen bellamente escatológica",

dice su hermano José Bernardo Casanova, autor de la foto



El don de Vorace
Por Félix Francisco Casanova

Me siento realmente mejor. Las vírgulas de agua en la ventana desdibujan el paisaje, o quizá son mis ojos los que despliegan esta cortina de lluvia a mi alrededor. Creo que he sonreído justo como los moribundos alegres, pero tampoco en esta ocasión termino de morirme. Estoy llegando al colmo de lo grotesco.

Cuento hasta diez y me impulso hacia adelante. Mi espalda parece pegada con chicle al colchón, las sábanas son la continuación de mi piel y este sudor de animal enfermo recorriéndome el cuerpo como un pecado. Comienzo a enjaezar a la bestia de mi cerebro: la montura del razonamiento, los estribos de la lógica. Me desembarazo de la blusa del pijama como si se la quitara a un muerto. Arrastro mis pies desde el fondo de la cama, nunca pensé que fueran tan pesados. No dudo de que alguien me confunda con un zombie abandonando el ataúd. La disnea disminuye. De repente me encuentro de pie, temblando intento asirme a la cómoda, pero ya no hay cómoda sino un pequeño taburete con frascos medicinales. Atrapo uno que tiene forma de botella y lo alzo hasta mis ojos, pero no consigo unir más de dos sílabas. ¡Rayos, esto es indescifrable! (No sé si lo pienso o lo hablo). Quizás haya olvidado leer, amnesia total. Por un momento esto me parece maravilloso: saber nada y empezar de nuevo. Pero, vana ilusión, la memoria comienza a desandarlo todo y las imágenes, voces, nombres acuden a mí como la gente a la salida de un cine. Por fin acabo de leer el dichoso rótulo, pero ya las primeras sílabas se me han olvidado y no tengo ánimos para recomenzar. Con tenaz esfuerzo devuelvo el frasco al taburete y noto estar erguido, sin apoyarme en objeto alguno. Una cucarachita trepa por mi pie descalzo, la escupo con alegría, mientras se ahoga, los muebles van recuperando su color habitual e inmediatamente observo que los han cambiado de lugar. Casi a tientas busco la consola de caoba. Está justo en la otra pared, frente a la que antes ocupaba, y en seguida pienso (o digo) que es un cambio absurdo. Abro la gaveta y con un suspiro recojo mi agenda. Es preciso saber cuánto tiempo he delirado en ese horrible camastro, así es que acudo a la última página escrita. Una fecha: 2-diciembre y, con letra que cualquier grafólogo calificaría de melancólica y pesimista, leo: “Hoy es mi último día con vida (ojalá). Esta noche bajaré el telón… El demonio quiera que no se vuelva a subir”. Luego vienen toda clase de detalles sobre el revólver con que me ejecuté y algunas estrofas sarcásticas referidas a lo que en realidad ha ocurrido y que ya intuía con cierta seguridad. Más adelante, una serie de recuerdos mal hilvanados, mis libros, padres, infancia… Un beso final para Marta y la firma completa, con letra de molde: BERNARDO VORACE MARTíN.

No puedo por menos que carcajearme de este nuevo intento fallido o llorar como sólo yo he llorado. Opto por enmudecer los pensamientos y andar sonámbulo. El demonio alzó el telón. Llego a la sala de estar, que ahora es cuando realmente merece este nombre, pues antes era, en todo caso, la sala de no estar, con docenas de libros y discos a modo de alfombra y las huellas de mis vicios entecho y paredes. Ahora todo rezuma limpieza, los discos como los colocaría cualquier pulcro aficionado ylos libros en orden, según editorial o autor. El gran sofá aparece acondicionado en forma de cama: almohada, sábana, manta. A su lado mi mesilla de noche con Las Flores del Mal que yo había comenzado a leer antes del último suicidio.

Lo hojeo y observo numerosos versos subrayados con carmín, los que comparan al poeta con el pájaro albatros: “El poeta es como este príncipe de las alturas/ que asedia la tempestad y se ríe de las flechas,/ desterrado en el suelo, entre burlas,/ sus alas de gigante le impiden andar”. Pero creo que mi caso es aún más triste. Junto a Baudelaire están un vaso con agua y el tubo de cápsulas rojas. Oigo abrirse la puerta, giro la cabeza… Y ahí está, vestida de vaquera, bolsa de supermercado en mano.

- ¡Mi pequeño inmortal! -Marta con ojos llorosos- . ¡Nunca lo conseguirás, eres Dios, eres Dios! La tengo en mis brazos, los cuerpos amarrados, gritos en mis oídos. -¡Mi linda bestia ensangrentada, eres un Diablo!

Mientras me recuerda una y otra vez que no puedo ser aplastado como araña bajo zapato, me derramo de rodillas con mi rostro en sus rodillas… Lloro torpemente, como si fuese la primera vez que no muero.

http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/26538/El_don_de_Vorace



En primer plano, María José Sánchez Pinto, su novia, a quien dedicó

"Eres un buen momento para morirme". Detrás, el poeta. Foto de Alfonso Delgado

Los versos de Casanova, el Rimbaud español
Publicamos varios poemas recuperados por Demipage del autor canario, entre ellos, uno escrito cuando tenía 14 años y también sus últimos versos


Eres un buen momento para morirme
A María José

Amaneciendo y anocheciendo
a un mismo tiempo,
cariño, ¿no es ésta la forma
en que te gustaría vivir?
En mi cabeza hay un álbum
de fotos amarillentas
y lo voy completando con mis ojos,
con los más leves ruidos,
atrapando olores en el aire
y en cada sueño que sueño.
¿Sabes una cosa, pequeña?
La última página de mi álbum
tiene tu boca lluviosa mordiéndome un labio,
un disco de rock'n'roll
y calcetines de colores.
Mis ojos han sido rápidos,
te he hecho el amor con la ropa puesta
a través de una
larga pajita dorada
mientras cruzabas la calle
con el cabello ardiendo.
Pero ahora son tus pies
quienes dan mis pasos,
¡así que no te equivoques
pues me caería!
Te bebo en cada vaso de agua
que sacia mi sed,
mis palabras son claras como niños pequeños
o espesas como semen empapando cortinas,
pero hoy tengo que inventar
un nuevo idioma
para conversar con tus tiernos maullidos eléctricos
y los gritos de euforia
de la gente que vive en tu cabeza.
Debes saber que a veces
soy como un entierro interminable,
siempre triste y azul
subiendo y bajando
por la misma calle.
Pero otras veces soy un río de risa
corriéndome por toda la ribera,
haciendo el amor a la mar,
una felicidad contagiosa,
un revólver de amor, nena,
y voy a disparar justo a tu corazón
¡bang bang!
¿te di?
Quiero arrollarte, enrollarte y arrullarte,
montaña de aguardiente
y tarde rojiza.
Eres un buen momento para morirme.

(14 de diciembre del 75. último poema)


A veces cuando la noche me aprisiona

suelo sentarme frente a una cabina
telefónica
y contemplo las bocas que hablan
para lejanos oídos.
Y cuando el hielo de la soledad
me ha desvenado, los barrenderos moros
canturrean tristemente
y las estrellas ocupan su lugar,
yo acaricio el teléfono
y le susurro sin usar monedas.

(Enero de 75)


Muro

Cargado de ausencias, de sabios y grillos,
el hombre se estrella en la hueca noche
con el olfato averiado y la brisa fumando su fiebre.

En el volumen del tiempo,
la fe se tropieza arruinada
y el turbio gemido de las cloacas se extiende
con la sed en el rumbo plúmbeo.
Sin trabajar el sudor,
sin que tus visiones te ingieran,
así se espera el nuevo amanecer
(con algo más de fuego en los bolsillos).

Luego, en el séptimo despertar,
las eternas ojeras te calumnian
y las orugas siguen presas en el muro.
Este viejo sol está harto de brillar.

(Este poema no ha sido editado en ningún libro. Lo escribió Casanova a los catorce años)

http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/26569/Los_versos_de_Casanova_el_Rimbaud_espanol

27/01/10

Cenamor presenta su nuevo poemario en Leganés


El próximo jueves 4 de febrero de 2010 presentará en Leganés su nuevo poemario Francisco Cenamor. El poemario, que lleva por título “Casa de aire”, ha sido editado por Amargord Ediciones.

El acto se desarrollará a las 20 horas en el Centro Municipal Juan Muñoz (C/Juan Muñoz, 9).

Hará la presentación del libro el poeta Santiago Gómez Valverde.

Este poemário será nuestra próxima víctima en la autopsia de cada mes.

Nuevo poemario de Juana Castro (Presentación en Jerez)


25/01/10

Presentación de "Mecánica Planetaria Volumen Uno", de Dani Orviz



28 de Enero de 2010
21:00 horas
Eïsbar Sound Club
(Travesía de las vistillas 5, metro latina)

24/01/10

Recital en Aranda de Duero

Javier Pascual ha vuelto a montarla en su tierra. Está deseando que sus paisanos escuchen la buena poesía de sus amigos, y no ha esperado al verano para montar un nuevo recital. Allí estarán:

Paula Castilla
Jorge Muñiz
Dioni blasco
Javier Belinchón
y Ada Menéndez





Sábado 30 de enero

20: 00 horas

Café dEsIgUaL

Aranda de Duero

21/01/10

SÓLO UNA COSA OS PIDO






SÓLO UNA COSA OS PIDO
(Ride on, el deseo de una sombra)

Una cosa está clara:
algún día,
tengo que morir.

No me asusta,
no le tengo miedo
adiós,
bye-bye,
nos vemos

Pero no quiero agonías
ni enfermedades terminales.
No quiero saberlo
hasta unos instantes antes
de que llegue el momento.
Si no es así,
ya me cuidaré yo
de poner fin
al futuro.


Entonces,

sólo una cosa os pido:

que alguno de vosotros
se ocupe de mi levedad,



que camine
en la mañana
por las sendas de La Fuenfría,
que busque
el mirador
de aquel cuya casa
siempre estaba encendida,
que contemple
el paisaje
a sus pies
y vuelva
la mirada
hacia Siete Picos
–la imagen de mi vida–,
que suene
el blues
más lento
y lastimero,
más profundo,
aquel blues
que llegaba
a mi cabeza
cuando las dudas,
cuando el vacío,
cuando el abismo;
que suene
el Ride On,
que desgarre
Bon
la quietud
del bosque,
que suene
muy alto
el dibujo de la guitarra
para que esas montañas
se enteren
de que he llegado

y,

después,

que vuelque
despacio
mis cenizas
sobre la piedra
labrada con poemas.

Será entonces,
–y sólo entonces–,
cuando el mundo
en forma de viento
decida mi destino.


© Bacø, 2010






Otra noche solitaria
en otra solitaria ciudad
no soy demasiado joven para preocuparme
ni demasiado viejo para llorar
cuando una mujer me deja tirado.

Otra botella vacía
y otra cama vacía
no soy demasiado joven para admitirlo
ni demasiado viejo para mentir
soy exactamente un cabeza hueca.

Porque estoy solo
porque soy un solitario,
pero sé lo que quiero hacer.

Quiero montar (viajar)
montar
montar
Por el borde de la carretera
montar
El dedo al aire
montar
Uno de estos días
montar
Quiero cambiar mi malvado camino
montar
Hasta entonces yo estaré montando.

He roto otra promesa
he roto otro corazón
pero no soy demasiado joven para darme cuenta
como no soy demasiado viejo para intentarlo,
intentar volver a la salida (al principio).

Y esa es otra luz roja de pesadilla
otra calle con semáforo rojo
y no soy demasiado viejo para apresurarme
porque no soy demasiado viejo para morir
estoy seguro que todavía puedo golpear duro.

Pero estoy solo
¡Dios, estoy solo!
¿qué quiero hacer?
Montar
montar
conseguir un billete de ida
montar
montar
yendo por la carretera equivocada
montar
quisiera cambiar mi malvado camino
montar
uno de estos días
uno de estos días…(tengo que cambiar)

Montar
montar
quiero montar
montar
buscando un carro (camión)
montar
montar
seguir montando
montando y montando y montando y montando... montar
montar
quiero ser mi propio Dios (libre)
montar
Oh sí
montar montar montar
uno de estos días
montar
uno de estos días... (tengo que cambiar)





*Ride on,
AC/DC,
Young, Young & Scott,
1976
(la traducción es mía)

20/01/10

Top de blogs


Gracias a vosotros, las bitácoras Al otro lado del espejo, El laberinto de Noé y Bacovicious se sitúan en el Top 20 de los blogs de literatura en el ranking de WIKIO.

Pincha aquí si quieres ver la lista completa.

19/01/10

Sôber: Cientos de preguntas



En mayo, concierto en Madrid.