El escriba, de Robert y Shana ParkeHarrison

El escriba, de  Robert y Shana ParkeHarrison
"Un libro debería ser un hacha para romper el mar congelado en nuestro interior" "¿Por qué la gente del futuro se molestaría en leer el libro que escribes si no les habla personalmente, si no les ayuda a encontrar significado a su vida?" J.M. COETZEE ("VERANO")

10/6/09

Un poema de Isabel García Mellado


podría volverme cuerda tranquilamente,
“hacer las cosas bien”
pensar antes de hablar
dejar de ser intermitente
beber menos
follar con calma
o desbarrancarme por mis sueños
podría ser normal
no llorar sin razones
o extrañar de repente a un amig@
con ese ansia de quién necesita su antídoto
no tener ese idilio a escondidas con las olas
y no quedarme sola cuando me da la gana
porque es que el cuerpo me lo está pidiendo a gritos
podría volverme cuerda tranquilamente
y dar explicaciones de lo que hago
y tener un motivo para todo
y dejar de imaginarme la vida a mi manera
podría destrepar lo que ya soy
pero es que entonces
dejaría
de ser
yo

Poema de Isabel García Mellado perteneciente a su poemario Tic tac toc toc (Ed. Ya lo dijo Casimiro Parker, 2009).
Un poemario que no puedes dejar de leer.

Foto: José Naveiras (gracias, bro)

5 comentarios:

Abel dijo...

Esta chica "Hola peque", es muy buena.

Un saludo Baco

BACO dijo...

Si no se tuerce nada, el sábado 20 estoy por tierras bercianas y haré una vista a nuestro Valle del Silencio.
Un abrazo, Abel

Miguel A. Zapata dijo...

Muy buen poema, una autoafirmación potente y sin medias tintas. Enhorabuena a la autora.
Sr.Baco, a ver si este fin de semana hablamos y podemos concretar el tema de su colibrí (que no se me entienda mal, por dios). Abrazos con cuento.

Ada dijo...

Cuantas imágenes para acercarnos a la persona que es y no es. Bellísimo.
El señor MIguel A. Zapata hace una proposición que parece un verso inacabado dentro de una novela de García Márquez 'el tema de su colibrí', qué seductor!!
Besos.

BACO dijo...

Maz y Ada: El colibrí, bién, en su jaula. El martes lo suelto y ya veremos si busca a Emiliano Buendía o se queda en el alfeizar de la ventana, mirándonos.