El escriba, de Robert y Shana ParkeHarrison

El escriba, de  Robert y Shana ParkeHarrison
"Un libro debería ser un hacha para romper el mar congelado en nuestro interior" "¿Por qué la gente del futuro se molestaría en leer el libro que escribes si no les habla personalmente, si no les ayuda a encontrar significado a su vida?" J.M. COETZEE ("VERANO")
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29/11/16

La vida es un bar (Vallekas), antología de relatos

El miércoles 30 de noviembre se presenta este libro de relatos en la librería La esquina del zorro.

La vida es un bar (Vallekas)
Colección de relatos en torno a bares vallekanos

Editoras: Ana Grandal y Begoña Loza
Ilustración de la cubierta: Javierre
Amargord Ediciones, 2016

Encuentros alrededor de unas cervezas, garitos que te atrapan entre sus pentagramas, tapas intemporales con solera, camareras/os polifacéticos que acogen risas y quebrantos, tascas en color sepia, parroquianos que nunca se toman la última, bares que nos sirven la vida: estamos en Vallekas y estas páginas brindan por ello.

Autor@s participantes: Capitán Narváez, José G. Cordonié, Valeria Surcis, Roxana Palacio Platero, Esteban Gutiérrez Gómez, Luis Miramon, Robértez, Gsús Bonilla, Alberto Avila Salazar, Morado (Tiempos de Chuta y Pota), Patxi Irurzun, Morris, David G. Panadero, Ana Grandal, César Ramos Zaragoza, Sonia Fides, Pablo Cerezal, Julio Jurado.

Presentación: 30 de noviembre, 20:30 h, La esquina del zorro, c/Arroyo del Olivar, 34, Madrid.

28/5/15

MI MARIDO ES UN MUEBLE sigue de viaje

Sobre la cocorota de Patxi Irurzun allá en Sarriguren 


de cervezas en la Plaza de Santa Ana con José Ángel Barrueco


en el local de ensayo rodeado de blues con Miguel Ángel Cortés.


17/6/14

"Atrapados en el paraíso", la re-edición de uno de los mejores libros de Patxi Irurzun


Atrapados en el paraíso
                                               Patxi Irurzun



En el año 2002 Patxi Irurzun ganó el I Premio de relatos de viajes de El País-Aguilar: seis mil euros para gastar en un solo viaje. Decidió irse a Payatas, uno de los mayores basureros del mundo, en Manila (Filipinas), y a la indómita Papúa Nueva Guinea. Atrapados en el paraíso es el relato de ese periplo. Un libro de viajes «que nadie ha escrito; hermoso, intenso» en palabras de Miguel Sánchez-Ostiz, que es además una novela de amor, un diario íntimo, una divertida crónica periodística (el Mr. Bean de la literatura de viajes, se ha defi nido a sí mismo Irurzun en alguna ocasión)… Publicado por primera vez en 2004, tras ser finalista del Premio Desnivel y ganar el Premio a la creación literaria del Gobierno de Navarra, a lo largo de una década Atrapados en el paraíso no ha dejado de ganar adeptos, un nutrido y fervoroso grupo de lectores que lo recomiendan en clubs de lectura, bibliotecas o institutos, lo regalan desde los escenarios en conciertos de rock, lo estudian en universidades… En esta nueva y revisada edición, se añaden las impresiones de algunos de esos lectores, como Antonio Orihuela, Yeon-Soon Kim, Kutxi Romero, David González o Jorge Nagore (descargables completas en la red junto con otros textos y estudios relacionados con el libro), un nuevo prólogo del autor y el relato con el que ganó el premio de El País-Aguilar y con el que todo empezó.



Ilargia Narrativa 12
Idioma Español
Año 2014
256 páginas
ISBN:978-84-7681-842-8
18€


Pedazo libro, mitad diario personal mitad libro de viajes, este Atrapados en el paraíso no dejará indiferente a nadie. Ya sé que había mucha gente esperando la re-edición: aquí está.

7/2/14

Gente simpática. La banda sonora (28). “Sympathy for the devil”, The Rolling Stones

PISTAS OCULTAS (la última)

28. “Sympathy for the devil”, The Rolling Stones

“En el escenario los Experimentos in da notte montan pedales para sus guitarras y un sintetizador. Dos minutos y empezamos. Patxi me sigue fuera, nos comemos los cigarros y volvemos a entrar. Hace frío en Zaragoza. La ciudad del viento atroz, dice Patxi. Entramos y suena, sí, eso es, suena de nuevo el “Sympathy for the devil”. Nos miramos y volvemos a ver la complicidad. Buscamos pasillo entre la gente que espera que se inicie la noche. Veo que estamos todos allí, frente al escenario y salto a él. Cojo el micrófono (últimamente los micros se me pegan a las manos) y vuelvo a gritar Buenas noches Zaragoza, como hace unos días dije “Buenas noches Santiago... León...” y siempre la misma respuesta, una especie de rugido que aúna sentimientos. Doy las gracias a la sala, a los grupos que van a tocar y digo que es un concierto, sí, un concierto de música en el que tres bandas les darán lo suyo, pero que es un concierto por un libro, por Simpatía, y que ahora subirán el editor y Patxi, mi compañero de aventuras, y todos los músicos presentes que han participado en ese libro. Dejo el micrófono y animo a todos a subir allí...”




Y aquí se acaba la banda sonora de "Gente simpática", un diario de ruta en una gira de presentaciones y conciertos de rock. Pero hay mucha más música dentro del libro, igual que hay mucha vida, y muchas  historias, y una corriente "simpática" que no deja de fluir...

29/1/14

Gente simpática. La banda sonora (27): “Sympathy for the devil”, The Rolling Stones

PISTAS OCULTAS

27. “Sympathy for the devil”, The Rolling Stones

“Suenan los Rolling,  “Sympathy for the devil”, cuando vuelvo a visitar el camerino del humo. Más de todo, sobre todo risas. Cuando salgo, bastante tiempo después, ya se ha ido mucha gente. Zapi ha desaparecido. Antonio Díez se ofrece a llevarnos a Fuenlabrada, a seguir bebiendo por ahí. Patxi y yo preferimos esperar, despedirnos de todos, aunque nos volveremos a ver por la mañana en la radio o por la tarde en Fuenlabrada. Lo mismo le decimos a los de la editorial cuando se ofrecen a llevarnos, que preferimos esperar. Se lo agradecemos, pero nos quedamos.
La gente desfila por la puerta, son las tantas de la mañana y el Indio también se va. Me entrega su libro. Lo abro y leo la dedicatoria, siempre agradecida, y el “Tragar pena, mear olvido” que resume todo lo que te puedes encontrar en él. Agnes se ha ido. También Luter y Dani. Dejamos a Petisme con Iñaki y The Valencia Girls. Parecen dispuestos a continuar llenando de humo Madrid.”


9/1/14

Gente simpática. La banda sonora (16): “Animal caliente”, de Barricada (versión de Insolenzia & All The Band)

16. “Animal caliente”, de Barricada (versión de Insolenzia & All The Band)

“Vemos el comienzo del tema. Suena bien. Los Insolenzia están logrando mantener el nivel de Lilith. De pronto me doy cuenta de que el cartel de Simpatía se cae. Roche también lo ha visto y ha sido más rápido. Salta al escenario y lo recoge justo cuando se está cayendo. Yo le ayudo a plegarlo y hago señas a la gente de la editorial para sacarlo fuera del escenario. Luego me quedo delante, viendo el espectáculo.
Patxi y yo necesitamos fumarnos el miedo a la responsabilidad, es posible que hagamos el ridículo más espantoso, pero en el cuarto tema subiremos al escenario y cantaremos el “Animal caliente” de Barricada junto con Insolenzia, Agnes y Kb. Nos miramos y nos entendemos. Abrimos la puerta de la salida de emergencia y no somos tan listos como Carol: la puerta se cierra. Abrimos entonces la del exterior y comenzamos a echar humo. Hablamos del concierto, de las buenas vibraciones que estamos obteniendo con la gira, de la implicación de los autores músicos y de sus bandas, de lo bueno que es conocer a más gente afín en casi todos nuestros gustos. Fumamos y bebemos. A mí ya se me ha abierto la espita y he ido a mear un par de veces. Meadas largas, placenteras. Se abre la puerta y Carol nos acompaña. Tampoco está rápida y la puerta interior vuelve a cerrarse. Hablamos con ella sobre el concierto de Lilith y nos certifica lo que ya veíamos: son una banda completamente ensamblada, hecha, rodada. Son una empresa y una familia a la vez. Parece que Carol y Agnes son las que toman las decisiones. Carol, además de llevar el merchandising es la road mánager del grupo. Nos cuenta cómo todo está planificado, como Agnes nada más acabar el concierto acude al puesto para llamar la atención y lograr alguna venta más, cómo trabaja su magnetismo para el bien del grupo. Nos dice cómo funcionan las cosas. La venta importante se hace al principio del concierto y luego se remata al final. Nos habla de las ciudades en las que los seguidores de Lilith compran más camisetas y de las que se venden menos. No sé el tiempo que llevarán juntos, pero son una piña, una roca. Luego descubriremos que son algo más que eso.
Está acabando el tercer tema y golpeamos la puerta pero nadie nos abre. Quim está al frente del puesto y no nos escucha. Seguimos golpeando la puerta y por un momento pienso que nos van a llamar al escenario y nosotros vamos a estar encerrados. Patxi dice que salgamos a la calle y rodeemos el edificio, pero yo no le escucho y golpeo la puerta con las palmas de las manos abiertas. Carol intenta marcar un número con el móvil. Cuando vemos que el tema está acabando yo tengo rojas las palmas de las manos. Me doy por vencido y salimos por la puerta de la calle. Justo en ese instante Javier nos abre la puerta y podemos ver los acordes finales del tema. No nos da tiempo a ponernos nerviosos. Ya lo estamos, aunque por distinto motivo al de la responsabilidad de hacer el ridículo. Es para escribirlo le digo a Patxi. Ya te digo, me contesta, son tantas cosas.

Todo se calma un poco y Daniel nos busca con la mirada. Habla a la gente, cuenta al público lo que va a pasar ahora y nos llama al escenario uno a uno: Agnes, Kb, Patxi, Esteban. Nos llama por nuestro nombre y vamos subiendo. De un salto me planto en el escenario y ocupo el micrófono de la derecha, el que ha tirado Rafa un par de veces en el último tema de Lilith. Lo cojo y, mientras algunas bromas ayudan a distender la tensión, susurro animal caliente. Me sorprendo de escucharme por los monitores de escenario. Kb nos la juega. Anuncia que el debut debe ser en solitario, que Patxi y yo somos los que debemos cantar y ellos hacen los coros. Las bolas se nos suben a la garganta. Barricada era uno de mis grupos fetiche, seguí su carrera cosida a mi vida hasta el “Balas blancas”. Es el último tema que recuerdo haber coreado de ellos. “Animal caliente” era un tema que me gustaba, pero mi vida por aquella época estaba a miles de kilómetros de distancia de esta realidad y no lo conocía tanto como para saber de memoria la letra. Cuando Dani me dijo que subiríamos a cantar ese tema con él, tuve que buscarlo y grabarlo. Encontré varias versiones en Internet y las metí en mi mp3. Estuve dos semanas escuchando el tema para aprenderlo, para corearlo, para poderlo cantar. Patxi sí lo conocía, y sí lo había cantando en los conciertos, pero hacerlo sobre el escenario era otra cosa. Las bolas en la garganta, pero se trata tan solo de cantar y escupirlas por la boca. Y eso hacemos, arropados por todos. A la segunda estrofa, frente por frente con Kb, ya he soltado los nervios y el miedo al ridículo lo he expulsado a grito pelado. Desde el diafragma, como me enseñaron hace años, sale mi voz. Patxi no se queda atrás y el trío funciona. Al otro lado del escenario, Isabel y Agnes proyectan sus voces frente a frente. Dani, en medio, dirige la orquesta. Patxi y yo no nos movemos del sitio, siempre a la derecha, con la mano sobre el micrófono y la vena del cuello hinchada. Dani y Kb se alternan para ocupar el micro del centro. Cuando Dani viene hacia nosotros leo simpatía en su mirada. Cantamos juntos y por primera vez miro al público, que también está cantando, que está botando, que se lo está pasando genial. Distingo a los Lilith ofreciéndonos sus cervezas, como alguna vez hago yo cuando en los conciertos la banda se dirige a nosotros y yo respondo levantado mi vaso como diciendo: “este trago es por vosotros”. La letra de la canción pasa de mi estómago a mi voz sin pasar por la cabeza. No necesito recordar la letra, me sale de dentro y siento una satisfacción difícil de superar. Cuando me quiero dar cuenta todo son aplausos y silbidos. Ya hemos acabado. A Patxi le brillan los ojos. Le dijo a su hijo Hugo que en Zaragoza iba a subir al escenario a cantar una canción. Hugo se quedó con la boca abierta, ¿de verdad, aita? Espero que haya fotos para atestiguarlo, para que Hugo las ponga en su habitación y vacile con sus amigos.
Nos abrazamos sobre el escenario. Todos con todos, mientras los aplausos no dejan de hacernos vibrar. Ha sido la hostia. El otro Patxi, ya bastante perjudicado, y Rafa, nos felicitan. Preguntamos si se nos oía, si se distinguían las voces entre las de los demás y sí, al parecer sí. Espero que no hayamos desafinado demasiado. Yo tengo el convencimiento de que ha salido bien.”

1/1/14

Gente simpática. La banda sonora (12+1): “Entre líneas”, de Lilith

13. “Entre líneas”, de Lilith


“Abajo todo está igual. Me meto en camerinos y busco unas sillas para poner tras la mesa. Me ayuda el técnico del Fnac y Dani y Kb. Al final somos seis, y yo cojo uno de los taburetes de los músicos para poder sentarme junto a la mesa. Más o menos hemos cabido y tenemos al público frente a nosotros. Esta casi lleno, gente de todo tipo: los rockeros jóvenes en primera fila, detrás unas chiquitas con camiseta de Lilith, también muy jóvenes. Hay caballeros con corbata y mujeres mayores solas. Algunos tienen el libro en la mano, hojeándolo. El editor se sienta el último, tengo que llamarlo. Patxi, Agnes y Kb a su izquierda y Dani y yo a su derecha. Sin más, cojo el micrófono e inicio la presentación, ante el asombro de Patxi y el editor que están pensando dónde narices está el guión del que hablamos. Solo digo eso de Buenas tardes, Zaragoza, y explico cómo se va a desarrollar el acto. El editor toma la palabra. Más o menos como siempre, el agradecimiento a Fnac, a las bandas que actuarán por la noche, las mismas cinco claves del libro, las asociaciones. Patxi añade cuatro pinceladas que resaltan los aspectos más importantes del proyecto y yo resumo un poco el tipo de relatos que se puede encontrar el lector. Acabo con una estrofa de Los suaves (“cuando las luces se apagan / comienza la realidad”) e inicio la presentación de autores con Agnes para que hablen de sus relatos. Está siendo ameno, espontáneo, fresco. Es lo que intentaba. Para mí es la sexta presentación, y ya son muchas diciendo lo mismo en entrevistas y en reportajes. Le paso el micro a Patxi para que presente a Kb, para que le medio entreviste, para que hable de su texto, de la idea de la portada. Kb es diseñador gráfico. Uno de los mejores y más reconocidos. Portadista de infinidad de grupos de rock como Marea o Barricada, amén de poeta, cantante de enBlanco y muchas cosas más. Lo que se dice un alma inquieta. Luego hablamos con Dani Sancet, más o menos con el mismo espíritu divertido, de complicidad, con el que se desarrolla la presentación. Llega el momento de la música en directo, de la actuación de Lilith. Digo lo de la actuación y Javier me interrumpe para decir lo que ya sé. Le llamo la atención, en broma, con complicidad. Explico que ahora tocarán Lilith, dos temas, y que luego volveremos otra vez a la mesa por si alguien tiene algo que preguntar o quieren que los autores presentes les firmen el libro. Nos levantamos para disfrutar del directo. Yo me alejo y me coloco atrás para grabar el primero de los temas, “No”, mientras veo que Patxi y Dani van a camerinos a fumarse un cigarro (cabrones). Después tocan “Entre líneas”, el mismo tema que hicieron en TVE2. Apoyado sobre un bafle me quedo escuchándoles. Siento el desgarro de la voz de Agnes y el cruce de guitarras acústicas. Se me ha quedado grabado este tema, adelanto de su próximo disco, Leche de Rock, aunque aún falte un año (o más) para que vea la luz.”



27/12/13

Gente simpática. La banda sonora (11): “En punto muerto”, de El Drogas




11. “En punto muerto”, de El Drogas

Simpatía ha vuelto a generar buen rollo a su paso [por León], y ha habido momentos muy felices. He echado de menos a Patxi, las confidencias y comentarios que hacíamos después de cada una de las anteriores presentaciones, comentar las anécdotas, nuestros viajes de regreso. Sé que a él le pasó lo mismo en Pamplona cuando presentó allí el libro, el 25 de noviembre, porque un poco después de que acabase la presentación, cuando se relajó, se acordó de mí y me llamó. Estaba exultante, no las tenía todas consigo de que saliese todo bien. Buscó la confidencia, como yo ayer, cuando le llamé para contarle todo lo de las presentaciones. Todo, con pelos, señales, gestos y sensaciones. Lo mismo que hizo él cuando lo de Pamplona. Me dijo que llevaba unos días mosqueado porque no tenía claro que apareciesen El Drogas y Kutxi, y eso aún habiendo confirmado que venían. El Drogas, porque la noche anterior estaba en Orihuela, dando un concierto con Barricada en homenaje a Miguel Hernández, y Kutxi porque se le va la olla de tantas historias en las que está metido. Además, tenía que hacer de librero, contable, presentador, antólogo, mancebo y editor, responsabilizarse de los libros y de la pasta, y, como yo, es de letras, y esto de los números como que nos da yuyu. Aparco lo más cerca que pudo del París, el bar-comedor dónde se hizo la presentación, lo más cerca sin pagar el impuesto revolucionario de la línea azul, y tuvo que cargar con las dos cajas de libros un buen trecho. Así que cuando llegó estaba hecho mierda, pero fue ver a Patxi Lasa, el hombre que montó lo del comedor social, y subirse arriba. Patxi Lasa, un tío capaz de hacer diez mil historias desde su silla de ruedas, que montó el primer sex-shop de Pamplona, metido siempre en movidas, desde musicales a político-sociales y que ahora congrega a decenas de voluntarios para dar tres comidas por cincuenta céntimos a gente que pasa hambre en Iruña, aunque jode que se diga esto, porque se oculta en una ciudad que se vende al mundo como Yupilandia. Recuerdo que me dijo con emoción que apareció por allí su hermano y su cuñada, fans de Barricada, que nunca habían ido a una presentación suya. Salieron a fumar un cigarro y a charlar cuando vieron llegar a El Drogas con la guitarra al hombro y, aún viéndolo, no se lo creían. Venía algo ronco por el concierto de la noche anterior, pero traía la sorpresa de que tocaría y cantaría dos temas, uno de ellos, “En punto muerto”, era inédito y lo tocaría por primera vez en la presentación. Patxi tampoco se lo creía, le tenía al lado, estaba junto a él, y no se creía que estuviesen juntos. Lo mismo le ocurrió la vez anterior, en la presentación de Ajuste de cuentos. Él siempre le había visto desde abajo del escenario, gritando las jodidas buenas canciones de Barricada, y luego se entera de que El Drogas le lee, que la admiración es mutua. La hostia, qué vida. El reverso es que Kutxi no aparecía y ya estaba tardando. Patxi le llamó por teléfono y lo cogió El Piñas, de Marea. No sabía dónde estaba, se dejó el móvil en el local de ensayo la noche anterior. Ya sabe Patxi que no aparecerá, que se le ha ido la olla, como en aquella ocasión en la que le llevó a la feria del libro de Durango y cuando estaban allí descubrieron que había sido la semana anterior, o cuando fue a ver un concierto de no sé quién a Logroño porque había visto un cartel y resulta que el cartel era del año anterior. Después de la presentación logró hablar con él. Kutxi le dijo ¿pero no es mañana? Cosas de Kutxi.”


9/12/13

Gente simpática. La banda sonora (3): “Los olvidados”, de Ángel Petisme

3.  “Los olvidados”, de Ángel Petisme


“...desde dentro es difícil saber cómo ha salido la presentación. Tenemos buenas vibraciones, pero nos lo confirman los amigos que cubrían las paredes del auditorio de Fnac: ha gustado y no se hizo pesada. Es el momento gallinero, donde salen solas las risas y todos nos mezclamos con todos. Pero no podemos esperar mucho porque a cinco estaciones de metro de allí nos espera la fiesta en el Gruta 77.  El Indio Zammit nos apremia, porque la apertura de puertas está prevista a las nueve de la noche y no podemos llegar mucho más tarde. El Indio se lleva a gente para allá. Encargará unos bocadillos para que no nos entretengamos en los bares. A nosotros nos apetece la cerveza, parece que nos llama, y sabemos que eso significa no cumplir con lo prometido. Aún así, Patxi, yo y la mitad de autores de la presentación, nos dejamos arrastrar por Ángel Petisme para una caña rápida, que será un tubo. Tiempo de sobra para hablar de su nuevo disco-libro, Under wood songs, que nos enseña en primicia. Tiene una pinta buenísima, dos portadas (se le da la vuelta y una es para el libro y otra para el disco) y dentro bastante de su alma de juglar, recuperando canciones y versos de hace años que quedaron en el fondo del cajón. No puedo olvidar aquella primera vez que vi a Petisme cantar “Los olvidados”, al público coreando el estribillo con él. Todos los que le conocemos sabemos que son muchos años los que lleva pelándose el culo en la carretera, de recital en concierto, que nadie le ha regalado nada, y que ojalá pudiésemos los demás tener el mismo espíritu de siemprefiesta después de tanto tiempo luchando. Apuramos la cerveza y cogemos el metro. Voy hojeando el libro de Petisme. En una de las dos portadas aparece un chaval con chupa de cuero muy a lo Clash. Tiene un aire a David Bowie. Le pregunto a Ángel quién es. Sonríe: Soy yo, por entonces.”




7/12/13

Gente simpática. La banda sonora (2): “Sembrar la verdad”, Insolenzia

2.  “Sembrar la verdad”, Insolenzia

“...después de Yeska subirá Insolenzia al escenario. 
Apenas tardan dos minutos entre grupo y grupo. Ni me entero de que ha llegado el resto de la banda desde Zaragoza. Voy al backstage y saludo a Isabel Marco, guitarrista rítmica y voz de Insolenzia en algunos temas. Pantalones de cuero y camiseta sin mangas, sujetador marcando puntillas encarnadas. Vuelvo a escuchar “Sembrar la verdad”, ese tema de los Pozos del Caudé. Tardaré unos días en leerme el libro que Dani me ha regalado y que salió junto con el disco. Una maravilla de novela hilada con la música que tendrá segunda y tercera parte, puesto que está concebida como una trilogía. Por eso entiendo que Dani se defina más como escritor que como letrista, compositor o cantante, aunque todo lo que hace, lo hace muy bien.
 A media actuación suben todos los músicos presentes que participan en el libro a cantar el “Animal caliente” de Barricada: Agnes, Monty y Antonio Yeska Corleone. Agnes y Monty comparten micro con Isabel, Antonio con Dani. Es un espectáculo sublime, digno de ver, porque trasmiten una fuerza arrolladora. 
Vuelvo con Patxi a la barra, a firmar ejemplares para las familias de Río de Oro o para los amigos de la ciudad. Cuando me entregan un libro ya firmado por Patxi veo que ha calcado mis dedicatorias. Se lo enseño y ríe. Qué cabrón….”




4/12/13

La banda sonora de Gente simpática: (1) “A saco”, Yeska

1.  “A saco”, Yeska

“Sobre los viejos elepés apilados reposa un amuleto. Es una guitarra eléctrica de acero, dorada, que cuelga de un simple cordón de cuero. Debajo dos anillos. Uno sencillo, también de acero. El otro es una sortija de plata, con una opalina transparente. Todo tiene su sentido. El colgante de la guitarra me lo regaló Javier, un compañero del curro, cuando supo que estaba liado con la antología de rockeros. Para que te la cuelgues al cuello esos días, tron. Me gustó. Javier sabía que andaba buscando algo así. Es rockero, como yo, y tiene más o menos mi edad: casi cincuenta tacos. El anillo de acero y la sortija son de aquellos años en los que Bacø pinchaba en garitos. Aquel Quinto Infierno de Villalba y aquellos estudios de radio de hace tantos inviernos. Bacø, que resucitó hace diez años con la intención de recuperar el tiempo perdido.

Patxi acaba de llamar para decir que viene de camino. Es pronto, yo lo esperaba más tarde. Tenía que comer con nuestra nueva editora, y firmar el contrato de ¡Oh, Janis, mi dulce y sucia Janis! Al parecer su tren se ha retrasado y han tardado en encontrarse en el maremagnun de Atocha a esas horas.
Cuelgo la guitarra de mi pecho. La acaricio. Me gusta sentir la sensación del acero: frío al inicio, ardiente cuando lo separas del cuerpo. Tiene algo de erótico el acero, algo que hace que me cautive. Solo por esa sensación llevo el reloj que me regalaron cuando me invitaron a pronunciar el pregón de unas fiestas: al quitármelo, antes de acostarme cada noche, su calor me hace sentir vivo. Coloco el anillo en el meñique izquierdo y la sortija en el derecho. Falta un último detalle, un foulard malva que me regaló Isa hace también muchos años, en aquélla época. Me cubro con él la garganta, dos vueltas, y salgo a la calle. Hoy es un día importante.

 


Me acompañan los ecos de Diez ases en la manga, el cedé que acaba de publicar Yeska, mientras recorro las aceras húmedas. Ha sonado un par de veces mientras preparaba las cosas para la presentación. Tatareo “A saco”. Lo tengo clavado en la memoria. Hace algo de frío y ha estado lloviendo, pero sonrío y camino susurrando el estribillo “que te puedes morir, que no voy a echarte de menos”. 





3/12/13

Gente simpática. La banda sonora (Ø): “Sympathy for the devil”

0. “Sympathy for the devil”, The Rolling Stones


“Bajamos las escaleras del Savoy y ya se adivina que está lleno, hasta arriba. Calor humano. Nada tan reconfortante después del viaje desde Oviedo. Las gafas se nos empañan a los dos y no vemos posible siquiera acercarnos a la barra. Toca un grupo, algo popy me parece por los primeros acordes escuchados. Cuando las gafas empiezan a desempañarse vemos que aquello está a tope. La chavalada anda en camiseta y los abrigos están colgando de la barra, de la enorme barra del bar que se ha convertido en ropero. Ya en Oviedo me di cuenta de que las chavalas se visten de corto y el abrigo que las protege del frío exterior cuelga de su bolso a modo de percha. Aquí ocurre lo mismo con la barra de madera del Savoy. El grupo toca ahora algo más psicodélico, una versión del “Suzie Q” muy bien tocada. Patxi y yo nos decidimos a cruzar el mar de gente para aproximarnos al escenario y a la barra. Llevamos no sé cuántas cervezas y la garganta se nos ha abierto. Tenemos sed. Logramos entrar hasta un par de metros del escenario y nos mimetizamos con un grupo de chicas que baila moviéndose lentamente, como los hippies de los 70. Hay buen ambiente y se nos ofrecen veinte centímetros en la barra para poder pedir. Justo en el momento en el que Patxi llama al camarero el grupo reanuda su actuación. El porqué de este diario surge en ese mismo momento. Parece... no es seguro... parece... sí, están tocando el “Sympathy for the devil”, y no es posible tanta casualidad. Patxi deja de mirar al camarero para mirarme a mí. Nos reímos, joder, qué fuerte, le digo a Patxi, esto hay que escribirlo. Así somos los escritores. No pensamos más que en escribir todo aquello que nos llama la atención, que nos hace tilín en el cerebro, todo lo anecdótico que queda grabado en la memoria. Nos damos la vuelta y disfrutamos de la actuación. Gritamos como posesos el uuuuju a pleno pulmón, cantamos con el resto de público de la sala, que también grita uuuuju de modo enloquecido, que se retuerce sobre sus piernas, que se contonea y mueve la cabeza de un lado a otro. Momento mágico que hace que me decida a escribir este diario con las anécdotas del Simpatía. Cuando acaba el tema ya tenemos las cervezas en la mano y hemos encontrado un hueco en la barra para colocar los abrigos, encima de más abrigos. La noche promete y fumamos tranquilos, dejándonos llevar por la música.”



Simpatía por el Diablo 

Por favor, déjame que me presente 
soy un hombre de riquezas y buen gusto 
Ando rodando desde hace muchos años, muchos años 
He robado el alma y la fe de muchos hombres. 
Yo estaba allí cuando Jesucristo tuvo su 
momento de duda y dolor 
y me asegure por los infiernos que Pilatos se 
lavara las manos y sellara su destino. 

Encantado de conocerte 
Espero que sepas mi nombre 
Pero lo que te desconcierta 
es la naturaleza de mi juego 

Estaba cerca San Petesburgo 
cuando vi que había llegado el cambio. 
Mate al zar y a sus ministros 
Anastasia grito en vano. 
Conduje un tanque, tenia el rango de general 
cuando estallo la guerra relámpago 
y los cuerpos hedían. 

Encantado de conocerte 
Espero que sepas mi nombre 
Pero lo que te desconcierta 
es la naturaleza de mi juego 

Mire con alegría mientras vuestros reyes y reinas 
luchaban durante diez décadas por los diosas que crearon 
grite: ¿quien mato a los Kennedy? 
cuando después de todo fuimos tu y yo 
Deja que me presente 
soy un hombre de riquezas y buen gusto. 
Tendí trampas a los trovadores 
que murieron antes de llegar a Bombay 

Encantado de conocerte 
Espero que sepas mi nombre 
Pero lo que te desconcierta 
es la naturaleza de mi juego 

Al Igual que cada policía es un criminal 
y todos los pecadores santos 
y cara o cruz es lo mismo, llámame simplemente Lucifer. 
Necesito cierto freno 
Así que si me encuentras, ten cortesía 
un poco de simpatía y cierta exquisitez 
Usa tu bien aprendida educación 
¡o haré que se te pudra el alma! 

Encantado de conocerte 
Espero que sepas mi nombre 
Pero lo que te desconcierta 
es la naturaleza de mi juego


1/12/13

La banda sonora de un libro


Bueno, pues sí, de la mano de David González, director de la colección Zigurat que edita el Ateneo Obrero de Gijón, va a ver la luz Gente simpática.

El libro tiene, a mi modo de ver, muchos atractivos: De primeras cuenta con un prólogo buenísimo de Patxi Irurzun, un prólogo heavy pero entrañable, como es su literatura, en el que nos remite a aquella época en la que todos (he dicho todos, no se esconda nadie) jugábamos a ser estrellas del rock dando botes sobre la cama mientras rascábamos la raqueta de tenis que simulaba ser nuestra Fender Stratocaster. Y no solo eso, el bueno de Patxi me ha prestado un cuento para poner broche de oro al diario, un cuento que resume la vida del protagonista (quizá la de él mismo, quizá la mía o la tuya) con canciones y conciertos, esos momentos en los que algún tema de tu grupo favorito sonaba o se repetía de modo constante la canción que más te gustaba gritar en aquel tiempo, ya sabes, esos instantes que quedaron grabados en la memoria como páginas escritas de nuestro libro de vida. Las mejores páginas.

A cambio, a Patxi Irurzun lo he convertido en un personaje de libro, uno importante, principal, porque aunque se trate de un diario personal, Patxi es elemento indisoluble de lo vivido, puesto que casi todo lo que cuento lo vivimos juntos. También muchos de vosotros, que sois nuestros amigos o que colaborasteis de un modo u otro con Simpatía y su tour, sois personajes de este diario de carretera. Ya lo veréis.

Luego, ya lo habéis podido leer, tiene varias lecturas: de cómo se fue gestando el libro Simpatía por el relato (aquí hay de todo, mucho jugo y mucha chicha, muchas cosas que agradecer a mucha gente que abanderó el proyecto Simpatía como suyo, que tiró de él y, también (¿por qué no?) se reparte estopa), de las presentaciones en librerías por toda España de la mano de amigos escritores y de los músico-cuentistas, y de los conciertos posteriores (alguna imagen del backstage se muestra, divertida, flipante, cruda; la inmensa solidaridad de la gente del rock, con la sonrisa siempre en el cargador; la realidad cuando se apagan las luces), se habla también de escritores actuales, de los escritores que me interesan, con los que comparto sentido de la vida (y,afortunadamente, amistad en algún caso), y que de alguna u otra manera estuvieron presentes en esas presentaciones y conciertos, o en las charlas con los músicos o en los momentos confesionales que Patxi y yo tuvimos, y, por último, sale a relucir Bacø, al que tendré el gusto de presentaros, aquel Esteban de los 18 añitos, que creo no os dejará indiferentes.

Ah, se me olvidaba, también en el libro hay un buen puñado de fotografías (unas 30) que atestiguan aquellos momentos simpáticos. Agradezco especialmente al fotógrafo David Gutiérrez la autorización para publicar sus "retratos". Como éste, de Antonio Yeska:



Como no podía ser de otro modo, un libro que aúna literatura y música como Gente simpática, que narra las peripecias de una gira literaria con bandas de rock, tiene debajo (o, mejor dicho, en medio, en lo sustancioso del bocata) una banda sonora. Y ésta, amigos, es impresionante. Durante los próximos días iré colgando en el blog fragmentos del libro acompañados de la música del momento, de ese mismo momento que se narra. El resultado tiene su encanto, ya veréis.

Grandes sorpresas os esperan...

Salud  y Rock´n´roll


***
(Pista oculta)

“El rumor de que se estaba preparando un libro [de cuentos escritos por cantantes y músicos de rock] llegó a Kike Turrón, que se unió a Simpatía sin dudarlo. También Josu Arteaga [La banda del abuelo] y más gente del Norte, territorio de Patxi, fue apuntándose al proyecto. La nómina de músico-cuentistas crecía y ya era evidente que superaba las primeras expectativas. Lo que saliese era ya demasiado para publicar en Al Otro Lado del Espejo, y en su momento tendríamos que buscar editorial....”







25/11/13

"Gente simpática", mi próxima publicación

Gente simpática
(a modo de introducción)

El 17 de noviembre de 2010 se presenta en Madrid un libro singular: Simpatía por el relato (cuentos escritos por rockeros). Se trata de una edición única, que aúna literatura y música. Durante más de dos años los escritores Patxi Irurzun y Esteban Gutiérrez recopilan cuentos escritos por músicos, cantantes y compositores de bandas de rock españolas. El libro recoge narraciones breves de Kutxi Romero, cantante de Marea, de Carlos Pina, cantante de Panzer, de El Drogas, líder de Barricada, de Julián Hernández, de Siniestro Total y así hasta conformar una increíble antología de 32 autores. Simpatía por el relato es una edición única porque, además, es un libro solidario y los derechos obtenidos por autores y antólogos han sido cedidos y destinados a un comedor social de Pamplona y a una asociación de apoyo al pueblo saharaui de Fuenlabrada. Para asegurar el éxito del libro y del fin social al que quieren destinar los posibles beneficios del mismo, se origina una gira de presentaciones y conciertos por toda España, generándose una corriente positiva, de buen rollo, de generosidad allí dónde el libro es presentado. Una corriente positiva que se califica con una palabra, un nombre que lo dice todo: “simpatía”.

Gente simpática es el diario de ruta de esas presentaciones y conciertos. En él se narran las anécdotas de las mismas, se describe la actividad tras los telones de los músico-cuentistas en los conciertos, se narran las peripecias que ocurrieron durante los dos años que el libro estuvo gestándose, cómo llegaron a él los participantes, las barreras que se hubieron de sortear, la solidaridad generada entre todos los rockeros que hacía que las bandas se ocupasen de llevarlo a su ciudad, de conseguir gratis una sala de conciertos para tocar allí (Madrid, Fuenlabrada, León, Oviedo, Gijón, Santiago de Compostela, Zaragoza, Barcelona, Valencia…), de ofrecerse para tocar de modo gratuito, de amplificar la existencia del libro y, a su vez, del Comedor Social París 365 de Pamplona y de la Asociación Río de Oro, de su campaña de acogida por familias de Fuenlabrada de niños saharauis en el verano.  

Pero, además, Gente simpática, contiene varios niveles narrativos más. Por un lado nos muestra el panorama literario español, sobre todo de escritores alternativos, underground, asociales, que no comulgan con las corrientes comerciales del momento. Estos escritores han apoyado el proyecto desde el inicio y acogieron el proyecto en las librerías y salas de sus ciudades. Salen a la luz muchos de los nombres de la literatura actual que serán recordados en el futuro por su compromiso social y su creencia en el cambio del sistema: Vicente Muñoz, Xen Rabanal, José Ángel Barrueco, David González... Estos son los escritores de los que se hablará, y no de los grandes vendedores de humo, de los proyectos gestados en multinacionales y sustentados por miles de euros en publicidad.

Asimismo, el diario de ruta que es Gente simpática,  precisamente por ese inconformismo latente en la gira que genera la corriente “simpática”,  hace que el autor, Esteban Gutiérrez Gómez, recupere de su memoria a aquel chaval que era él a los 18 años, aquel joven llamado Bacø, que pinchaba música en los garitos de rock, que participaba en un programa musical de radio de cierto éxito y que pensaba, ya entonces, que era posible cambiar el mundo.

Simpatía por el relato no era más que un proyecto descabellado que dos escritores hacen fermentar en su cabeza una noche de cervezas y se convierte, a fuerza de empuje y solidaridad, en una realidad que aúna tanta gente y tantas emociones que genera una corriente de apoyo difícil de conseguir, aún con todo el dinero del mundo, por aquellas multinacionales de la letra impresa. La salida de la segunda edición del libro es una muestra de su éxito.

Eso es lo que el diario pretende hacer ver: que nada es imposible.

Y que de vez en cuando
se cumplen
los sueños.


próximamente



Prólogo y epílogo por Patxi Irurzun
Dirige la Colección Zigurat, David González
(gracias a los dos)

The Sympathy Tour

MADRID,   17 DE NOVIEMBRE DE 2010
(Luter, Juan Abarca, Dani Sancet,  Ángel Petisme)

FUENLABRADA,   18 DE NOVIEMBRE DE 2010
(Yeska, Insolenzia, Luter, Kike Babas y La Desbandada)
  
OVIEDO,   19 DE NOVIEMBRE DE 2010
(Black Horde, Los majaderos)

PAMPLONA,   25 DE NOVIEMBRE DE 2010
(El Drogas)  

LEÓN,      9 DE DICIEMBRE DE 2010
(Ni Voz, ni Bótox)  

SANTIAGO DE COMPOSTELA,          19 DE ENERO DE 2011
(Forraje)  

ZARAGOZA,      18 DE FEBRERO DE 2011
(Experimentos in da Notte, Lilith, Insolenzia)  

BARCELONA,       17-18 DE JUNIO DE 2011
(El Pájaro Loco, Lilith)  

GIJÓN (SEMANA NEGRA),           29  DE JULIO DE 2011
(Black Horde, Lilith)  

GETAFE (SEMANA NEGRA),     16  DE OCTUBRE DE 2011
(Kike Babas y La Desbandada)  

VALENCIA,  11 DE NOVIEMBRE DE 2011
(The Sheenas, LIlith)  

       MADRID (theENDoftheTOUR),      24 DE FEBRERO DE 2012
(Juan Abarca, Turrones, Panzer)   


22/4/13

"La tristeza de las tiendas de pelucas", el nuevo libro de cuentos de Patxi Irurzun





LA TRISTEZA DE LAS TIENDAS DE PELUCAS
Patxi Irurzun



Entrañable

Según el diccionario “entrañable” es un adjetivo que viene a calificar a una persona, objeto o a un acto como íntimo, como muy afectuoso. No parece muy apropiado calificar de “entrañable” un libro de cuentos de Patxi Irurzun, dada su merecida fama de escritor cañero, comprometido, irreverente, antisocial y nada oficialista, sin embargo, es el calificativo que me viene a la cabeza cuando acabo de leer La tristeza de las tiendas de pelucas.

En esto del cuento Patxi Irurzun es un maestro, uno de los mejores. Sabe condensar en unas pocas páginas una historia, atrapa al lector desde el primer párrafo y no lo suelta hasta el final, con la respiración contenida. Mantiene la tensión narrativa, sabe salpimentar los momentos íntimos en el relato, darle la distancia precisa, esconder la información para que sea el lector el que la descubra entre líneas. Maneja todos los mecanismos que la narrativa breve ofrece al escritor, y sabe utilizarlos en el momento preciso en el que la historia, el cuento, lo demanda (punto de vista del narrador, estilo) para conseguir el efecto deseado.

He pasado unas horas divertidas, con relatos en los que podía adivinarse una ironía tan afilada como el escarapelo de un cirujano. “El vértigo de Spiderman” es un buen ejemplo de esa puya contra la actual sociedad, consumista y deshumanizada, aunque hay más referencias. “Fray Spray” es uno de mis relatos preferidos. Las andanzas del alberguero al que le roban los peregrinos del Camino de Santiago es una de las más divertidas y tristes a la vez, combinación agridulce que Patxi utiliza con maestría en muchos otros cuentos. Pero entrañables son en verdad los cuentos con los que se abre y cierra el libro. “Mi padre, los libros de Reno, Ned Flanders y los beats, todo en la misma frase” es en realidad un homenaje a la figura de su madre, que ejerció también de figura paterna con él y sus hermanos desde que el padre muere en un accidente. Una historia real, porque  Patxi Irurzun busca lo extraordinario en lo cotidiano, y sabe encontrarlo y ofrecerlo al lector. Y entrañable es “El cangrejo valiente”, una metáfora de la vida vista por un niño, mejor dicho, escrita desde el punto de vista de un niño, con toda la indefensión que le otorga su inocencia.

En resumen, otro libro imprescindible del escritor navarro, como sus diarios (Dios nunca reza y Atrapados en el paraíso) y el resto de su producción narrativa (tanto las novelas, como los libros de cuentos, que son bastantes, y que recomiendo). Unas lecturas que se agradecen, porque nos emocionan. En los tiempos que corren (malos tiempos) la literatura de Patxi Irurzun nos permite por un lado reírnos de la realidad y por otro enternecernos con las historias íntimas, muy afectuosas, que esa realidad ofrece.


Esteban Gutiérrez Gómez, 2013

3/10/11

Patxi Irurzun presenta en Madrid su última propuesta literaria: "Dios nunca reza"







La editorial Alberdania les invita a la presentación
del libro
DIOS NUNCA REZA de PATXI IRURZUN
La presentación tendrá lugar el próximo
Miércoles 5 de octubre, a las 20:00 de la tarde
en la librería Tipos Infames C/ San Joaquin 3. Madrid
Presentarán el acto el autor Patxi Irurzun,
el editor Jorge Giménez Bech y el escritor Eduardo Laporte

Un verano, el de 2008, desfila por las páginas de este diario de Patxi Irurzun, escrito con una fiereza solo equiparable a su ternura.
Contiene, en efecto, la fiera crónica cotidiana de un ser humano que desea y persigue la verdadera vida en todas y cada una de las rendijas de la existencia y de sus múltiples escenarios. Sus anotaciones son entonces afiladas, pero también empáticas. Contempla y relata, pero, al mismo tiempo, se implica y vive. He ahí la clave.