El escriba, de Robert y Shana ParkeHarrison

El escriba, de  Robert y Shana ParkeHarrison
"Un libro debería ser un hacha para romper el mar congelado en nuestro interior" "¿Por qué la gente del futuro se molestaría en leer el libro que escribes si no les habla personalmente, si no les ayuda a encontrar significado a su vida?" J.M. COETZEE ("VERANO")
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1/3/10

Poemario del mes: "Electra se quita el luto", de Sonia Fides

ELECTRA SE QUITA EL LUTO

De Sonia Fides

(Ediciones Vitruvio, 2008)

Por María Jesús Silva

Es este un poemario en el que la poeta utiliza el versículo para hacer oír una voz narrativa que se dirige a un 'tú'. En realidad es la voz de la primera persona expresada como si se tratara de un monólogo al referirse a quien va dirigido, con el que a veces dialoga, sin esperar ni buscar respuesta. Existen pinceladas políticas y reflexiones sobre la vida, las sencillas, las que nos sitúan en un lado y de repente nos encuentra en el contrario. El abandono, la soledad, la baja auto estima, el orgullo, el esfuerzo que supone el olvido, lo difícil de seguir camino y la esperanza de la recuperación. Instantes que encontramos repartidos por estos versos.

El libro se divide en cuatro partes:

Electra se quita el luto, rutinas de las que se quiere salir sin llegar a huir, personalidad suplantada por la anulación, el miedo a seguir como una denuncia del mundo en el que la bondad de los hombres se agota, quizá sólo el destino y el Dios que lo mueve manejan los hilos.

Dios me cuenta sus secretos, decepción=ira=abandono=memoria=nada es igual. Romper con todo, horas que alimentan sin querer que avancen, acostumbrarse al tiempo para que no duela, dónde está el mundo a que se pertenece, explicar el qué, herida pero ilesa. Aquí no importa tanto lo que se muestra sino lo que no se ve, lo que se sigue edificando para luchar. Los hombres y sus diferentes pensamientos. Silencio, soledad.

Agnosticísmo débil, tres poemas que hablan de una realidad física palpable, despedidas de personas y de la persona misma. Desprendimiento.

Materia de defensa, nos hace una presentación de la persona y sobre ella plantea diferentes preguntas, qué hacer con una tarde, qué hacer si no hay teléfono, qué hacer para atrapar a la muerte.Algunas de las figuras retóricas que aparecen en el libro son:

La figura que dirige todo el poemario es el retrato, intenso, describe tanto la cualidad física como la moral. Le sigue muy de cerca la etopeya, sólo la cualidad moral.
La enumeración, aparece en muchos de los poemas reseñando los componentes de un conjunto de ideas, observaciones o sentimientos.

Ej: pág, 33

Soy la mitad de casi todo, una sílaba a medio

pronunciar,

el aire tímido en la garganta de la noche.

El 4% de lo ilegal,

el 40% de lo devastado

el 6% de lo insuficiente.

Lo que me falta para formar el todo ha dimitido en mí. (...)

El epifonema, reflexión final, aparece cerrando la mayoría de los poemas.

Ej: pág, 46

La respiración es la anécdota

que nos lleva a la muerte.

Ej: pág, 67

He de tener cuidado,

sigo soñando que los cambios de estación no desean

deletrearme.


El símil, compara un hecho real con otro imaginario.

Ej: pág, 75


¿Pero qué haces?

No te eches la siesta ahora,

no ves que están buscando seductoras

para que caiga la muerte prisionera.

La antítesis, enfrenta pensamientos opuestos.

Ej: pág, 58

Me siento libre a pesar de tu muerte.(...)

La paradoja, en una misma frase dos pensamientos que parecen irreconocibles.

Ej: pág, 18

Algunas mañanas me despierto a la misma hora que la muerte.(...)

La ironía, afirma lo contrario de lo que se dice.

Ej: pág, 22

Hemos dejado de ser hijos ilegítimos

Nuestras madres

nos entregaron hace un instante en acogida.

Este hecho quizás explicaría

la consolidación de cualquier blasfemia

o el innovador vicio de los peatones por no rozar el asfalto.(...)

El sarcasmo, ironía aplicada de una forma crítica a las personas.

Ej: pág, 20

No existen los milagros si de por medio

anda el ministerio de Fomento.

A ellos les da igual

que Jesús de Nazaret,

se entretuviera, antes de ser crucificado,

en redactar el Protocolo de Kioto

o que las autopistas sean campos de concentración

donde a duras penas sobreviven montañas,

que parecieran enfermas de cáncer

en la antesala de su última sesión de quimioterapia.(...)

El apostrofe o invocación, dirigirse a personas o cosas que estén ausentes.

Ej: pág, 46

Menos mal que desde hace tiempo,

Dios no tiene inconveniente

en contarme sus secretos.(...)

La hipérbole, exageración positiva o negativa de la valoración de una persona.

Ej: pág, 36

Desde niña he creído en la elegancia del diablo,

por eso en esta nueva temporada de desfiles

me pongo a sus órdenes.(...)

Algunos me miran,

parecen que empezaran a comprender

de qué está hecho el infierno,(...)

La optación, manifestación de un deseo.

Ej: pág, 24

Si tuviera que escoger un amante entre todos los

ingredientes

que escribo a diario en mi lista de la compra,

subrayaría, sin que me temblara el pulso, la palabra cebolla.(...)

Los versos largos que ha utilizado la poeta consiguen un ritmo lento y dan un tono grave a la expresión, apoyados por la abundante adjetivación y la gran sustantivación.Los tiempos verbales pasan por el presente, el pretérito imperfecto de subjuntivo, el futuro y el pretérito perfecto compuesto.

Opinión personal:
Este poemario me atrapa desde los primeros versos. Magnífico. Todo el libro es una acrobacia en la que la soledad, el miedo, y la búsqueda de algo soñado se baten en una lucha a muerte. Hay escondida, una pirueta extraordinaria que se ejecuta de una forma constante: el instinto de salvación. La perseverancia para reponerse una y otra y otra vez. Un presente que ya es pasado y un futuro que todavía no existe pero se apuesta por él, se desea. Y en ese futuro hay una rebeldía, un afán por permanecer fiel a lo importante, lo que nos sujeta pese a todo, lo que nos hace quitarnos la piel, lo que nos hace libres, los deseos. 'No quiero ceder, ni acostumbrarme', parece decir la poeta. No se quiere si para ello hay que abandonar la barra niveladora que nos mantiene en la cuerda floja, la fuerza del alma hacia dentro, muy adentro, donde algunos tienen el acceso restringido y donde otros jamás llegarán.





MENOS MAL QUE DESDE HACE TIEMPO DIOS NO TIENE INCONVENIENTE EN CONTARME SUS SECRETOS

Si te separas de mí que sea para traicionarme
Luis Cernuda

Menos mal que desde hace tiempo,
Dios no tiene inconveniente
en contarme sus secretos.
Si no resultaría insoportable
Verificar que existen demasiada variedades de hombres.
Hombres que aspiran a que sus pulmones guarden silencio
porque están seguros de la inocencia de los bronquios
en esta profesión llamada vida.
Hombres que ignoran que la autopsia se nos realiza
mientras estamos vivos,
que olvidan como se obliga a nuestros cuerpos
a ser una quimera para los gusanos que queden por nacer.
Y hombres que disimulan cuando alguien les acusa
de ser una plaza sitiada
sobre cuyas paredes se rotula el resultado
de esta sublime inecuación:
La respiración es la anécdota que nos lleva a la muerte.





EL SIGNO DE INTERROGACIÓN ES UNA DE ESAS VERDADES CATEGÓRICAS QUE ACABAN POR ARRUINARTE LA VIDA

Aquí está el poema que iba a escribir
Antes, pero que dejé
Porque te levantabas

Raymond Carver



Accedí a que me reconocieras
pero cuando para hacerlo no recurriste al tacto
sino a las preguntas,
me vi obligada a someterme a una repentina operación de estética.
Quién iba a decirnos que el signo de interrogación
sería una de esas verdades categóricas
Que acaban por arruinarte la vida.






MIS OJOS SÓLO EXISTEN PARA LO QUE ESTÁ POR DEBAJO DE LO QUE EXISTE DE MANERA OFICIAL

Me he conocido
Y me he dado cuenta de mi profundidad
Porque constato que estoy en mi superficie.

Pilar González España



Tal vez no me creáis si os insinúo,
que mis ojos sólo son eficaces para lo que está
por debajo de lo que existe de manera oficial.
Porque si se recuentan los minutos tal y como
la vida decide enumerarlos,
los cronómetros siempre acaban escogiendo
convertirse en víctimas de esa decisión aleatoria.
Por eso desconfío tanto de los premios de consolación
y reivindico los secretos como materia de defensa
sobre todo en días como éste,
en los que la lluvia es un consejo de guerra
y los árboles actúan como soldados
que ofrecen sus bocas abiertas.




LA VIDA NO TIENE NADA QUE VER CON EL CAPRICHOSO SHOW DE LOS PULMONES


No es por la muerte en sí
sino por el abandono
por lo que el hombre empieza a conocer
el estupor del miedo y su naturaleza

Javier Lorenzo Candel



Si tuviera que escoger un amante entre todos los ingredientes
que escribo a diario en mi lista de la compra,
subrayaría, sin que me temblara el pulso,
la palabra cebolla.
Me gustan los misterios,
confiscarle el pasaporte a mi núcleo privado,
ser la cena para cualquier noche desnutrida
y ayudar a los tejado a que se disfracen de boas constrictor
haciendo llamativos ejercicios de rehabilitación
para mantener sus mandíbulas siempre apunto.
No conviene que la madrugada padezca de hambruna
porque el hambre es una poderosa fabricante de estatuas
y la quietud acaba siempre por evidenciar,
que la vida no tiene nada que ver
con el caprichoso show de los pulmones.





MATERIA DE DEFENSA
I
Unas manos con voz cantan mi destino,
me dicen que navegue, que nade,
que me haga víctima
si es necesario,
pero que nunca sea náufraga de ningún paraíso,
ni siquiera cuando su fina arena, siempre caliente,
haga noche entre mis dedos cansados de tráfico y asfalto.






Electra se quita el luto
Sonia Fides
Ediciones Vitrubio, 2008


La voz interior
por Esteban Gutiérrez Gómez




Reniega de la realidad que te ha tocado vivir,
las sombras que pueblan cada rincón de tu casa,
los amigos que te acompañan
riéndose de su propio desconocimiento.

Reniega y acuéstate conmigo.

Quizá
no sea tan malo
nuestro despertar.
(Baco)





En ocasiones, leo un poemario y cuando acabo me siento regurgitado al mundo. No he sido consciente, pero he estado veinte estaciones de metro sintiendo sensaciones ajenas provocadas por la lectura o reflexionando en voz alta. Debe ser eso que se siente cuando se dice que uno es tragado por la literatura.
Si un poemario me estremece, o hace que el paso del tiempo me parezca más laxo o al contrario, más acerado, o logra que me inunden imágenes de bocas que parecen pronunciar palabras y en realidad permanecen mudas, veinte estaciones de metro, siento como un despertar, como la sensación de regresar de otro mundo.
Sí, tragado por la literatura.
Pero hay ocasiones en los que ese otro mundo en el que me he sumergido no es invención, no es ficción, es la propia realidad arrojada sobre si misma, como un haz de luz blanca proyectado sobre un prisma que descompone esa visión uniforme en varios rayos de colores. Así resulta en Electra se quita el luto, ese otro mundo en el que te sumerge es el mundo real, el que se esconde tras la hipocresía que nos caracteriza, el que tratamos de obviar los humanos. Así es, nosotros, ignorantes criaturas domesticables, podemos callar, podemos permanecer mudos ante lo que desfila ante nuestros ojos, ante la realidad que vivimos, pero cuando nosotros callamos, hablan nuestras entrañas.

Divide Sonia Fides su poemario en cuatro partes sobre las que me permito zigzaguear:

I. Electra.
A Sonia Fides no le gusta el mundo. Ni ella ni a otros muchos entre los que me encuentro. Pero Sonia Fides no pretende disfrazar esa realidad, ni pintarla de colores amigos. Sonia quiere decirnos que reniega del mundo y del hombre de hoy (nos hemos alejado tanto de lo que nos hacía hombres (Pág. 21), nuestros cuerpos se adivinan vacíos (Pág. 22), Y en ese momento fuimos más huérfanos que nunca/y nos rodeo una jauría de silencios…/ que no dudaron ni un instante en escupir sobre nosotros/ las dos sílabas que nos designas como necios (Pág. 50)). Con su poesía melancólica, llena de juegos intelectuales y metáforas despiadadas nos dice que no le gusta este mundo (no sé si me apetece formar parte de esta sociedad (Pág. 40)) y que estamos ciegos porque vivir no es sólo respirar (La vida no tiene nada que ver con el caprichoso show de los pulmones (Pág. 24), la respiración es una anécdota que nos lleva a la muerte (Pág. 46)).

II. Dios
Dios no escucha (Desde hace algún tiempo Dios no me toca (Pág. 49)), es insensible y nos prejuzga con el silencio, pero nosotros tratamos de olvidar y olvidamos el tesoro de la vida, de la niñez (La importancia de la masa ósea de los calendarios (Pág. 31)) y sólo buscamos el refugio artificial de eso que llaman felicidad (lo que falta para formar el todo ha dimitido de mí. Yace satisfecho y atiborrado de somníferos,/en la insostenible trinchera de la felicidad (Pág. 33)).
Es posible que Dios esté loco (Los parientes pobres de la familia de los submarinistas (Pág. 34)) o que este mundo sea un juego de nuestra mente (Mi mirada ha sido clonada a partir de un parte de guerra (Pág. 43)). Es posible que esa sea la explicación.

III. Agnosticismo.
Toda mi generación, susurra Sonia con voz post party, es un conjunto vacío (lloro el que toda mi generación sea ahora una circunferencia (Pág. 67)). Susurra realidades segura de que no cambiarán nada.

IV. Defensa.
5 poemas sin título para una muerte que
no oculta
nada, porque después
nada.
No existen paraísos en este mundo.
No es una metáfora extraña ese sujeto hermano que mueve la boca y
no dice
nada.

Recuerden: cuando nosotros callamos, hablan nuestras entrañas.
Como es el caso de Sonia Fides con su Electra se quita el luto.

Ojala se estremezcan ustedes también con su lectura y comiencen a renegar (de sí mismos).

1/2/10

Poemario del mes: CASA DE AIRE, de Francisco Cenamor





CASA DE AIRE
De Francisco Cenamor

(Ed. AMARGORD, 2009)


Por María Jesús Silva


Francisco Cenamor nos presenta un poemario en el que los momentos y el tiempo cobran fuerza. Ellos son el hilo del que tira para poner voz a los instantes fotográficos en el que basa sus poemas. Los versos definen la instantánea de la miradas, los encuentros, las rupturas, la soledad... Secuencias de vida.

El poemario se divide en tres partes:



Casa de aire, golpes en sus diferentes formas, la caída, la humillación, el abandono, el perderlo todo, el vacío. Golpes duros a los que enfrentarse, difíciles de esquivar y penosos para afrontar.


Ríos de gente, los poemas marcan las horas en las que se va dividiendo el tiempo entre la mañana y la noche. Nos habla de la indigencia, la desolación, la enfermedad, el dejar atrás, el paso de un ‘momento’ para encontrar otro unido al movimiento humano. Espera, muerte, instantes de vida, amor.


Última función, cinco poemas describen cinco actos. Secuencias de sentimientos solitarios, lo que se siente en ese instante.


Las figuras retóricas que aparecen son, fundamentalmente, las de pensamiento.

La prosopografía, descripción de una persona en su aspecto exterior.

Ej: poema I (pág, 15)



La blusa rasgada.

las medias

por debajo

de las rodillas.

Sangre. (...)



La topografía, descripción de un lugar.

Ej: poema 5,54 p.m. (pág, 65)


Desde el tren

la ciudad está en movimiento.

Se percibe la oquedad de sus calles,

la quietud de los edificios al sol.

Las ventanas son pequeños ojos

que esconden grandes secretos. (...)


El retrato, descripción tanto moral como física.

Ej: poema XII (pág, 26)


Cuerpo encorvado,

mirada perdida.

Sale de tus labios

un extinto rumor

que nadie escucha.

El frío de una moneda

en la mano te despierta.


Gentes que pasan.


El epifonema, reflexión final sobre afirmaciones anteriores.

Ej: poema V (pág, 19)


No era tan fácil

llegar y escuchar

el silencio inmenso,

apretar las manos

contra

cuerpos helados.


No era tan fácil

llegar y no ser nada.



La anáfora, se sucede en varios poemas.

Ej: poema IV (pág, 18)



Caes,

como un plomo (...)

Caes,

inconsciente (...)


Ej: poema VII (ág, 21)



Tu casa,

un coche abandonado.

Tu casa,

un cajero automático, (...)

Tu nueva casa de aire (...)



La gradación, escalonamiento en diversos niveles. Crean así un climax para llegar a lo más alto.

Ej: poema XXVII (pág, 41)


Sentir en tu rostro
el agua fresca, (...)

Saltar

a la fuente. (...)

Correr

entre los aspersores (...)

Beber

El agua de lluvia, (....)

Sentarte

frente a la fuente.

mirar horas

y horas

y horas.


El poemario está cargado de elipsis, ‘espacios blancos’ donde sólo la imagen reflejada es la protagonista. El asíndeton también se percibe en estos versos.

Las imágenes metafóricas se muestran en la mayoría de los poemas, no hay sustitución de un término por otro, ambos coexisten.

Los tiempos verbales más utilizados son el presente y el infinitivo, lo que nos sitúa en la acción inmediata, lo que está sucediendo.

Dentro del estilo diría que son poemas dramáticos.


Opinión personal:


La idea que percibo, por encima de otras muchas, es la soledad, el tremendo abandono por parte de personas, de objetos. La falta de manos para rescatarnos del bucle en el que caemos, sin saber cuándo, ni por qué, y que de repente un día ha cambiado todo lo anterior. Donde había una casa hay un cartón, donde un trabajo un transitar las calles en busca de limosna, donde amor golpes y despedidas... Imágenes de vidas que parece que nunca viviremos y, que sin embargo , podemos llegar a poseer. Todos somos candidatos al abandono y la soledad. Me impactan las imágenes duras que sostienen los versos casi sin nexos de unión y que se perciben como si las estuviéramos viendo en una película donde el decorado, el diálogo y la acción podrían ser el viaje de un día cualquiera.. Me deja un poso triste porque paseo por las calles y oigo la voz del poeta en cada esquina, en cada amanecer.




I
La blusa rasgada.

Las medias

por debajo

de las rodillas.

Sangre.
La noche es

propicia

para el golpe.
( Primer poema de la serie ‘Casa de aire’, pág.15)



8,47 a. m.
El niño tira la piedra,

muere el pájaro contra el tronco del árbol.

La piedra cae al suelo partida en su frialdad.

El niño mira el pájaro un segundo,

la sangre saliendo por el pico.

Se vuelve, se va sonriendo.
El barrendero recoge

pájaro y piedra

en su carro de basura.
(Primer poema de la serie ‘Ríos de gente’, pág. 51)



Primer acto

Un actor sale al silencio del escenario.

En una esquina, en penumbra,

el reflejo de un cuerpo apenas perceptible.

-¡He de ir!-, dice el actor a la sombra.
Fila tres del teatro. Oscuridad.

Una mujer aprieta la mano de su hombre.
(Primer poema de la serie ‘Última función’, pág. 77)


Poemas extraídos de Cuaderno de poesía (muchas gracias)






Casa de aire
Francisco Cenamor
Ediciones Amargord, 2009

La poesía de las imágenes
por Esteban Gutiérrez Gómez

La imagen a la búsqueda de humanidad, la mirada del poeta que contempla la vida, el querer provocar sentimientos en el lector, el invitarle a la reflexión sobre lo que contempla en sus versos. Francisco Cenamor nos invita a realizar un viaje mundano por la realidad. Con una poesía sin adornos, desprovista de galas, nos muestra imágenes terrenales sobre las que pensar.
Casa de aire es un poemario realmente sorprendente, basado en descripciones realizadas con prosa limpia, de aparente sencillez (hacer fácil lo difícil), y con un complejo entramado intelectual –que juega en la mente del lector– nos presenta tres modelos visuales: fotografía, cine y teatro. Tres métodos de creación intelectual que utilizan, entre otros elementos, la imagen, y que se corresponden con las tres partes del poemario: Casa de aire, Ríos de gente y Ultima función.

Casa de aire nos muestra en pequeñas descripciones el mundo de una mujer indigente. Muy al estilo de esa poesía llamada del silencio, busca el rumor en nuestra mente, el efecto intelectual profundo, con versos cortos y palabras precisas.

Ríos de gente nos revela imágenes en movimiento, todas distintas, ocurridas a diferentes horas, en diversos lugares. Como indica Muhsin Al-Ramli en el prólogo, es una concepción poética cercana, muy próxima, a la narración breve. Las descripciones de las acciones son minimalistas, como los microrrelatos, y, como ellos, esconden secretos que el lector debe de averiguar. Son trozos de película, una serie de fotogramas en las que visionamos un pedazo de vida, rutinas diarias que generan profundas cicatrices.

Ultima función profundiza aún más en la estética narrativa de lo breve, hasta el punto de no lograr diferenciar la prosa del verso para llegar allí donde Francisco Cenamor quiere llevar al lector. El teatro, su pasión personal, muestra los sentimientos escondidos.

Es, en resumen, un paso adelante agigantado en la carrera poética de Francisco Cenamor. Le unen con su pasado su compromiso (intelectual, político y social) y su reivindicación de un mundo mejor, pero la forma ha cambiado y, sin ninguna duda, es mucho más efectiva.

Mucho más del autor en su visitado blog Asamblea de palabras

1/1/10

El poemario del mes: "Tic Tac, Toc Toc", de Isabel García Mellado


Tic Tac Toc Toc
De Isabel García Mellado
(Ed. Ya lo dijo Casimiro Parker, 2009)

Por María Jesús Silva

El poemario está construido en verso libre. Dividido en dos partes: Antes de la guerra y Mi patio de atrás. Ambas partes tienen vida propia, quizá alguna referencia difuminada en la que coinciden algunos versos, pero están definidos por secuencias diferentes.

Antes de la guerra es un recordatorio de personas, de sensaciones, de necesidades, de querer ser... Todo ello es lo que cimienta el presente desde donde escribe la autora.
Mi patio de atrás es crecer en lo que ha vivido y sentido, sin olvidar, dar pasos teniendo muy cerca los sentimientos en los que ha evolucionado.

La figura retórica que aparece de una forma perseverante en todo el poemario es la repetición simple, seguida de la anáfora. También la enumeración y el polisíndeton es una constante en la estructura de los versos, se apoya en ellos para reforzar la imagen.

Ej:
no me siento frágil cuando soy yo misma
y no soy de esas que abrazan
cuando ya es muy tarde
y no apetece
y la noche se ha ido de paseo
sin ti
por madrí

escuchar es algo
que va más allá
de tu ombligo, de tus ganas, del espejo

si pretendes romperme
para poder recomponer mis pedazos a tu modo
te advierto que corto

mientras,
entender es una cuestión de un segundo
que el siguiente no es lo mismo
(lo demás, es ir de listo)

El epifonema aparece en algunos poemas de una forma clara, cerrando la afirmación en la que se basa y en otros de una forma ambigua, como un final que podría continuar.

Ej:
las sombras de una vida mejor
son fantasmas que me asustan
con la voz de otro (...)
una vida mejor es esto
una vida mejor es dejar de recaudar promesas
y empezar a exprimirnos al jugo de lo que somos.

En muchos de los poemas aparece la paradoja, dos pensamientos que parecen irreconciliables.

Ej:
estoy cansada de luchar
contra la lucha de mí contra mí misma
estoy cansada de pensar en todas esas cosas
que me vuelven sombra y me marean
estoy cansada de confiar
estoy cansada de cansarme
de querer y de remar
de no hacer y de quemarme
de perder y de ganar
de que la vida se acabe
de salir y de entrar
de irme y de quedarme
de volar, de envidiar, de oler a gris o a verde oscuro (...)

También vemos la pregunta retórica.

Ej:
¿qué se hace cuando se cae el teatro entero
y tú eras un sueño perdido entre las butacas rojas (...)?
¿qué se hace cuando el lugar del mundo ya
no es lugar ni es mundo(...)
cuando estalla todo y ya nadie alcanza a curarlo?(...)
¿alguien sabe lo qué hay que hacer ahora?

La optación aparece en sucesivos poemas.

Ej:
si pudiera conseguir
que dejen de estallar piedras en las venas
y emplear el dolor en algo más(...)
si dejara el estómago de ahogarse
en las olas crueles como secretos
y pudiéramos volver a confiar en algo
quizá
el corazón podría salvarse.

Los verbos más utilizados son el presente, el imperfecto y el presente futuro.
Abundante adjetivación, tanto descriptivos como explicativos y calificativos.
Varían los versos largos entre mezclándose con los cortos. Encabalgamientos como forma de unión entre un verso y otro.
Ausencia de elipsis, todo está dicho de una forma clara y detallada, nada queda en silencio.

Opinión personal:

La poeta camina arropada por las gentes y los sentimientos que han ido dando forma a lo que es y a donde quiere llegar a estar. No admite el retroceso, no hay titubeos. Es una mezcla de adivinanza en la que nos va dando pistas de lo que siente y cómo lo siente, y una clara afirmación de cómo no será relegada la persona que se ha construido, por nada ni por nadie. Te puedes unir a ella o te puedes quedar afuera, ella sigue camino. Si te unes, entras en su círculo lleno de contradicciones, de disparates, de subidas y bajadas. Si te apartas, te abandona. Me ha gustado las idea tajante, afilada, casi cruel en la que proyecta lo que siente y lo que quiere vivir.



Tic Tac, Toc Toc
Isabel García Mellado

Editorial Ya lo dijo Casimiro Parker, 2009


Ofrece tu rostro a la lluvia
Por Esteban Gutiérrez Gómez

A Isabel le gusta mojarse. Igual que al pardao de Los suaves, le gusta que el agua resbale por su cara mientras los demás agachan la cabeza y buscan el resguardo que les cobije del mal de la lluvia.
Isabel es agua, es mar.
A Isabel le gusta dividirse en dos y ofrecerse, le gusta ser siempre niña, ver el mundo desde una perspectiva diferente.
A Isabel, esponja marina, le gusta empaparse de vida.
Isabel no admite tornos ni fresadoras que la pulan, no admite imposiciones de qué hacer con su vida, no quiere que nadie marque su camino, ni quiere cambiar su forma de ser.

Isabel-es
diamante y acero,
es lluvia y es océano,
es cachito de pan.

Tic Tac, Toc Toc es entonces una confesión, un proyecto de vida. Isabel García Mellado, a corazón abierto, nos muestra sus entrañas, su alma de niña sincera, la bandera de su reino que nunca querría que dejase de ondear sobre su cabeza. De ahí que el poemario destile fuerza, visceralidad, franqueza. Cuando Isabel quiere decir que le gusta follar, dice exactamente eso, que le gusta follar. No quiere metáforas que desvirtúen el sentido con palabras diferentes. Isabel, pequenyita, escribe sus pensamientos con letra naif. Un poco como ella, provoca ripios y rimas con los que desafiar al mundo, demasiado hipócrita para querer entender las cosas cuando se las llama por su nombre.

Las meditaciones sobre el tiempo (el paso del tiempo, el control del tiempo, los recuerdos), sobre el amor (entender al amor, dejarse llevar por él afectándose lo mínimo posible aún sabiendo que la huella es inevitable), el sexo (diario, continuo, apasionado, tranquilo, necesario) y su yo (la autoafirmación de estar conforme con ser quién es) son temas recurrentes en este poemario.

Dividido en dos partes, Antes de la guerra y Mi patio de atrás, Tic Tac, Toc Toc es una propuesta literaria novedosa y atractiva que les recomiendo si no son puristas o talibanes de la POESÍA. Si lo son, quizá algún día se arrepientan de no haber leído este poemario, cuando les pregunten por una mujer menuda, con ojos de gato, que siempre sonríe y que tatúa sus intestinos con versos para evitar su timidez.



yo no sé del tiempo
sé de los lazos que me unen contigo
de las raíces que me atan a la tierra
de otros ojos que gravitan en los míos
qué bien suena decir kerouac y allen ginsberg
qué bien suena decir que sabemos del tiempo
pero yo no sé del tiempo

sé de momentos compartidos
de la soledad del miedo
de lo que me gusta el frío los domingos
sé de minutos, como mucho, pero no sé del tiempo

sé de quedarme aunque no hable
sé de esperarme (de escalofríos)
sé de cansarme del camino
pero no, lo siento, no sé del tiempo

******************

que no, niña, que no
que a ti lo que te pasa es que no saben quererte

que no, linda, que no
te huelen ni te calman ni te auroran
que no te esperan
que no te escuchan
que no (qué típico) te entienden

que ni te pintan colores ni te vuelven oración
ni te cantan por las noches pura desesperación

que no te dicen que tu barriga es la más bonita y llena
que no te acarician las tetas como es debido

que no te besan la nunca
ni te empujan los días como cometas
ni te compran un nada
para que puedas ser libre

que se te ha olvidado
cómo eras justo antes
de oír las primeras palabras
y de que se posaran éstas
en las plantas de tus pies
para tejerte una sombra que no te deja
ni cuando te cortas el pelo
o te escondes detrás del sillón violeta

que ya no estás para fiestas de 2 días
ni pa dejar el tabaco
que las piscinas ya te huelen a cansancio

que se te olvida
cara guapa
cosa fina
que para derrapar nos sobran charcos
que para deshojar nos falta vida

sal llorando
pídete el bando de los piratas
tira besos con la mano
y despídete de las faldas que te estorbaron

que no, preciosa, que no
que a ti lo que te pasa
es que nadie te ha querido como tú te mereces

*****************

he aprendido a agradecer
que te traigan la verdad aunque sea fea,
tod@s lo hacemos del mejor modo que sabemos.

ahora sé que alguna gente no es tan buena

pero que el mundo está lleno
de piedras y de notas de música.

romper un árbol no va a salvarnos de nada:
ni de la culpa, ni del error, ni de la muerte

quizá sólo nos queda seguir andando
y confiar en que tod@s lo haremos
del mejor modo que sabemos y además
intentaremos saber el mejor modo de hacerlo

****************

podría volverme cuerda tranquilamente,
“hacer las cosas bien”
pensar antes de hablar
dejar de ser intermitente
beber menos
follar con calma
o desbarrancarme por mis sueños
podría ser normal
no llorar sin razones
o extrañar de repente a un amig@
con ese ansia de quién necesita su antídoto
no tener ese idilio a escondidas con las olas
y no quedarme sola cuando me da la gana
porque es que el cuerpo me lo está pidiendo a gritos
podría volverme cuerda tranquilamente
y dar explicaciones de lo que hago
y tener un motivo para todo
y dejar de imaginarme la vida a mi manera
podría destrepar lo que ya soy
pero es que entonces
dejaría
de ser
yo


1/12/09

Poemario del mes: "Cinta transportadora", de Ángel Petisme


CINTA TRANSPORTADORA
(VII premio internacional "Claudio Rodríguez")
De Ángel Petisme
(Ed HIPERIÓN, 2009)


El poemario se divide en cuatro partes, dos utilizan la técnica del poema con estructura de verso: Last Minute y Overbooking. En las otras dos partes, Jet Lag y Objetos Perdidos, utiliza el poema en prosa con estructura y técnica narrativa.
Todo el libro es un viaje, un recuerdo por los lugares por los que ha pasado y en los que ha vivido. Lugares a los que vuelve en la añoranza, en los que se reencuentra y donde siempre hay una parte de él que permanecerá. En la parte más narrativa los deseos van a la par con los sentimientos que van despertando las ciudades a las que entrega sus horas y sus días. Absorbe todo lo que ofrecen y lo guarda como un regalo especial al que hay que cuidar para que no se deteriore. Sabe que lo vivido es un sueño.
El libro podría resumirse en las figuras retóricas de pensamiento: la Topografía (descripción de un lugar) y el Retrato (descripción moral y física de una persona).

Ej: CINTA TRANSPORTADORA (pág, 11)
Mi corazón es una tarjeta de embarque
a un cruce de caminos del círculo polar, a un gran Silencio que me busca los labios.
Sin gallos que le despierten,
sin kiwis al desayuno. Sin piedad.
Mi corazón es un fósil astral.
Una maleta no reclamada
que gira en la cinta transportadora.

Aparece también la enumeración.
Ej: MAPA DE BESOS (pág, 35)
Los besos en Zaragoza saben a quinto de Ámbar, a coliflor de la papelera de Montañana y a lápiz de labios de esa madame teñida que regenta el Linares, un bar por San Vicente de Paúl.
La gramola a 50 céntimos dos canciones.
Por los labios del tiempo, besos para tocar la vida. (...)

El epifonema se muestra también en la mayoría de los poemas.
Ej: KENIA (pág, 24)
(...)Niños en todas partes, cascabeles y música. Un dolor oscuro y ancestral.
Nairobi.
Ej: BOULEVARD CHE GUEVARA (pág, 26)
(...)Nunca me sentí extranjero en Iraq, en Palestina, en Argelia, en Siria, en Jordania. En cambio sí en Nueva York. Y a veces, donde más en mi tierra.
Ej: QUERÍA ARRANCARLE ALGUNAS GOTAS DE ROCÍO AL SIGLO XXI
(...)Hasta que la mierda circundante alcance el borde de nuestra copa, sigue guardado bajo la almohada una pistola de agua y sueños salvajes y cristalinos.

Aparece el símil.
Ej: (pág, 41)
ALGUNAS CIUDADES
como algunas mujeres
te esperan toda la vida.
Y algunas palabras
son bálsamo de tigre
y buena compañía
hasta que te incineran.
Ej: TRANSGAMBIANA (pág, 59)
(...)África negra, enigmática como la sonrisa de Mimí, pobre de solemnidad, sucia pero hermosa, embriagadora de color y fragancias, con estrellas que caían de los cielos limpios y constelados del sur, con la lluvia torrencial, (...)

La antítesis o contraste también están presentes.
Ej: BRISTOL (pág, 54)
(…)Cuando me lo dijeron en el This is England, un pub donde te sirven una sidra deliciosa y fresca (sí, has leído bien) una camarera con el cuerpo insolente y los rasgos dulces de Kate Beckinsale, perdí el miedo en mis talones y busqué desde la barra a la fiera de mi niña. (…)
Ej: JENÍN (pág, 52)
(…)Si al menos esta vez nevara en Palestina. Si abriesen la jaula para quedarme. Para no salir. Dí, ojalá fuera una vela en la oscuridad.

La perífrasis o eufenismo se nos muestra claramente en el siguiente poema:
Ej: JUÁREZ (pág, 37)
Yo soy una de esas mujeres,
de las maquiladoras
enterrada en las fosas
del desierto, con una bata azul
y los ojos abiertos.
estrangulada, desmembrada,
Con mordiscos en los pezones
y en la vagina siete puñaladas.
Al sur de Río Grande las calles tienen ojos, el alma sonajeros y los machos pistola.
Inmenso como el odio el idioma que hablas esta noche, al bajar del autobús, y que quise aprender Yo soy uno de esos nombres en una cruz rosada bajo la impunidad de las estrellas.
Entre nosotras y la muerte,
al salir del trabajo, sólo estaba el azar.
En Ciudad Juárez cuando discuten
los maridos dicen a sus mujeres;
Te voy a echar al desierto.

Las preguntas retóricas también están presentes.
Ej: BUDAPEST (pág, 45)
¿Me harás olvidar que no soy inmortal?
¿Me enseñarás de nuevo a beber de tus labios y ante tanta belleza dejar de llorar como un pájaro de opio?
LA OTRA ORILLA
(pág, 27)
¿Detendrás con tu música la tortura de los condenados?

La optación también aparece.
Ej: AUTOPISTA A BERLÍN
Tengo deseo,
siento nostalgia del deseo.
Disfrutar de la luz y los soles del Mundo, del esplendor de la tristeza y el testimonio de la antigüedad.
Siento deseos de desaparecer,
de fugarme contigo
a los mapas sin tiempo.
Sed del espíritu,
cervezas al mediodía
en Friedrichshain,
dejar de ser mi sombra,
repoblar de fantasmas
nuestra imaginación,
palpando la alegría
de verte respirar.

Como Tropo aparece la imagen, en la que no se produce sustitución de un término por otro, ambos coexisten. Así se potencia la idea que nos vamos formando al leer los versos.
Ej: HOSTAL TOKIO (pág, 17)
Morir en sueños
para vivir la vida.
Soñar despierto
para morir sin prisas.
Vivir sonámbulo
para amarte sin plazos.

El tiempo verbal más utilizado en los poemas es el presente histórico. Cuenta un hecho pasado y lo actualiza. También utiliza el pretérito imperfecto y el presente futuro.
La adjetivación es abundante, va desde el adjetivo calificativo al determinativo y al explicativo.

Opinión personal:
Es un poemario dedicado al amor, al amor de las ciudades, de las razas, a las personas en general y a una en particular: Te busco en las mujeres de Jaipur, mi niña, mi secreto desorden(…) en todas las mujeres del planeta te busco. Ángel Petisme se desdobla en cada persona que descubre durante su viaje y la prolonga a través de sus poemas para mostrárnosla. Lo mismo ocurre con las ciudades, parece que conocemos cada rincón de unas calles que nos atrapan en sus versos. El último poema del libro es precisamente una lista de los sitios en los que podríamos encontrarle, junto a las personas que tendría cerca: No iré a buscarte, pero te diré dónde me puedes encontrar, tesoro. Estoy en las Catacumbas de Roma (...) una mujer de 100 años me ha dicho: Ve allí por mí (...) Estoy en Praga (...) Estoy en Sudamérica (...) Estoy en Portugal (...) Ve allí me ha dicho un hombre con una pluma (...). No es un viaje turístico lleno de excursiones exóticas y de noches glamurosas, rodeados de manjares y champán. Es el recorrido por la vida al corazón de las ciudades, de las personas hasta encontrar el alma de aquellos que ignoramos.
Me ha gustado especialmente la capacidad de descripción. Cómo refleja en versos escenas que parecen que sólo se pueden vivir y mirar. Muestra imágenes muy potentes y sensaciones que el lector seguramente reconoce, pero no sabe interpretar con palabras. Petisme lo hace por nosotros, les pone fondo y color. Todo ello con un lenguaje sencillo que llega mucho más al lector.






Cinta transportadora
Ángel Petisme

Premio Internacional de poesía “Claudio Rodríguez”, Hiperión 2009

Trasparente
por Esteban Gutiérrez Gómez

No se ustedes, pero yo no creo en las casualidades. Y menos en lo que respecta al mundo del fatum. Así que, no es casual que andase yo disfrutando de la relectura de Las ciudades invisibles de Italo Calvino cuando MJ dejó este poemario sobre mi regazo. “Te gustará”, dijo, y lo guardé en la cartera de los viajes diarios en tren hasta Madrid. Así las cosas, yo leyendo y viajando, no ocurrió otra cosa que esa que sucede cuando un poemario cala el alma: disfrutar, dejar pasar estaciones, meditar.
Cinta transportadora es un compendio de reflexiones silenciadas que Ángel Petisme provoca en el lector. Las descripciones que contiene de ciudades, buscan situar la mente del lector en el lugar idóneo para recibir el “encargo”. El “encargo” puede tardar en manifestarse, pero llegará, porque la espiritualidad depositada en los versos o las líneas de los poemas, los pensamientos íntimos, de deseo, son cargas de profundidad que buscan el alma del lector.
La cinta trasportadora de Petisme es de plástico trasparente, nos deja ver el vacío tras el amor, nos deja contemplar el espíritu viajero de su autor, ese soplo de vida que hace que sólo se sienta extranjero en su propia tierra (Boulevard Che Guevara), el único sitio en el que la cabeza atenaza al corazón (Mapa de besos).
La libertad es siempre una tierra por conquistar, Ángel.
Viajar es guardar tesoros en el alma.
Sí. Viajar puede ser huir. Viajar puede ser un deber. A veces, viajar es un sueño. Los escritores deben viajar y luego deben escribir (Moleskine) para contarnos, para transportarnos, para hacernos pensar. Porque “somos memoria y ámbar de aquello que leemos y viajamos” (Sturm und drang), porque lo más preciado de los viajes lo guardamos dentro, tras la retina, y cuánto me acuerdo de aquellos que lamentablemente no pueden ver, y lo siento mucho más por aquellos que aún viendo, no saben disfrutar, no saben guardar.
La poesía de Ángel Petisme abre la mente. Como esas flores carnívoras, se vale de su vistosidad para atraparte, para hacerte suyo. No será humano quién después de leer el poema de la página 32 (Quería arrancarle unas gotas de rocío al siglo XX...) no sienta rugir su corazón e intente recuperar al niño que lleva dentro.
Te quema, sí, pero te dejas arder.
Muy próximo a la poesía del silencio, con una rica economía de medios, la descripción de las ciudades por la que transita el poemario de Ángel Petisme, busca la reflexión de forma medida, intencionada.
Exactamente igual que con Las ciudades invisibles de Italo Calvino.
No es casualidad,
las casualidades, ya saben,
no existen.




BUDAPEST

Tú eres la dueña de las palabras, amor mío,
la que vierte en los labios el vino de Tokaj
y la lluvia harapienta
en las cajas de música
de la calle Dohány.
La que respira en los puentes
bajo el Danubio rojo,
la que construye nidos
en los huecos de las palabras,
la que ahuyenta los miedos
en los desfiladeros del Ejército Rojo.
La que trae vida insólita
y brisa cálida de silencios.
Tú eres Buda y yo Pest,
en la orilla derecha de la melancolía.

Cuando regrese de la niebla, cariño,
dame un beso de tornillo
en la Iglesia de San Matías
y veintinueve más en el Funicular.
¿Me harás olvidar que no soy inmortal?
¿Me enseñarás de nuevo a beber de tus labios
y ante tanta belleza
dejar de llorar como un pájaro de opio?

-El invierno es frío pero corto en Budapest,
pronto podremos alquilar dos bicicletas
en la isla de Csepel- me dijiste.


AUTOPISTA A BERLÍN

Tengo deseo,
siento nostalgia del deseo.
Disfrutar de la luz y los soles del Mundo,
del esplendor de la tristeza
y el testimonio de la antigüedad.Siento deseos de desaparecer,
de fugarme contigoa los mapas sin tiempo.
Sed del espíritu,
cervezas al mediodía
en Friedrichshain,
dejar de ser mi sombra,
repoblar de fantasmas
nuestra imaginación,
palpando la alegría
de verte respirar.

CINTA TRANSPORTADORA

Mi corazón es una tarjeta de embarque
a un cruce de caminos del círculo polar,
a un Gran Silencio que me busca los labios.
Sin gallos que le despierten,
sin kiwis al desayuno. Sin piedad.

Mi corazón es un fósil astral.
Una maleta no reclamada
que gira en la cinta transportadora.

1/11/09

Poemario del mes: ARTE DE PERROS, de Dolors Alberola


ARTE DE PERROS
De Dolors Alberola
(Ed EH EDITORES, Jerez, 2006)

Por María Jesús Silva

El poemario está dividido en dos partes: Perra Vida, que se construye en forma poética y Caninas, que adopta la forma narrativa y refleja poemas en prosa. En ambas partes se hace eco la figura de los perros y sus especies, para dar forma y voz a las emociones, así a golpe de ‘ladridos’ vamos paseando por la tristeza, el dolor, la soledad, el desencanto, la injusticia. La poeta disfraza a sus perros con los ojos y el corazón humanos, por los que vamos mirando la vida, los deseos, las preguntas, las sombras de otros y de lo que nosotros mismos sentimos en diferentes momentos y ante distintas situaciones. Poemas que, además, nos hacen reflexionar a través de la imagen hecha hipérbole, proyectada en la figura del perro para mostrar el daño, el miedo, la muerte. Hay también un lado subjetivo en los poemas, la poeta nos muestra sus fantasmas con forma de pasado y de futuro Aprendí a hablar temprano, con el primer hueso./ Despertó mi penuria,/ casi al tiempo, de amar la libertad/. Hay un ‘ataque’ a la sociedad desde lo cultural como la extirpación del clítoris Amputando su clítoris/ por un veterinario original, a la política con los campos de concentración Pobres perros judíos, allá en Austwich,/ el negro cementerio del poder de un idiota, lado de ese pánico de belleza inquietante, a la religión en la figura del Papa, El perro que hay en Roma,/ al lado de ese pánico de belleza inquietante.

Algunas de las figuras retóricas que aparecen en el poemario:

La topografía, descripción de un lugar

Ej: EL PERRO DE GOYA (pág,30)

Debajo de la luz,
como si el mundo, acaso, se hubiera desteñido;
sin la piel de la mar, sin más nostalgia
de ser niña vestida de muchacho;
debajo de lo alto, como un eterno sueño
descendiendo a la falda de algún monte;
ajeno a esa tristeza de sentirse
amigo del humano, mira el perro.(...)

El refrán, recoge experiencias de tono más común y en expresión popular.

Ej: REFRANERO DEL CAN (pág, 25)

El poema es el mejor amigo del hombre.
Detrás de un gran poeta existe un perro.
París bien vale un ladrido y Edith Piaf es la luna.
Hasta mayo, no te rasques el verso.
No sólo de la gramática vive el hombre.
Más vale canto en mano que aullido en los bares
de la vida.
Vine, mordí y vencí. Vino, lamió y triunfó
-el hueso estaba echado-.
Las autoridades solitarias advierten
que la vacunación puede dañar, terriblemente,
a la poesía.

La perífrasis o rodeo, asociada al eufemismo señala de forma benévola un asunto desagradable.

Ej: IN MEMORIAM (pág, 26)

Cruzan blancos los perros en Manhattan,
a dos partes levantan sus meadas
porque el rey de lo oscuro baila un mambo.(...)
Los perros llevan trajes y collar
con resinas y dólares.
Cruzan negros los perros en Maniatan,
como pájaros ebrios debajo del petróleo.

El sarcasmo, ironía aplicada a la crítica.

Ej: VISTA DE PÁJARO (pág, 29)

Fíjate y la mujer, después de tantos siglos,
caminando sin alma, como un perro.(...)
Con el igloo a cuestas, caseta en el jardín de Alá
si Alá lo quiere. Amputando su clítoris
por un veterinario original, (...)
Dios mío, qué dolor
encima de la raja de la historia.
Menos mal que podemos
escribir los poemas con las manos.

La pregunta retórica, expresa un sentimiento que constituye interrogaciones que no esperan respuesta.

Ej: FRENTE AL POZO DEL TÍO RAIMUNDO (pág, 28)

Y dime qué hago yo,
debajo de la tierra de saberme
como un tren sin parada y estos versos
que brotan de mi sangre haciendo herida
para callar también frente a un perro futuro.
y dime qué hago yo,
qué palabra no grito o qué silencio
esgrimo en mi defensa, qué cadena
le amarro a este destino
para aullar que pare y pare y pare (...)

La conminación, figura de pensamiento patética, utiliza aspectos que pueden estar fuera de la realidad.

Ej: APOCALÍPTICA (pág, 73)

En la perrera había muchas puertas. Perros accidentados, otros a los que la vida hería, clavaba sus tentáculos, iba rompiendo. (...) Yo era uno de ellos. Un perro envejecido, que mordía la sed, indagaba en los libros de la ciencia, miraba los paisajes, siempre hablando con alguien que no daba respuesta. Pero, loco, talvez, sabía que ese alguien estaba allí, silente. (...) Yo leía en la espera, leía las palabras de poetas que sabían de aquello, leía largas fórmulas de química, investigaba áridas matemáticas (...) Pero la sala aquella estaba ahí, desprendida del mundo de la infancia, apartada de risas y de juegos, llena, incluso de perros recién nacidos. Nadie podía detener la inmensa fábrica de abonos con conciencia, para engordar la tierra.

Los tiempos verbales más utilizados, tanto en la forma poética como en la narrativa, son el presente de indicativo, el pretérito perfecto simple y el pretérito imperfecto. Todos ellos perfectamente utilizados para contar.

Opinión personal:

La propuesta de Dolors me ha parecido arriesgada. Utiliza la metáfora en la figura de los perros para expresarnos a través de ellos lo más íntimo de sus pensamientos, lo que hiere, lo que escuece, lo que anhela y lo que perdió. Utiliza a los perros en general y algunas razas en particular dependiendo del sentimiento a narrar, les pone nombres, les dota de los ojos humanos con los que mirar y reflejarnos. El lado más subjetivo lo observamos en las conversaciones con Cancerbero, donde ella se proyecta, se abre para expresar lo que siente y censura los ‘lametazos’ egoístas y orgullosos. Un libro cargado de emociones porque ‘ladra’a muchas cuestiones que todos reconocemos.





Cuarta conversación [con Cancerbero]

(acerca del perro de la noche)

Hay un perro en la noche, alarga negros

tentáculos, es sombra,

entra por las ventanas de los pueblos

y empequeñece todo. Un alarido

denota su presencia, tiene ojos

de papel y figuras impresas en el blanco.

Es un perro ambicioso que aprisiona a los hombres.

Donde tú estás no existe, no existe ahí, en la muerte.

Tú paseas tranquilo, como un hombre que tiene

su casa ya dormida, su habitación abierta,

su mujer a la espera. Como un hombre que sueña

con dioses y misterios, tal vez inalcanzables.

Como un hombre que juega a descubrir la vida

sin normas que le atrapen. Donde tú estás, no existe

ese animal bravío, el funesto sabueso

que juega al gran hermano. Donde tú estás, tú solo

le lames las enaguas a la muerte,

le traes hombres muertos,

agarrados a ti por su cansancio,

por su lucha baldía, por su angustia.

Donde tú estás, quién sabe qué inflorido

jardín entre las aguas o entre el fuego.

Donde tú estás, no hay dinero ni aquelarres

para pagar la sangre de los pobres

condenados a ti, a tu ladrido,

a tu beso infernal. Donde tú estás,

sólo nos libra Dios de lo de abajo.

Dime tú, Cancerbero, ¿vive ahí,

irremediablemente muerta, la poesía?

*******

Cave canem

Aprendí a hablar temprano, con el primer hueso.

Despertó mi penuria,

casi al tiempo, de amar la libertad.

Cuidado con el perro –CAVE CANEM-,

porque es animal carente de conciencia;

sólo él es capaz

de arrojarse a la tumba de su dueño

cuando éste fenece. Sólo él,

al pie de los amantes esculpido

por nobleza y lealtad. Cuidado,

sus palabras no son edificantes,

puede morder, replica

al sentir que le allanan territorios.

Vierte mordacidad, es un poeta,

está loco de luz, es noble, si lo pisas

suele lamer los pies. Ninguneado,

habita las cavernas de la sombra,

suele andar con Platón, lee a Plotino,

su caseta está siempre sosegada

Cuidado,

¿no leéis el letrero que grita CAVE CANEM

al entrar en la casa de la Literatura?

*********

Asistente virtual

Se sienta sobre el folio. Es un perro virtual. El poema también existe y no existe. El perro alza el cuello, mueve el rabo, husmea. Me mira de repente, porque ahora yo, también, soy virtual. No sé de dónde vengo. No sé qué tiempo queda. No sé qué mano empuja estas sordas palabras que se leen sin papel, sin sonido, apenas sin materia. Todo es hueco. La realidad es hueca y no existe, como tampoco el pero tiene piel, ni sabe a dónde mira. Yo tampoco comprendo qué compongo, qué extraña lasitud me convierte en poema.

********

Los perros de Jezabel

Estaban las murallas, esa tarde de campo estaban las murallas. Caminaba desnuda. La ciudad era otra, cambiante, más al sur, más antigua en el tiempo, quién sabe, o acaso más profunda. Ella estaba desnuda. Los perros la seguían por las viejas ruinas de una ciudad grandiosa. Las teselas brillaban bajo sus pies descalzos. Un perro se acercaba lamiéndole los pies, el viento hacía lo mismo con las hojas de acanto que, moviéndose, jugaban con la sombra. El mar era una llaga palpitando a lo lejos. Su silueta emergía detrás de la muralla como un copo de escándalo. Los perros aullaban. A su llegada todos acudían en ruedo. Desnuda y confiada se sentaba en el centro y vibraba en sus labios la canción que había aprendido de boca de unas lobas, más adentro, mar adentro quizás, en lo profundo de algún sueño de brujas. Cada perro, ordenado su gesto, se tumbaba. La ciudad, más moderna, o acaso menos dada a la belleza, seguía su trajín, llena de coches, vehículos ruidosos que cruzaban la tarde. Un humo espeso desprendía sus gasas sobre las ruinosas escalas de aquel templo. Ella, desnuda, en medio de unos canes que nunca morderían sus huesos. La muralla, sólo era, a pedazos, un marco diferente. Jezabel, no era ése su nombre.

Arte de perros
Dolors Alberola


(EH Editores, 2006)


Metáforas que muerden
Por Esteban Gutiérrez Gómez

Existen metáforas que muerden. Metáforas fieles y metáforas abandonadas. Metáforas objeto y metáforas vida. Existen metáforas perro y metáforas poesía.


Dolors Alberola nos ofrece en este poemario un amplio abanico de todas ellas.
Los juegos de palabras y las vinculaciones siembran el poemario de imágenes que perdurarán en la retina del lector, como esos perros que salen de los libros de poemas o ese perro abandonado, vagante por el arcén de la carretera.
En el poema “Quinta conversación con Cancerbero (Sobre el perro del hortelano)”, la autora nos regla un poema cifrado a la busca del perro amo del mundo, el dinero, en un mar de imágenes que todos tenemos en la memoria.
Este es el último poema de la primera parte del libro, Perra vida, con composiciones versificadas, para dar paso en la segunda, Caninas, a unos poemas en prosa de altísimo lirismo.

Perro es el futuro, perra es la mujer, perros fueron los judíos, perros son los hombres, y, sobre todo, perra es la poesía.
La Poesía, que habita cada uno de los poemas en una hondura inseparable, buscando encarar la realidad con la composición poética, y que nos ofrece perros que la persiguen (“Persecución”), perros protegiéndola cuando está muerta (“Cuarta conversación con Cancerbero (Acerca del perro de la noche)”), perros fieles y amigos como los poemas (“Poética”), o perros vigilantes bajo el cartel Cuidado con el perro, a la entrada de su morada, de la casa de la Poesía (“Cave Canem”).

Los perros de Dolors Alberola dan mordiscos al mundo y ladran las injusticias, pero hace mucho tiempo ya que supieron la verdad: nacieron para ser ninguneados, para ser maltratados, para ser olvidados. No puede esperarse otra cosa siendo los mejores amigos de los hombres.

Sirva este maravilloso poemario para recordarnos la barbaridad que habita en algunos seres “humanos” y la existencia de mundos paralelos donde refugiarse, mundos más sensibles y conformes con nuestra alma, en los que siempre habitará la Poesía.

Aquí pueden escuchar poemas recitados por la propia autora.

30/10/09

El primer segundo de noviembre...


Este post es sólo para recordarles que en el primer segundo del primer minuto del domingo 1 de noviembre saltará una entrada en este blog y en el de María Jesús Silva que no deberían perderse.

Sólo una pista les podemos ofrecer: perros y literatura.

Noviembre, para qué negarlo, es nuestro mes, y no podría empezar de modo mejor.



P.S.: Nada de Hallowen, eso es para otros.

1/10/09

Poemario del mes: EL LIBRO DE SARA, de Miguel Ángel Gara








EL LIBRO DE SARA
De Miguel Ángel Gara
(Ed. El árbol espiral 2004)

Por María Jesús Silva

Miguel Ángel Gara abre este poemario con una voz femenina a la que llama Sara y da título al libro. En el primer poema se presenta, y lo hace con esa voz en pasado Me llamo Sara y viví entre las uvas negras, así vamos conociendo el presente de Sara envuelto en pasado. Esa voz habla a una segunda persona, que ya no existe de la forma en qué lo hizo, sino en el cambio que ha sufrido, a la que descubrimos desde los deseos, la tristeza, la ausencia que ha dejado Desaparezco en las lindes de unos ojos que no recuerdas ya. El poema que cierra el libro lo hace en presente, con leves pinceladas de lo que será el futuro, haciéndonos entender el viaje interior por el que ha transcurrido algunos años y mostrándonos lo que es Soy Sara la de las uvas agrias, pájaro que infecta los despojos de todos mis festines./ Sara seré imagen transcurrida en los cristales que dan a tapias recién levantadas.(...)./ Acaba lo que amamos y el pasado es el dios a adorar.




El conjunto de versos que componen los poemas tienen vida propia, podrían sujetarse fuera del poema, independientes.
Ej:
Pág, 15.
La juventud eres tú, me dijiste, en un susurro que recordaba el sonido del río.(...)
Y tu dolor que bailaba en columnas al suelo.(...)

La figura retórica que predomina en el poemario es el retrato, nos da la descripción moral y física de la persona a la vez que nos acerca a la imagen de esa segunda persona que es una elipsis proyectada en el conjunto.
Ej:
Pág, 14
El nuestro no fue amor más que el insecto se introduce en el aire, pero
me amaste tanto que es tiempo de matar o de morir.(...)
Pág, 15
Eras en ti, siempre en ti y no había nada en medio, ni siquiera la luz.(...)
Pág, 26
Ante el anhelo del sonido de las guitarras subía las escaleras en silencio.
Respondía con un escalofrío todo mi cuerpo y buscaba los espacios
libres.(...)
Pág, 30
Entre esas noches una insoportable luz que sólo en mis mejillas poseía
se apagaba con la huída que anunciaba su regreso.(...)
Pág, 31
Inventabas los términos que dan título al bodegón, aún creías lo que
pensabas.(...)

La enumeración aparece formando grupo dentro de los poemas.
Ej:
Pág, 14
El azar de lo hecho.
Rastrillar en las aguas una sed extinguida.
El pecho entre las curvas que hacia el cielo formaron las escaleras de la
imaginación.
La violencia de las uñas recién cortadas.
El moratón en el pómulo como un seno infantil.
Mi llegada a la vida y el cariño en los besos que el aire retenía al
sucumbir la tarde.(...)
Pag, 19
La ciudad estaba tan lejana que las casas eran estrellas negras.
El hogar era mi padre que andaba por las baldosas con las barbas
mesadas, roncando la soledad que le convertía en sombra.
En la mesa se amaba con su cobardía, lamiéndole el rostro ennegrecido.
La vida transcurría como el perro famélico hambriento de órdenes.(...)

El epifonema cierra casi la totalidad de los poemas.
Ej:
Pág, 25
En mí no contaban los libros que trataban de anidar en mis rodillas,
incluso la lluvia era una excusa para el amor y el sol.
El artesonado que formaban los árboles para sujetar el calor fue el fragor
de las sonrisas donde poco después, por fin, te aparecías.
Pág, 33
Tú me recibiste en tu vida ordenada y era el peligro, el fulgor de la pátina
pura ante el encurtido de los días.
Eso me enviaba.
Y eso me dijiste.
Pág, 34
Confundí nuestra respiración acompasada, ritmo levadizo de la ambición.
Los extravíos con los ladridos del deseo.
Cayeron las cáscaras de nuestras sonrisas y la mentira fue sumidero de
actos.

El símil abunda en el poemario.
Ej:
Pág, 27
Sillas cómodas y azules como ríos que nunca fluyeron.(...)
Pág, 29
Enormes mansiones fueron construidas tan sólo para mí y sus moradores
eran lejanos como los astros de mi infancia.
Pero yo quería tocarlos como se toca de lejos el apego y mi tacto...
Pág, 39
Los consejos eran sabios como hombres desnudos y rijosos.(...)

Invocación constante de la persona a la que se dirige.
Ej:
Pág, 40 (poema íntegro)
Al volante de tu coche me decías “cariño, la carretera lleva el brillo del
esmalte de tus uñas.”
“La lluvia patina en el asfalto el reflejo de agosto,” aseguraste “y tu piel
sorbió de mi fuente en la clase en que enseñaba arte.”
“Tus ojos abiertos”, me dijiste, “eclipsaban las cosas con su luz.”
“Me excité”, chillaste, “mi niña, me excité, y tu boca de fresa recogió mi
presuroso orgasmo.”
“Nunca hubiera podido de no ser porque un ángel se posó en tu mirada o
era acaso un diablo.”
Esa tarde tu voz era una barahúnda de pardales, gozaste y exploraste el
aire con tus gritos.
Uno de los pájaros se posó en mi garganta y dejé de escucharle porque
sólo era tú.

Las metáforas y las imágenes metafóricas se suceden a lo largo de todos los poemas, una tras otra.
Ej:
Pág, 41
Su chasquido mostraba la satisfacción de objeto útil, la seguridad que
ofrecen los cuerpos que derivan de una luz que se puede palpar.
La despedida sra un suspiro de lanzas enfrente del jardín.
Pág, 45
Tu chaqueta se roía en el angosto paso de las ilusiones extraviadas.(...)
Pág, 47
Tu lectura en vuelo de fragancias, decías, mancha de cantueso mis
piernas cumbres.(...)
Pág, 50
el hábito fue la segunda naturaleza y era el hueco de tu dedo el arma
arrojadiza que siempre regresaba a mi cintura, al dolor de tus labios.(...)
Pág, 51
Se cumplió el recado que mi vida susurró a tu ilusión, el placer
continuaba y eran llamas los trazos de tus anchos pinceles.(...)

Los verbos más utilizados dentro de los poemas son el presente, el pretérito imperfecto y el pretérito perfecto simple. Son tiempos elegidos adecuadamente para la descripción y la narración que han formado una historia a través de los versos.
Los versos libres y largos, así consigue el poeta dotar de un ritmo lento y un tono grave a la expresión.

Opinión personal:
Es un poemario que encierra una historia terrible y fascinante. Una historia a tres, esa tercera persona es a la que Sara se dirige y recuerda, para él están escritos los versos cuyas imágenes nos llevan al pasado que vivió y del que no se puede desprender. Es una trama que encadena ese pasado como una carga de felicidad y de culpa, de deseos y de abandonos. Son silencios que no se pueden gritar, queman. Existe en esos silencios penetrantes una indirecta al pecado, a su persona impura.
El poeta ha sabido reflejar lo miserable que se puede sentir una mujer después de un abandono, lo feliz que fue cuando construía un sueño en un espacio irreal al que sólo ella, ahora, tiene acceso a través de los recuerdos. El vacío que acompaña su presente y la desdicha de un futuro edificado en tapias.


Me llamo Sara y viví entre las uvas negras.
Viví en las noches de risas estiradashacia mis cicatrices.
Y una costra, la fuente en que te di a beber del ruido limpio de nuestros
corazones tronando entre las sábanas.
Porque ayer en ti y en mí y por los cauces de mis llagas corre el amor y
la mentira y vuelas con tus manos en mi cuerpo.
El fin fue nuestra búsqueda.
Tú me rozas y yo despierto entre los brazos sin destino que aún no
conoces.
Desaparezco en las lindes de unos ojos que no recuerdas ya.



EL LIBRO DE SARA
De Miguel Ángel Gara
(Ed. El árbol espiral 2004)


Loco de beber
Por Esteban Gutiérrez Gómez

Cuando me cae un poemario como este entre las manos y comienzo a desgranar sus versos, no puedo menos que contentarme con leer uno de sus fragmentos, cerrar los ojos y dejarme llevar. Suelo acabar en otro mundo, lleno de cosas diferentes, difíciles de explicar. Las metáforas abismales que contiene El libro de Sara son objetos preciosos de planetas desconocidos. El barro lírico con que se forjan, cercano a los poemas en prosa de mi amigo y maestro Irazoki, traspasa la belleza para llegar al alma de los mortales, de la buena gente que se estremece con un simple atardecer o por ver cimbrearse un campo de trigo o al sentir rugir el océano. De esos mortales.
Todas las sensaciones se muestran en El libro de Sara. Sara, la buscadora, Sara, la sufridora; Sara, la maltratada; Sara, la sensual. Sara. Sara que no acaba de asumir el egoísmo del mundo y la insensibilidad del semejante. Sara, la ultrajada; Sara, la deseosa; Sara, la clitoriana; Sara, la diosa. Sara. Cualquier Sara.
Miguel Ángel Gara escribe una continua elegía, un único poema rico en descripciones y elipsis, buscándose a sí mismo y, a la vez, haciéndonos ver a nosotros el grado de sensibilidad que se guarece en el interior, en esa cosa difusa que nos mueve y llamamos ánima.
Como en el pozo de los sueños, a más profundidad del hálito, más fuerte es el golpe de la caída de las metáforas.
Chuchillo de retina.
El eco marcado sobre la piel de palabras esculpidas, cicatrices sobre el barro forjadas por el tiempo.
Tantas estaciones.
El resonar de los latidos de un corazón que vibra todavía, todavía...
...y el pasado es el dios a adorar.
Como en el pozo de los sueños, enloquezco si no me dejo llevar, si no vuelvo a releer, si me apartan el cuenco de pasta de papel colmado de palabras.


© Esteban Gutiérrez Gómez, 2009



Soy Sara la de las uvas agrias, pájaro que infecta los despojos de todos
mis festines.
Mi marido es mi olvido como fue mi placer.
Sara seré imagen transcurrida en los cristales que dan a tapias recién
levantadas.
Frente a espejos enfrentados a los mínimos detalles de la cara, la caricia
es aire en los cuartos ajenos.
Con las sábanas manchadas tan cerca de la arruga recién aparecida que
puede ser mía.
En las sombras que se juntan al arremangarme las horas vuelan los
vencejos o los murciélagos.
Acaba lo que amamos y el pasado es el dios a adorar.

1/9/09

Poemario del mes: Azken Bala / La última bala, de Hasier Larretxea


AKEN BALA / LA ÚLTIMA BALA
De Hasier Larretxea
Traducción: Ángel Erro
(Ed. Point de Lunettes 2008)

Por María Jesús Silva

Hasier Larretxea nos muestra en este poemario bilingüe el deseo de ser todos en uno para luchar y vencer. Unir las palmas de las manos y los corazones, sin que haya de por medio un solo vencedor que se cobre con las balas mil y una vida.

El poemario se divide en cuatro partes:
La primera lo abre un solo poema: ‘Usaré hoy mi última bala’.
La segunda: Ecuaciones de teorías revolucionarias.
La tercera: Jugando a la praxis del tiroteo.
La cuarta: La última bala.
Prácticamente todo el poemario utiliza la voz de la primera persona para desarrollar los poemas. Aparece también la segunda persona del singular y del plural, en menor medida.

Ejs:

Pág, 71.

No uses más esa pistola.
No apuntes.
No derrames más sangre. (...)

Pág, 89.

Hemos estado en tantas manifestaciones. (...)
Después de todo esto
sólo nos queda la leve sensación
de haber perdido el tiempo.

Con estas voces crea una duplicidad entre la conciencia y la necesidad de respuestas que aparece en todo el poemario.
Las figuras retóricas que aparecen en el libro son fundamentalmente las de pensamiento descriptivo:
La topografía, aparece de una forma indirecta en todo el poemario. Nos describe calles, ambientes por los que el poeta va recogiendo escenas que transforma en versos.
El retrato, nos describe las cualidades morales y físicas de un individuo.

Ejs:

Pág, 57.
Me considero un revolucionario.
He iniciado cinco o seis huelgas de hambre.
He quemado muchos cajeros automáticos.(...)

Pág, 75.
La apariencia no es más que una imagen
para poner fronteras ante el otro,
para definir claramente dónde está la raya,
para asentar las diferencias.(...)

Pág, 79.
No puedo dejar de llorar.
Y si por cada muerto
lloro,
espérame sentado.

Que llegará el diluvio.

Pág, 80.
Voy buscando mi conciencia particular.
Ese espíritu de libertad.(...)

La enumeración, existen varios poemas en los que los elementos componen un conjunto.
Ejs:

Pág, 25.
Lo extraño no es perder.

No perder
una pierna,
un familiar,
un amigo,
un amor.(...)

Pág, 55.
(...) Así,
no tiene sentido
ni el crepúsculo,
ni el sueño,
ni aprender a andar en bici,
ni tomar chocolate caliente,
ni yacer contigo desnudo,
ni cualquier canción de Jens Lekman.

Ni creer en algo.(...)

Pág, 80.
(...) Y no,
no necesito
ni guías,
ni mapas,
ni dogmas,
ni doctrinas.(...)

Pág, 81.
Quema un autobús.
Quema un cajero.
Quema una papelera.
Quema todo un barrio.
un pueblo, una ciudad.(...)

Las figuras de pensamiento lógicas también aparecen en el poemario, como la máxima o sentencia que ofrece una reflexión de carácter filosófico sobre la vida o el mundo, el poeta incluye dentro de esta máxima un epifonema resultado o resumen de las afirmaciones anteriores.
Ejs:

Pág, 25.
(...)Lo extraño no es perder.
Y con eso ganar algo.
Sacar provecho.
Con algo.
Con alguien.

No cagarla con todo esto.

Pág, 27.
(...)Yo no elegí esto.
No elegí nacer.
Y menos aquí.
Mejor, si no supieras mi secreto.
No sé por qué,
pero me querrías más.
¿Me pagarías veinte euros más
por acostarte conmigo?
¿Eso arreglaría algo?
¿Acabarían todos los conflictos?

Pág, 35.
(...)Yo también quiero ser un héroe.
Un héroe, como todo, politizado.
No sé qué pensar, no sé qué decir.
Que me he cansado.
Qué me tenéis cansado con ese discurso(...)

Pág, 46.
No hay secretos.
Sólo controles y asesinatos.
Detenciones e impuestos revolucionarios.
No hay secretos.
Y menos en el País Vasco.

Pág, 76.
(...)Me importa una puta mierda
lo que digan los dinosaurios del clan.
lo único que me mueve es la controversia.


La antítesis o contraste, enfrentar dos pensamientos opuestos, también la une a la paradoja, pensamientos que parecen irreconocibles.

Ejs:

Pág, 67.
Construyamos un pueblo
haciendo explotar tres o cuatro bombas diarias
en cascos históricos.

Construyamos un pueblo
embelleciendo con pintura roja y amarilla
y con escritos amenazantes
las sedes de los partidos políticos.

Construyamos un pueblo,
pero quememos antes
sus cajeros automáticos,
sus autobuses.

Construyamos un pueblo,
aunque para ello
tengamos que destruirlo todo.

Aunque ya no nos quede
sobre qué construir.

Pág, 95.
Aprovecho mi última oportunidad.

Porque la palabra tiene tanta fuerza como una bala.

Ahora es tu turno.

A pesar de que yo muera,
este poemario sobrevivirá.
Este poemario será mi heredero.
Mi recuerdo.

Me puedes matar,
pero nunca asesinarás,
nunca destruirás la poesía.

Porque la palabra permanecerá en el tiempo.

¿Y la violencia?

En todo el poemario aparecen también las figuras de pensamiento indirecto como la ironía, que afirma lo contrario de lo que se dice, y el sarcasmo, ironía aplicada de forma crítica al comportamiento, gesto o actitud de las personas.

Ej:

Pág, 87.
Pensemos algún eslogan atractivo,
algo novedoso que pueda
servir para la construcción Nacional.

Pensemos algún eslogan encantador,
casi un estribillo bailable,
ya sabes, con la típica música de trikitixa,
uno que podamos pronunciar al unísono.

Pensemos algún eslogan original,
juntemos palabras antes no usadas,
una frase que demuestre que estamos
abiertos a este nuevo siglo.

Pensemos algún eslogan. O más de uno.

Aunque para eso hará falta un motivo.

El poemario está repleto de preguntas retóricas, directas e indirectas. Expresan sentimientos que no esperan respuesta.

Ej:

Pág, 72.
Quiero saber por qué aplastas así
la pasta de dientes.
Necesito conocerte de alguna manera.
Saber si eres parte de la organización.
Habrá alguna manera...
Para dar con la solución.
Para despejar la ecuación.

Aparece también la anáfora, repetición de una o más palabras al principio del verso.

Ej:
Pág, 43.
(...)He perdido la confianza.
Perder, he perdido casi todo.
Te he perdido a ti y a mi mitad.
He perdido lo que fui.

Dime,
¿qué me queda?

Los tiempos verbales más empleados son el presente y el imperfecto, combinados con un gran número de adjetivos descriptivos para dotar los poemas de esa actitud sensorial que encontramos en la mayoría de ellos.

Es un poemario que no contiene metáforas. Quizá el deseo que lleva implícito que la batalla acabe sea en sí una metáfora que ocuparía la totalidad del libro.

Opinión personal:

Opinión personal:Es un poemario valiente, de ideas lúcidas y dando una vuelta más, para ir un paso por delante de los que pretenden acallar, pisar y rematar a los que tienen vida, voz, ideas y sentimientos diferentes a los que unos descerebrados intentan mantener como ideales y establecer como norma.
Hasier Larretxea no esconde nada y lo hace en euskera y en castellano, sus dos lenguas, para llegar a todos, plantando cara a los que quieran pisarle la voz. Hay mucha verdad en este libro, verdad que algunos esconden y otros no quieren ver. Es un libro que llora y revienta ‘cajeros’, ‘coches’ y corazones que siguen destilando sangre en cada calle, en cada paso, en cada ventana cerrada y casa abandonada. La última bala hiere a corta distancia, descerraja una historia que ya no tiene sentido, la que pide razones y exige una paz necesaria para mostrar que nos una a todos y acabe con las balas. Todos deberíamos luchar para unir y que nuestras balas estuvieran hechas de palabras altas, libres, claras y sin miedo.


Ez dago garailerik ez heroirik.
Amore emateko inor ere ez.
Ongietorri aurreskua dantzatzerik ez eska.
Nik ez dut inor hil.
Ez torturatu,
ezta mehatxatu ere.
Nahiz pistolaz,
nahiz atxiloturik,
nahiz gorbatadun,
inor ez dago hondamendiaz,
basatikeriaz,
gizaki izatearen ankerkeriaz libre.

No hay vencedores ni héroes.
Nadie ante quien claudicar
No me pidas que baile un aurresku de bienvenida.
Yo no he matado a nadie.
Tampoco he torturado, ni amenazado.
Aunque con pistola,.
aunque detenido,
aunque con corbata
nadie está a salvo de la catástrofe
De la barbarie.
De la atrocidad de ser humano.



Erre ezazu autobusa.
Erre, kutxazain automatikoa.
Erre, zaborrontzia.
Erre ezazu auzo guztia.
Herria, hiria.
Basoa.

Su horretan zu erre baino lehen.
Quema un autobús.
Quema un cajero.
Quema una papelera.
Quema todo un barrio.
Un pueblo, una ciudad.
Un bosque.

Antes de que también tú te quemes en ese fuego.
AZKEN BALA
Azken aukera baliatu dut.

Hitzak baduelako bala batek haina indar.

Zure txanda da orain.

Nahiz eta ni hil,
poemario honek biziraunen du.
Poemario hau izanen da nire ondorena.
Nire oroitzapena.

Hil nazakezu,
Poesia baina,
ez duzu nehoiz ere erailko.
Suntsituko.
LA ÚLTIMA BALA
Aprovecho mi última oportunidad.

Porque la palabra tiene tanta fuerza como una bala.

Ahora es tu turno.

A pesar de que yo muera,
este poemario sobrevivirá.
Este poemario será mi heredero.
Mi recuerdo.

Me puedes matar,
pero nunca asesinarás,
nunca destruirás la poesía.
Porque la palabra permanecerá en el tiempo.

¿Y la violencia?


Azken Bala / La última bala
de Hasier Larretxea
(Editorial Point de lunettes, 2008)

El valor de la palabra
(Palabra de poeta),
por Esteban Gutiérrez Gómez

La poesía
puede obligar
a cambiar
el mundo
Gabriel Celaya



En las últimas entradas del “poemario del mes” les hemos mostrado algunos autores que, más allá de su propuesta lírica, pretenden cambiar el mundo con su palabra. Dos ejemplos recuerdo claramente: Ángel Guinda y su proyecto de amor como motor del cosmos en “Toda la luz del mundo”; y J. Jorge Sánchez que en su “Filosofía de la minucia” propone un nuevo orden educativo para llegar en verdad a la igualdad de sexos demostrando que ha sido la mala educación (y la filosofía que la ha fundamentado a lo largo de la historia) la principal causante del abismo.
En esta misma línea de palabra-poder habría que incluir el poemario de este mes de septiembre: “Azken Bala / La última bala” de Hasier Larretxea.

A todos aquellos que decidimos bebernos el poemario nos ha sorprendido su propuesta. Con versos aparentemente sencillos (lo que cuesta elaborar versos aparentemente sencillos sólo lo saben los autores) dotados de una contundencia extrema, con una voz diferente y valiente, con el sonido a música étnica de sus versos en vascuence, golpea a un lado y a otro (violencia etarra y estado policial) en busca de la libertad que todo ciudadano necesita respirar, de esa libertad a la que todos tenemos teórico derecho y que es tan difícil de lograr en el País Vasco.

A todo ello se añade la posibilidad de leer los poemas originales del autor escritos en vascuence y su traducción al castellano (viceversa en cinco de ellos, elaborados por el autor directamente en castellano, y que nos ofrecen una clave muy importante para descifrar su estilo y facultades de composición poética).

Lo que ustedes se encontrarán al abrir el poemario y comenzar a leer será una voz diferente, valiente (reitero la novedad y la valentía como valores fundamentales de esta obra) que se dirige en un “tú” personalizado a los aberzales (y no me gusta utilizar este término porque “patriotas vascos” no sólo lo son los del entorno de ETA), a futuros etarras (poemas en páginas 30-31, 48-51, 70-71, 88-89) y a asesinos que creen haber cambiado su vida por un ideal (60-63, ¿y ahora qué?, les dice en este poema, ahora que ya no hay vida), muchas veces de modo desafiante (76-77, 84-85)).

Parte su poemario de los hechos ante los que no se puede esconder la cabeza en la tierra como los avestruces (26-27), de hechos que afirman la barbaridad humana (28-29) ante los que propone, desde el inicio, el cambio de mundo, de escenario, para acabar con el terror en el País Vasco.

Uno de los poemas fundamentales del libro nos ofrece el axioma de la verdadera revolución: ser revolucionario, partidario de la liberación, está de moda (56-57), cotiza en bolsa y se vende en las grandes superficies. Frente a esta revolución consumible, todo el libro ofrece una alternativa: la palabra como medio, como instrumento de paz. Frente a la mafia vasca (58-59) y la filosofía de “tierra quemada” (arrasarlo todo para construir sobre las cenizas, 66-67,80-81) su propuesta de paz (72-73), de igualdad en la desnudez (66-67) como metáfora de las personas de bien para no llegar a diferenciarnos con la muerte (78-79), la muerte en vida del que traspasa la línea y se convierte en un asesino, la muerte del inocente vendida en el mercado político.

Hasier denuncia el sándwich de carne vasco, haciendo de rebanadas de pan la violencia etarra y el estado policial. La carne la pone el pueblo vasco (78-79) deseoso de que todo acabe de una vez y pueda respirar en libertad (esta vez, sin metáfora: poder respirar).

Sí, Hasier es conciente del enquistamiento que priva de libertad a los vascos y ofrece la propuesta: la necesidad de crear un escenario diferente en el que sólo valgan las palabras (86-87), porque todo pasará y se olvidará, menos las palabras (98-97).

Esa es su novedosa y valiente propuesta para cambiar la realidad vasca, dirigida esta vez a quienes utilizan las pistolas como único argumentario imponible. No, no es cuestión de balear más, es cuestión de que la palabra vuelva a tener ese valor, de que el mismo pueblo vasco sea el que conquiste su libertad y pueda vivir sin terror, sin miedo a unos y a otros.
Estos versos mínimos, a veces repetitivos, contundentes, utilizan la forma del instrumento punzante con el que están realizados para llevar al lector un mensaje de paz.
Que la última bala, la definitiva, sea la palabra.