El escriba, de Robert y Shana ParkeHarrison
19/3/16
1/3/16
"El amor tiene estas cosas". Un relato de "Mi marido es un mueble"
El amor tiene estas cosas
1.
Ya era de noche y llevaba
todo el día lloviendo. El coche se le había vuelto a calar. Aquel claxon
regresó repiqueteando con ira en nuestros oídos. Ella miró por el espejo
retrovisor. Enmarcado en negro un rostro joven y crispado la quería devorar.
Dijo
ya
está bien.
Arrancó y aceleró con ímpetu.
Cambió de marcha, una, dos, tres veces. Cuando el coche ya estaba embalado,
frenó de golpe justo antes de llegar al semáforo verde. El impaciente nos
embistió por detrás, y los dos salimos despedidos del asiento. Saltaron las
bolsas de aire y el cinturón de seguridad nos devolvió al respaldo con
violencia. Tardé unos segundos en volver a respirar. Miré hacia atrás. Una nube
de vapor no me impedía ver la cabeza deshecha del joven conductor, asomando por
la luna delantera rota. Ella lloraba. Lloraba mucho. Lloraba como para
descargar el pesar de mil almas endiabladas. Así es Eva.
Salí del coche sin decir nada
y me fui. Intentaba borrar de mi memoria todo el día, convertirlo en pesadilla,
ubicarlo después en el limbo de los sueños y darlo por no vivido.
Pero no era posible. Llegué a
casa y me di cuenta que no sabía cómo había llegado hasta allí. Estaba sentado
en el salón, con un vaso de licor en la mano, frente a la televisión
enmudecida, con la gabardina puesta chorreando agua. Cuando la mente regresó del
viaje, volvió al rostro de Eva.
Llené un par de maletas con
mis cosas y me marché de allí.
2.
Llamó una mañana,
enloquecida, desde el juzgado. Me necesitaba. Hacía años que no sabía nada de
ella. Solo la recordaba en las comidas con los amigos, cuando ellos me
preguntaban. No podían olvidar. Igual que yo. Pero me acostumbré a vivir con el
recuerdo recurrente de su voz sedosa, de sus gestos de niña traviesa, y de su
forma bárbara de follar. Sobre todo, me acostumbré a no estar a su lado.
Llamó. Necesitaba consejo
profesional.
Yo tenía en la mano el
billete de avión para un viaje de trabajo, pero no me apetecía viajar. Las
esperas en los aeropuertos, el avión, la lluvia. Todo eso me ponía nervioso.
Confirmé otra fecha con el cliente y cogí un taxi hasta plaza de Castilla.
La encontré desesperada. Me
abrazó y pegó sus enormes tetas en mi pecho. Sus lágrimas calentaban mi cuello.
Cerré los ojos y me dejé llevar al pasado. Era como un perrito maltratado que
necesitase protección. Otros no lo entenderían así, pero esos otros no hubiesen
vivido con ella ni una semana seguida. Yo aguanté tres años.
Busqué una sala vacía y se
derrumbó en un asiento. Traje una tila y le ofrecí un tranquilizante. Iba
preparado. Se lo tomó y sorbió un poco de tila. Dejó de llorar y compuso su
ropa. Se limpió la humedad de la cara con las manos. Estaba deseable, como
siempre.
Comenzó a hablar. Muy rápido,
sin parar. Intenté marcar un tiempo para facilitar el entendimiento. Pero no
quería seguirlo, quería vomitarlo todo, quería hacer un exorcismo interior. Me
quedé pasmado. Le pedí que lo repitiese.
Fernán
y yo discutimos.
Fernán era, según lo que pude
entender, su marido.
Ayer
o antes de ayer, no me acuerdo. Era mi cumpleaños.
Yo sí recordaba, era el 20 de
diciembre. Ayer. Lo recordaría siempre.
No
sé por qué discutimos, seguro que por alguna chorrada. Dijo que me
tranquilizase y ya sabes como me pongo cuando me dicen que me tranquilice. No
lo soporto. Se encerró en la habitación. No quería salir. Allí tengo yo mis
cosas, mi dinero, y él no quería salir. Decía que me tranquilizase. Le grité y
no me hacía caso, así que cogí un martillo de la caja de herramientas y golpeé
la puerta hasta romperla.
Mi asombro se incrementó. Lo
que acababa de escuchar por segunda vez era exactamente lo que antes creía
haber escuchado. Mentalmente me dije que, sin duda, eso era posible tratándose
de Eva.
El
caso es que le amenacé con el martillo y él me empujó contra la cama.
Forcejeamos y volvió a empujarme. Me golpeó y salió de la habitación.
Yo sabía que había algo más,
pero no quise interrumpirla.
Luego
se marchó. Le grité de todo por la ventana y le tiré el martillo a ver si le
jodía el coche, que era lo único que quería en la vida. Su puto coche. Después,
ya me conoces, lloré y lloré. Hasta que me di cuenta de que era mi cumpleaños y
había quedado a comer con la familia. No me apetecía, por supuesto, pero no
quería dar explicaciones. Cuando regresé, ya de noche, él me impidió abrir la
puerta de casa. Llamé a la policía. Me detuvieron. Estaba acusada de intento de
homicidio. El juez de guardia había dictado una orden provisional de
alejamiento de Fernán. Además, no podía regresar a mi casa –yo pago el noventa
por ciento de la hipoteca–. Había metido a su madre, persona dependiente,
dentro de ella.
Eva llevaba toda la noche en
el juzgado pidiendo explicaciones. Hasta que recurrió a mí.
Fernán tenía otra versión.
Acudió a un centro de salud y salió con un parte de lesiones que decía haber
tenido en disputa familiar que incluía malos tratos e intento de homicidio. El
juez solo tuvo que comprobar su cara para dictar la orden de alejamiento.
Volvió a dejar transpirar su
calor junto a mi pecho. No pude evitar besarla, apretarla contra mí. Ella
respondió como recordaba que lo hacía. Nos besamos y besamos y allí mismo lo
hubiésemos hecho si no llega a entrar el oficial para entregar el documento de
libertad provisional.
3.
Hace seis meses de aquello.
Y ayer, nos volvimos a casar.
Mientras preparábamos las
maletas para nuestro segundo viaje de luna de miel, todavía me preguntaba por
qué lo había vuelto a hacer. Era ese sentimiento de cobijar un animalito
desvalido entre los brazos, de proteger una debilidad que apacigua el alma, de
conocer mi destino. Era que su ingenua
ternura me volvía loco, que me armaba nada más sentir su piel sobre la mía, que
toda ella era tan desable, siempre tan deseable.
Casado, sí, otra vez, con
ella.
Camino del aeropuerto me
besó.
Me susurró amor eterno al
oído.
Yo no lo creí, pero me daba
lo mismo.
Naufragaríamos donde y cuando
tuviésemos que naufragar.
Y,
después,
ya se vería.
Esteban Gutiérrez Gómez, 2015
P.S. Eva existe y la historia, más o menos como la cuento, ocurrió en la realidad.
15/2/16
8/2/16
Muérete, amor
Estáis invitados al degüelle.
Presentación de Te amo, destrúyeme, el nuevo libro de micro relatos de Ana Grandal, en el que la autora reflexiona con breves historias sobre lo que es el amor.
El amor, ese extraño y poderoso sentimiento capaz de arruinar o divinizar a las personas.
Os dejo con un cuento de Mi marido es un mueble que habla en su favor, a pesar de la heroína que alimenta la sangre de la protagonista:
Solo quiero que
no vuelva
a pedirme
perdón
La niña me observa. Arroja
una piedra para emborronar el agua y vuelve a mirarme. Se ríe viendo en el estanque
cómo la cabeza se me deforma, cómo la ondas concéntricas me disuelven y dejo de
ser yo. Para de reír cuando desaparezco, cuando el cuerpo ya no zigzaguea y
todo se confunde en curvas de colores. Me alejo escondiéndome tras el tronco de
los árboles, esperando que me busque a su alrededor, posando un poquito de
desamparo en su corazón y otro poquito de misterio en su alma, pero ha visto
pájaros y nuestro juego se ha acabado. Me alejo hasta perderme fuera del
parque, volviendo a la selva de ladrillos y cristal, de coches con prisas y
carreras de obstáculos por la acera. Llevo en mi memoria algo de otoño, un
arrastrar de hojas secas como escamas crujientes de colores que me han
empolvado los zapatos; el olor a claustro de la rosaleda, el sonido del correr
de las fuentes, la última luz antes del anochecer.
Ha
estado aquí.
No digo nada. Para qué
contestar. Habrá venido a por sus cosas, las pocas que dejó. Me encojo de
hombros.
Quería
hablar contigo.
¿Conmigo? ¿Hablar? No
recuerdo cuánto hace que decidimos no escucharnos. Seguramente coincidiría con
el momento en que comenzaron los reproches, y luego las miradas brillantes de
ira, y las voces soeces más tarde, hasta llegar al silencio, al castigo de la
indiferencia, de la más absoluta pasividad en nuestra relación. Algo parecido a
la línea recta del electrocardiograma que certifica la defunción.
No consigo concentrarme en la
lectura de Sergio Pitol. Una y otra vez me pierdo y regreso al estanque, me
introduzco en la mirada de la niña y siento el desamparo. Una y otra vez busco
no sé qué. Cierro el libro, cojo la guitarra acústica que ella me ayudó a
reparar y rasgo las cuerdas aceradas en busca de un tono ideal. Enseguida
acuden a mis labios, en cascada, formando un murmullo, las primeras palabras.
Quiero decir ojos y digo luna; quiero decir tierra y digo pasión; quiero hablar
de tristeza y echo aire por la nariz. Procuro escribirlo como lo siento: con
profunda melancolía.
Está
aquí otra vez.
No quiero verla. Se lo digo
con la mirada. Ya para qué.
Por
lo menos díselo tú. Ten valor para eso.
Es verdad. Por lo menos
debería ser yo el que le dijese que no quiero hablar más. Pero no puedo.
Tampoco me dijo nada ella cuando desapareció. Ya para qué. Para gastar saliva,
para rompernos más el corazón, para derramar lágrimas y acentuar las arrugas de
la frente, para espesar el silencio y convertirlo en una masa alquitranada que
se aloja dentro del pecho e impide respirar.
No
puedes dejarlo así, después de tantos años. Díselo.
Para mirarnos como si nos
reflejásemos en espejos rotos, con ojos diferentes, desconfiados; para recordar
deudas que entierran todos los mundos felices, para acechar el miedo al frío
glacial de la soledad, para castigarnos el alma con vacíos de querer.
Para
arreglaros. Todavía es posible. Lo estáis deseando. Díselo.
Para no tener que enterrar
nada más en el abismo de los recuerdos indeseables, para no tener que volver a
maldecir, para no sufrir, para no volverme loco, para dejar de pensar en dejar
de vivir.
Pasa...
ahí lo tienes, tocando la guitarra, murmurando palabras de amor,
sonríe. Las madres, siempre
comprenden.
Os
dejo solos.
Para iluminarme por dentro,
para darme la vida, para hacerme sentir el ser más feliz, para llevarme de
nuevo al Paraíso, para hacerme creer importante, para querer despertar cada
mañana con alegría...
No habla, no dice nada. Se
sienta en el rincón, sobre el puf marroquí, y baja la cabeza. Parece que va a
llorar. Sí, su cuerpo tiembla. Solloza en silencio, aspirando los mocos aguados
por la nariz. Otra vez tiene los brazos marcados y costras en el cuello, junto
a la yugular. Otra vez le vienen los temblores. Otra vez la mirada perdida y su
ausencia. Ese juego de animales se ha repetido y ha vuelto a ganar el más
grande, el huracán del que beben sus venas desde antes de conocerla.
Pasa el tiempo, despacio,
dentro de la habitación. He suspirado profundamente sin darme cuenta. Me
levanto, cierro la ventana que me separa de la noche y cubro con uno de mis
jerséis su extremada delgadez. La beso en la frente con todo el amor que soy
capaz de transmitir, la rodeo con los brazos y la estrecho contra mi pecho para
darle calor. Quiero hablar pero no puedo, no me salen las palabras. Cierro los
ojos. Solo pido que no vuelva a pedirme perdón.
Que las aguas se calmen, que
dejen aquietarse su imagen desdibujada, que el mundo deje de girar solo en una
dirección, que la gravedad no nos obligue a arrastrarnos por el suelo, que los
corazones grandes no sufran, que la noche proteja a todos, que todos podamos
tener una nueva oportunidad, que solo pierdan los que quieran competir.
Solo eso,
y que no pida perdón
jamás.
18/1/16
TODO POR EL CUENTO - Taller de escritura creativa
Entre febrero y mayo impartiré un taller de cuento en Madrid. Os dejo la programación, por si fuese de vuestro interés. Inscripciones en info@veniracuento.com
(PROGRAMA DEL CURSO)
- ¿Por qué escribir? (El exorcismo, solucionar
problemas, toma de decisiones, el diario, soy creativo, tengo algo que
aportar, me gusta leer y pienso que puedo escribir / talento+técnica+perseverar
/ perseverar=escribir alto todos los días / buscarse un lugar para
escribir lleno de paz y de tranquilidad: el santuario)
- El flujo narrativo (diagrama demostrativo de las
fases por las que pasa un escrito antes de ser considerado una obra
literaria)
IDEA(¿LA INSPIRACIÓN?)→LA
LOCURA (ESCRIBIR SIN PARAR) → LA NEVERA →CORREGIR(1)
= REESCRIBIR →
LA VOZ (1ª LECTURA) → CORREGIR(2) →
LA OBRA
- El cazador de ideas (la inspiración (que me pille
trabajando cuando llegue o no la necesito, escribo desde el más absoluto
desamparo); una libreta pequeña, de bolsillo, escribir en cualquier
sitio / contar algo original que no sea necesariamente fantástico, y que
resulte creíble).
- El punto de vista del escritor (el escritor y su mirada, ojos
de niño, la capacidad de asombrarse ante lo cotidiano / el alimento del
escritor: dos mundos (exterior(lo que le rodea, lo que lee, lo que ve, lo
que vive) e interior(recuerdos,
sueños, sentimientos))
- El lenguaje del escritor (No: palabras rebuscadas,
adjetivos y adverbios, faltas de ortografía, palabras coloquiales o
chabacanas, cacofonías, dichos o refranes / sea lo que sea, contarlo bien
/ el pacto con el lector: el juego).
- La descripción.
- El tema(amor, odio, la pérdida, los
celos, etcétera)
- Tipos de narradores (protagonista, testigo,
omniscente, video, otros)
- La voz del narrador (primera, segunda, tercera
persona; el tono narrativo, el volumen, la expresividad)
- La empatía con el lector (el texto debe transmitir sensaciones, emociones, sentimientos). Credibilidad y autenticidad (a pesar de que un relato sea fantástico, debe ser creíble)
- Los personajes (los que tiran de la historia,
su evolución, más empatía con el lector, su visibilidad, tienen algo de
especial / descripciones / psicologías)
- Estilos literarios (formal, enfático, poético, aseverativo)
- La trama (presentación, nudo y
desenlace) y la composición
(escenas, narración lineal, la elipsis, la descripción). Una escaleta para
las novelas.
- Funciones del diálogo (informar, avance de la acción,
función escénica). Tipos (directo,
indirecto, otros).
- Escribir es omitir (corregir = suprimir, no escribir nada accesorio, esconder más que mostrar, los silencios, darle “cancha “ al lector, no abusar de las figuras literarias). Escribir es Reescribir.
30/12/15
(algunas) LECTURAS 2015

- Madrid -Cochabamba, de Pablo Cerezal y Claudio Ferrufino-Coqueugniot
- Cuentos completos, de Leopoldo María Panero
- La analfabeta, de Agota Kristof
- Peter Camenzind, de Hermann Hesse
- Si me necesitas, llámame, de Raymond Carver
- Short Cuts, de Raymond Carver
- (R) Catedral, de Raymond Carver
- Gominolas en los bolsillos, de Jorge M. Molinero
- De todo corazón, de David González
- Polaris, de Fernando Clemot
- Pan duro, de Patxi Irurzun
- (R) De qué hablamos cuando hablamos de amor, de Raymond Carver
- (R) Tres rosas amarillas, de Raymond Carver
- Dentro y fuera, 12 cuentos del mar, VVAA
- Morfina, de Mijail Bulgakov
- Claus y Lucas, de Agota Kristof
- Poetas, estrellas del porno y otros relatos indecentes, de Mikel García
- Todo está bien, de Daniel Ruiz García
- Cuentos completos, de Katherine Anne Porter
- Carrefour es el Anticristo, de Ricardo Moreno Mira
- (R) Un episodio distante, de Paul Bowles
- Talco y bronce, de Montero Glez
- Lady Susan, de Jane Austen
- (R)Queremos tanto a Glenda, de Julio Cortázar
- Aquello que conservamos después del naufragio (Un acercamiento a la poética de la consciencia de David González), de Natalia Salmerón
- Campanas de Etiopía, de David González
- La analfabeta que era un genio de los números, por Jonas Jonasson
- Historias de Depoyas, de Pedro Cano
- Etimolomías 1, de Felipe Zapico
- Economía de guerra, de Ana Pérez Cañamares
- Para no volver, Quino Romero
- El del medio de los Panero, de Gsús Bonilla
- Regresiones, de Vicente Muñoz Álvarez
- Llegar hasta aquí, de Domingo López
- (R) Mimoun, de Rafael Chirbes
- Los comebarato, de Thomas Bernhard
- Hormigón, de Thomas Bernhard
- Un niño, de Thomas Bernhard
- Órbita, de Miguel Serrano Larraz
- La crisis, de Sergio C. Fanjul
- Manteca colorá, de Montero Glez
- Sed de Champán, de Montero Glez
- Vivir de milagro, de Roberto del Sur
- Al sur de tu cintura, de Roberto del Sur
- Desdecir, de Enrique Cabezón
- La ciudad de plata, de Óscar Esquivias
- (R)Polvo en los labios, de Montero Glez
- El rio del Edén, de José María Merino
Más un buen puñado de proyectos literarios de amigos que ya han sido o están siendo o van a ser editados.
Gracias a todos por las horas de satisfacción.
p.d. Por lo que veo, faltan libros. No he sido metódico y no he apuntado muchas lecturas, sobre todo de poesía. Ah, qué cabeza...
22/12/15
Feliz solsticio, my friends

SOLSTICIO DE INVIERNO
Estábamos casi todos. Chusa y Nora con las viandas y las velas de olor,
los nenes echando carreras alrededor de la cama y Alfredo y yo mirando los álbumes
de fotografías. Rosa ya no veía, pero parecía escuchar nuestros comentarios ¿Te acordás de ésta, de cuando Tonin ganó el
torneo de bicicleta? ¿Vos viste la pinta que tenés acá? Y el peque Rober siempre
cogido a sus faldas. Ella intentaba sonreír, seguro, una casi imperceptible
media mueca de sonrisa, un pequeño abultamiento en las arrugas de la comisura
de sus labios. Pusimos opera en la gramola y cantamos juntos “La bella
bendición”, como a Rosa le gustaba, para empezar el solsticio antes de que se
ocultase el sol. Vinieron Marga y la otra chica del hospital, les dijimos lo de
la fiesta y no se extrañaron porque qué
bonito pibes, qué bonito, y
trajeron guantes de goma para inflar, para hacer dragones a los nenes. También
Picu y Barto llegaron con sus zapatazos de medio metro y sus trajes de color, guau, guau, ¿sabés quién se ha comido al perro? ¿Te has comido
al perro? Es que era un perro salchicha, guau, guau, la punta de goma
encarnada en la nariz y coloretes en la cara, cartero y barrendero que en sus
ratos libres reparten sonrisas por las camas del hospital. Y recordamos las
fiestas en la pradera, y los asados de tira bajo las estrellas, y la fogata con
los trastos viejos, porque anotá deseos y
echálos al fuego purificador, y el traje de Lolita de Bienve y jugar con el
polvo de las hormigas.
Se veía cómo se apagaba, cómo se iba consumiendo. No poco a poco, muy
deprisa. Y la música que no dejaba de sonar y los berridos de los nenes váyanse por favor, arrugas en la frente de
Rosa que dicen que no, que se queden, que son vida. Y llegó la noche, y
prendimos la pira en el patio. Estoy seguro de que llegó a sentir el calor, a oír
el chasquido de los leños. Estoy seguro de que todavía esperaba.
El peque Rober llegó con las brasas, cuando el rojo candente hacía guiñar
los ojos. Un silencio cómplice del mundo anunció su inminente aparición. Y ella
lo supo, siempre presagiaba cuándo iba a llegar. Abrió los párpados con fuerza,
sus ojos velados nada veían, pero sabía que había llegado. Y así fue, incluso
los nenes callaron en sus gritos de indios alrededor de la hoguera. Nos saludó
con la mirada cansada, tres horas de carro y vuelo desde Luján, se metió dentro
y fuimos tras él.
Roberto se arrodilló junto a la cama y puso la mano sobre la frente de
Rosa. Ella tembló ligeramente, un instante. Todos nos colocamos alrededor, observando
cómo él la acariciaba con la
mirada. De nuevo volvió el temblor, más fuerte, y Rosa abrió
la boca como para respirar. Entonces Roberto se inclinó sobre ella y susurrando
se lo dijo ¿Te querés ir ya? Ella
cerró los parpados muy lentamente y luego los apretó con un gesto cansado. Fue
entonces, cuando ya estábamos todos, cuando Roberto pronunció aquella frase tan
maravillosa que jamás habíamos oído pronunciar a un hijo con tanto amor: Pues entonces vete, princesa.
© Esteban Gutiérrez Gómez, 2009
3/12/15
El día 11 de diciembre en el Teatro Sala Tarambana vuelve STING´S MESSAGE
24/11/15
Taller de cuento: El cuento según Cortázar
Será el viernes 27 de noviembre a las 19:00 horas
en la Librería Venir a Cuento de Lavapiés (Embajadores, 29)
dentro de la Semana del Libro de Lavapiés.
Es gratuito, solo hay que inscribirse.
Julio
Cortázar es considerado un maestro del cuento moderno o relato. Fue influido en
su percepción de la narrativa corta por grandes autores de lo breve como Chejov,
Hemingway o Poe, del que tradujo al español sus cuentos y, a su vez, él ha
influido en las generaciones posteriores de escritores. Pero, además, Cortázar al
igual que Borges, entendía el cuento como un género literario mayor, digno del
máximo respeto, equiparable a la novela. Y al cuento se entregó volcando en él
todas sus posibilidades narrativas y su ingenio.
Vamos
a desentrañar las técnicas del cuento de Cortázar, sus decálogos de estilo y la
percepción que tenía de la escritura breve. A la vez, aprenderemos de las
lecciones de un genio del cuento. Y, luego, escribiremos un cuento breve.
La
lectura de uno de sus cuentos magistrales iluminará nuestro camino.
23/11/15
Cosecha de 2015

BAMBÚ
Hemos vivido noches
peores,
más sucias y más oscuras,
caminando sobre el filo
cayendo en todos los
abismos.
Hemos sentido ausencia y
abandono,
hemos perdido las fuerzas
pero
nunca nos entregamos
hemos querido, hemos
resistido
y sobrevivimos a todo
aquello.
Somos el trueno, el
alarido
extraños amigos extraños
somos la semilla latente
de los bosques de bambú
la paciente espera
de su floración.
Somos la negación de los
hechos
salvajes amigos salvajes
que gustan del sabor
metálico de la tierra
que saben que la lluvia
siempre es un regalo
que huyen de los
recuerdos de la noche anterior.
Agazapados, invisibles,
camuflados entre los demás
hombres
anhelando que por fin llegue
la hora
de la revolución.
Bacø, 2015
6/11/15
20/10/15
STING´S MESSAGE, últimas entradas a la venta

El joven y atractivo Matthew, profesor universitario que imparte clases en varias universidades del Reino Unido, cada día es más popular. Su curso especializado en literatura erótica es el primero en agotar las matriculaciones y no cesan de llegar alumnos atraídos por su fama. Se dice que en sus clases la pasión puede tocarse. Hablamos de amasar palabras, de saber jugar con las miradas, de buscar más allá de los límites. Él no se esconde y sus alumnas tampoco. Buscan lo mismo: amor. Pero el concepto de lo que el amor es difiere en cada persona, aunque el sentimiento sea el mismo.
Matthew esconde un secreto, y la historia de ese secreto es la que se narra en Sting´s Message. Una historia hilada con letras de las canciones de Sting y con retazos de su propia vida. Una historia cantada y musicada con alma de jazz.
Un secreto. El más sorprendente de los secretos. Atreveos a conocerlo...
Veo
en mis clases
chicas
iluminadas
a
las que doblo la edad.
Chicas
de mirada firme
y
gesto cómplice,
de
sonrisa amable
y
labios entreabiertos
que
no buscan disimular su apetito.
Yo
tampoco.
Y
me da igual lo que piense nadie.
Chicas
como tú,
desbordantes
en su deseo de aventura.
Pero
no me conoces.
No
sabes quién soy.
Por
favor,
la
tentación es tan fuerte…
no
te acerques
tanto
a
mí.

STING´S MESSAGE
Las 30 primeras entradas a un precio especial.
8/10/15
MI MARIDO ES UN MUEBLE en el diario La nueva España (reseña de Ana Vega)
Ana Vega reseña Mi marido es un mueble para el diario asturiano La nueva España. Dado que el artículo sólo puede leerse de momento en la versión digital para abonados (éste es el enlace), os trascribo la reseña completa aquí.
Muchas gracias, Ana.
Mi marido es un mueble
Esteban Gutiérrez Gómez
Ediciones Lupercalia, 2015
133 páginas
LA EROSIÓN DEL AMOR
Esteban Gutiérrez Gómez,
novelista y poeta, nos presenta su primera colección de relatos publicado hasta
la fecha, volumen que forma parte de la trilogía “Asuntos domésticos”, que
como su propio nombre indica indaga en las relaciones de pareja y todo ese
universo que las rodea. En esta primera colección nos encontramos con una serie
de personajes en quienes es fácil reconocerse, heridas, distanciamiento y
principalmente una erosión sentimental que bien podría ser la vivida en carne
propia en algún momento de nuestras vidas.
La elegancia y mimo del
detalle en sus relatos caracteriza esta radiografía sentimental que el autor
muestra con respeto y conocimiento, como hilvanando toda esa experiencia no
sólo propia sino también observada en un exterior que tarde o temprano nos
alcanza. Una lectura o exterior que se confunde con el interior de quien lee.
La verdad del texto y la palabra se demuestran en este alcance inmediato de la
historia que el narrador nos ofrece y en la que identificamos experiencias, sensaciones o vivencias no demasiado lejanas.
El mundo de la pareja desde diversos puntos de vista, estados y momentos, desde
el primer deslumbramiento hasta el cansancio, la rutina y un final que
establece un margen poético o cierre que otorga un original modo de conclusión:
“Esa sensación terrible de ser un juguete roto se había apoderado de ellos”.
Relatos extraordinariamente poéticos no sólo en este punto, que describen de un
modo sutil pero eficaz una realidad que se va transformando con el paso del
tiempo y que a su vez modifica comportamiento y vida de sus protagonistas, el
amor como eje de esta historia pero también del crecimiento y cambio de éstos:
“Se diría que todos estos años juntos otorgan la conformidad a su matrimonio,
pero en realidad siempre ha sido así. Sus vidas son dos raíles de tren, vías
paralelas. Nunca llegarán a encontrarse”. Desde el azar a la propia vida que
impone y marca el paso (“Muchas veces he pensado que yo era una de esas hojas
secas, que estaba a merced de los vaivenes del agua, que mi vida había
consistido precisamente en eso: en dejarme llevar”), la conformidad o
resignación (“Era la triste esperanza de vida que nos rodeaba. Soportarnos, día
tras día; y cada día las cosas a peor, a más silencio, a más incomunicación.
Sufrirnos el uno al otro hasta la muerte”) a la mera aceptación de la muerte o
extinción del amor (“No recuerdo cuánto hace que decidimos no escucharnos.
Seguramente coincidiría con el momento en que comenzaron los reproches, y luego
las miradas brillantes de ira, y las voces soeces más tarde, hasta llegar al
silencio, al castigo de la indiferencia, de la más absoluta pasividad en
nuestra relación. Algo parecido a la línea recta del electrocardiograma que
certifica la defunción”) pero también la fascinación y empuje que nos
proporciona el amor y la mirada del otro (“ Para iluminarme por dentro, para
darme la vida, para hacerme sentir el ser más feliz, para llevarme de nuevo al
Paraíso, para hacerme creer importante, para querer despertar cada mañana con
alegría…”) y la protección y el refugio al que siempre volvemos y buscamos:
“Quedaban abrazados sobre el sofá, encadenados sus destinos en los vapores del
alcohol. Quedaban dormidos convencidos de que la vida se reduce a esa monotonía
de lluvia tras los cristales que no cala dentro, que no empapa nada y que
siempre estará allí, al otro lado de la ventana, fuera de aquella casa, muy
lejos del corazón”. Y buscar más allá incluso de lo que nosotros y nosotras
mismos sentimos, ese amparo infinito que siempre le exigimos al amor, esa
redención imposible.
Ana Vega
30/9/15
Atreveos a conocer EL MENSAJE DE STING
Mi hermano, el músico y cantante Miguel Ángel Cortés, tuvo un sueño. A diferencia de muchos, luchó por conseguirlo y bastante tiempo después ha llegado el momento de descubrir una historia estremecedora que se desprende de las canciones compuestas por Sting.
Para ello ha embarcado en el proyecto a músicos, actores, guionistas, poetas, escritores, directores de escena, bailarines, cantantes... Una locura de la que nos ha hecho partícipes. Nosotros hemos probado su veneno y nos encanta. a vosotros también os gustará.
La primera muestra llegará la noche del 1 de noviembre.
La primera muestra llegará la noche del 1 de noviembre.
Os aseguro que no podía haber escogido mejor fecha.
Sting’s Message nace en el año 2015 con la intención de crear un tributo a Sting, dándole a los temas un ambiente intimista y un color jazzero muy diferente a los tributos que hasta ahora hay.
Después de la elección de los temas y el análisis, no solo de su armonía, sino de sus letras descubrimos todo un universo narrativo lleno de metáforas y significado.
Así nació nuestra historia y ‘el mensaje’ que se encierra y al cuál hemos querido da forma como tributo. Así nuestro espectáculo, no solo es un homenaje a todos aquellos enamorados de las canciones de Sting, sino el descubrimiento de una historia, creada por y para unir sus canciones.
Para tener versatilidad, esta historia la plasmamos en el escenario de formas diferentes adaptándonos al evento, concierto, sala, auditorio o teatro que quiera albergarnos y teniendo desde lecturas interpretadas, poemas que conectan las canciones, actores y actrices que interpretan o incluso bailarines que le dan riqueza al show.
STING´S MESSAGE
Las 30 primeras entradas a un precio especial.
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