El escriba, de Robert y Shana ParkeHarrison

El escriba, de  Robert y Shana ParkeHarrison
"Un libro debería ser un hacha para romper el mar congelado en nuestro interior" "¿Por qué la gente del futuro se molestaría en leer el libro que escribes si no les habla personalmente, si no les ayuda a encontrar significado a su vida?" J.M. COETZEE ("VERANO")

27/5/08

David González: EN CARNE VIVA

Hay libros con los que uno se iría a la Luna.
Uno de esos libros es Algo que declarar, de David González, y me pregunto cuál es la causa de esa fascinación. Será, muy posiblemente, porque la poesía de no ficción que contiene me eriza el vello de la piel, o será porque convergen nuestros sentimientos (los de él al escribir, los míos al leer) como hermanados por una causa común.

No tengo ni idea de lo que contiene En las tierras de Goliat, su nueva propuesta que me está costando encontrar, no sé si David continua con su poesía de no ficción o inventa alguna verdad, pero de lo que estoy seguro es de que como detrás de David no hay nada (él es como es. Punto. No esconde nada) supongo bien al afirmar que todo lo que de este libro se desprenda, al igual que Algo que declarar, lo escribió EN CARNE VIVA.

Por eso titulamos los de ESFERAdeLETRAS así el recital del viernes 30 en Fuenlabrada, porque los allí reunidos nos vamos a mostrar tal como somos, sin una hoja de parra que cubra nuestras (des)vergüenzas.
Nos vemos allí, si queréis, y vuelvo a colgar el cartel del recital.

Muchísimas gracias a todos los compañeros que os habéis hecho eco en vuestras bitácoras (que son muchas). Gracias a:
Y perdón si me dijo a algún amigo sin nombrar.
© Esteban Gutiérrez

22/5/08

BOCADOS ESFÉRICOS: Feria del Libro Fuenlabrada 2008


Esta feria del libro 2008 en fuenlabrada se nos va a oir.


La poesía lo llenará todo.


Hemos invitado a jóvenes poetas que es ahora cuando necesitan que se hable de ellos.

Jóvenes pero valiosos.

Poesía desde las entrañas, poesía proyecto, poesía susurrada, poesía declamada, poesía, poesía, poesía.

Podríamos haber traído a muchos más amigos, todos querían colaborar con nosotros, ya lo sabemos para otro año, ya habrá más oportunidades.






Y el día viernes 30, a las 8 de la tarde, EN CARNE VIVA, un recital en el que la poesía de no ficción (palabras de David González) estremecerá muchas almas.

David González
Ana Pérez Cañamares
Roxana Popelka
Teresa López (Luna)
Gsus Bonilla
Andrés Ramón Pérez (Kebrantaversos)
Ceferino Otálora (Mos)
Luisa Fernández
Pilar Gil
Julián Rodríguez (RRR)
María Jesús Silva (Ada)
Resu Bonilla
Esteban Gutiérrez (Baco)



Si el día 30 estáis por el foro, no os lo perdáis.

Para no solapar cuelgues en el blog de ESFERAdeLETRAS, os dejo alguna muestra del buen hacer de nuestros “toreros” invitados.

Cuando yo era otra cosa diferente a la que soy

jugaba con mi hermana invisible a soñar
algo quimérico. Teníamos pesadillas incoloras en la cama de
un hotel. Hacíamos agujeros
en el techo
en el suelo
en las paredes

contemplábamos cómo era el mundo de otros niños;
entrábamos en su cabeza
pedaleábamos hasta su corazón.

A veces no nos gustaba lo que veíamos;
ni su cara
ni su sonrisa,
o el modo en que
dejaban colgada la ropa
en el radiador.

Los imaginábamos
en silencio, quietos
en una estación, donde no había
trenes
ni barcos
ni televisión.

Cuando yo era otra cosa diferente a la que soy
espiaba en las habitaciones desnudas de cada hotel
y encontraba alhajas brillantes que ataba a la cintura,
o hacía malabares con
medallas de valor.

Cuando yo era otra cosa diferente a la que soy
me tumbaba en la moqueta de ése hotel de Copenhague;
me hacía la muerta un rato,
¡ya está!

me costaba respirar.

© Roxana Popelka (poema inédito)



TODOS
El hambre suele producir
poemas inmortales.
La abundancia, únicamente
Indigestiones y torpezas.
(Hipolito Taine 1928-1893)

una imagen
me viene a la cabeza…
¿recordáis?

esa de un buitre
que sisea al lado
de una escuálida niñita negra
y ésta medio viva
abatida contra el suelo;
porque el hambre pesa como dios.

a veces cuando lo pienso
oigo al buitre
que grazna suave, como un susurro.

entonces los pelos
se me ponen como escarpias
la piel de gallina
y se me humedecen los ojos,
incluso me sonrojo.

te clavaste ahí, entre mis ojos.

estoy convencido de que muchos
tienen miedo como yo; la niña no.

pero sí el ave, el fotógrafo, quien le paga,
quien le premia, y todos aquellos
que se echan las manos a la cabeza
cuando miran, cuando observan, cuando ven.

y es entonces cuando todos
podremos escarbar en nuestras faltas
y sentenciarnos.

© GSUS BONILLA



EN LAS TREMENDAS NOCHES SIN LUZ
PRÓLOGO A MI LETANÍA DE AUSENCIAS
CON LA NADA POR COMPAÑÍA
LAS MANTAS DEL DESARRAIGO ME CUBREN
CAMINO AL ONÍRICO PARAÍSO A BORDO DE MI CAMASTRO
ME SUMERJO EN EL OCEÁNO DE LUNAS. Y NADA TEMO.
SE DESVANECE LA VIDA Y ME CONVIERTO EN VERSO
Y VIAJO. Y SUBO. Y BAJO POR LOS SUEÑOS DEL POETA.
ELEVO LA MIRADA HACIA ESA NADA: EL MANTO SILENCIOSO DE LA NOCHE
Y VERSO:
Y VERSO QUE TE PUEDO ACARICIAR
Y VERSO QUE TE ROBO UNA SONRISA
Y VERSO... ¿DÓNDE VAS? QUE TENGO PRISA
PARA PODER EL VERSO TERMINAR.
Y VERSO CON LA LUZ DE TU MIRADA
Y VERSO CON EL FILO DE TU BOCA
Y VERSO CON EL ALMA ENSANGRENTADA.
Y VERSO, CADA NOCHE, SI ME TOCA”

© Andrés Ramón Pérez (Kebran)


Toda la información en el blog de ESFERAdeLETRAS

14/5/08

Charles Bukowski: No tenemos dinero, tesoro, pero tenemos lluvia

Tesa me dijo que era su poema preferido de Bukowski, y a mí, que no he leído toda la poesía que tenía que leer de él, me parece la hostia.
Para ti, Tesa.

No tenemos dinero, tesoro, pero tenemos lluvia

Llámenle efecto invernadero o lo que sea
pero, simplemente, ya no llueve
como antes.
Recuerdo en particular las lluvias de
la época de la depresión.
No había nada de dinero pero había
mucha lluvia.
No llovía sólo una noche o
un día.
LLOVÍA 7 días y 7
noches
y los sumideros de Los Ángeles
no estaban hechos para tragar tanta
aguay la lluvia caía
GRUESA,
MALVADA y
CONSTANTE
y se OÍA como golpeaba contra
los tejados y en el suelo
cataratas de agua caían desde los tejados
y muchas veces GRANIZABA
gruesos GRANOS DE HIELO
como bombas
que explotaban
y se estrellaban contra las cosas
y la lluvia,
simplemente, no
CESABA
y todos los tejados tenían goteras.
Cacerolas,
pucheros
por todas partes;
goteaba ruidosamente
y había que vaciarlos
una y otra
vez.
La lluvia alcanzaba los bordes de las veredas,
invadía el césped, subía por las escaleras y
entraba en las casas.
Había trapos de pisos y toallas
y la lluvia muchas veces llegaba a los
retretes, burbujeando, marrón, enloquecida,
en remolinos
y los coches viejos estaban en las calles,
coches a los que les costaba arrancar hasta en
días soleados.
Y los hombres que se habían quedado sin trabajo
miraban por la ventana
a sus viejas máquinas que morían
como objetos vivos
allá afuera.
Los desocupados,
fracasados en época de fracasos,
estaban prisioneros en sus casas con sus
esposas, sus hijos
y sus
mascotas,
que se negaban a salir
y dejaban excrementos en
lugares impropios.
Los desocupados se volvían locos
confinados con
sus mujeres, en otro tiempo hermosas.
Había terribles peleas
mientras las notificaciones con desahucio
caían en los buzones.
Lluvia y gritos, latas de porotos,
pan sin manteca, huevos
fritos, huevos duros, huevos
escalfados, bocadillos de
manteca de maní y un pollo
invisible
en cada puchero.
Mi padre, jamás un buen hombre
en el mejor de los casos, le pegaba a mi madre
cuando llovía,
y yo me metía entre ellos,
piernas, rodillas,
gritos
hasta que
se separaban.
"Te voy a matar" le gritaba yo
a mi padre, “si la vuelves a pegar,
te mato".
"Saca a este cabrón
hijo de puta del medio"
"No Henry, quédate
con tu mamá".
Todas las familias sufrían
pero creo que la nuestra
estaba sometida a un terror
mayor que la media.
Y por la noche
cuando intentábamos dormir
la lluvia seguía cayendo
y en la cama
en la oscuridad
al mirar la luna contra
la ventana rajada
que impedía que entrara
la mayor parte de la lluvia
yo pensaba en Noé y en el
Arca
y pensaba que el diluvio
había vuelto,
todos lo
pensábamos.
Y después de pronto
paraba.
Parece que siempre
paraba
a eso de las 5 o 6 de la madrugada,
que paz entonces,
pero no exactamente silencio
porque las cosas seguían haciendo
ping
ping
ping
y ya no había niebla
y a las ocho de la mañana
había una
ardiente luz amarilla
-de un amarillo Van Ghog-
loca, cegadora
y después
los desagües del tejado
aliviados del caudal de
agua
empezaban a expandirse con
el calor
PANG
PANG
PANG
y todo el mundo se levantaba
y miraba afuera,
todo el césped
empapado,
más verde,
y allí estaban los pájaros
sobre el césped
PIANDO como locos,
no habían comido decentemente
durante 7 días y 7 noches
y estaban hartos de
bayas y
esperaban que los gusanos,
gusanos casi ahogados,
salieran a la superficie.
Los pájaros
tiraban de ellos para arriba
y se los echaban garganta abajo;
había mirlos y gorriones,
pero éstos
enloquecidos por el hambre,
más pequeños y más rápidos,
conseguían su
propósito.
Los hombres estaban de pie en sus porches
fumando cigarrillos,
y sabían
que había que salira buscar empleo
que probablemente no
existía, que había que arrancar ese coche
que probablemente no
arrancaría.Y las en otro tiempo hermosas
mujeres
estaban en cuartos de baño
peinándose,
maquillándose,
intentando recomponer
su mundo,
intentando olvidar esa
terrible depresión que
las atenazaba,
preguntándose qué podrían
preparar para
el desayuno.
Y en la radio
nos decían que
la escuela ya había
abierto
y
poco después
allí estaba yo
de camino a la escuela,
enormes charcos en las
calles,
el sol como un nuevo
mundo
mis padres de vuelta en aquella
casa,
y yo llegando a clases
en punto.
La señora Sorenson nos recibió
con un "no tendremos
recreo, como siempre el patio
está demasiado encharcado"
"OHHHH", dijo la mayoría
de los chicos.
"Pero vamos a hacer algo especial
a la hora
del recreo", continuo diciendo
"y va a ser divertido."
Bueno, todos nos preguntábamos
en qué consistiría
y las dos horas de espera
mientras la señora Sorenson
iba impartiendo
sus lecciones
se nos hicieron largas.
Yo miraba a las
nenitas, tan lindas
todas, tan limpias y
atentas,
sentadas quietas y
derechas
y su pelo era
hermoso
bajo el sol
de California.
Después sonó la campana del recreo
y todos esperábamos
la diversión.
Entonces la señora Sorenson nos
dijo:
"ahora lo que vamos a hacer
es contarnos
unos a otros lo que hicimos
durante la tormenta.
Vamos a empezar
por la primera
fila y después con las siguientes
Michael, tú empiezas."
Bueno empezamos a contar
nuestras historias. Michael empezó
y siguió otro y después otro,
enseguida nos dimos cuenta de que
todos estábamos mintiendo, no
exactamente mintiendo, algún chico
empezó a reírse y alguna chica
empezó a lanzar
miradas aviesas y
la señora Sorenson dijo:
"Bueno
¡Un poco de silencio!
A mí me interesa lo que
hicieron
durante la tormenta
aunque a ustedes
no."
Así que tuvimos que contar nuestras
historias, y eso si que eran
historias.
Una nenita dijo que
cuando salió el arco iris
la primera vez
había visto el rostro de Dios
en uno de los extremos.
Pero no explicó
en cual.
Un nene dijo que había sacado
la caña de pescar
por la ventana
y había sacado un
pescadito
y se lo había dado a su
gato.
Casi todo el mundo contó
mentiras
la verdad era simplemente
demasiado espantosa y
embarazosa
de contar.
Y después sonó la campana,
el recreo
había terminado.
"Gracias", dijo la señora
Sorenson, "estuvo muy
bien,
mañana el patio
estará seco
y podremos utilizarlo
de nuevo"
La mayoría de los chicos
aplaudió
y las nenitas
siguieron sentadas
derechas,
quietas,tan lindas,
limpias y
atentas,
con sus cabellos hermosos
bajo un sol que
el mundo
no volvería a ver jamás.

6/5/08

DESPROVISTO DE ESENCIAS, nuevo poemario de Rafael Saravia



Rafael Saravia ha publicado en la Editorial Renacimiento nuevo libro: Desprovisto de esencias. Os invito a que vayais por las librerías del mundo solicitándolo y lo echéis un vistazo.

Desprovisto de esencias se presentará el día 8 de mayo en León en el ILC ,Biblioteca Mariano Berrueta, a las 20:30h. (Presentación a cargo de Tomás sánchez santiago), el día 4 de mayo en Valladolid (Feria del Libro) a las 12:00h - Pabellon de cristal (presentación a cargo de Rut Sanz), el día 20 de junio en la Biblioteca Regional de Murcia a las 20:00h (Presentación a cargo de fulgencio Martínez).

Sobre esta nueva propuesta poética Alberto R. Torices ha hecho la siguiente reseña:

«Creemos que la correspondencia "íntima", tan delicada siempre, ha desaparecido al tiempo que los buzones se han ido llenando de publicidad, facturas, sorteos fabulosos en los que hemos resultado ser los agraciados... Y comprobamos con desolación lo mucho que hay que hurgar entre el spam hasta dar con un remitente conocido. Pero las cartas al amante, al padre, al imprescindible enemigo, siguen escribiéndose, quizá de manera más apremiante que nunca. Tan sólo hay que buscarlas en otros lugares, con otros ojos: en muros, flyers, espaldas tatuadas, lazos y pañuelos virtuales, poemarios inéditos...

Desprovisto de esencias compila la correspondencia íntima y "selecta" de un autor que probablemente dejó hace mucho de estampar sellos, más preocupado -esto es seguro- del rigor de los mensajes que emitía que de su eventual recepción. Y el rigor, no sólo en la escritura, tiene siempre la misma consecuencia estética: la forma poética; y la misma reglamentación ética: la condensación y la exactitud consustanciales al poema. Y como en toda correspondencia, también en ésta caben muchos géneros: el orden del día, el acuse de recibo, el parte de defunción; el resumen de gastos y cobros, de préstamos y deudas; la declaración de guerra y la bandera blanca. Así, cada uno de los poemas de este libro certifica lo vivido en los distintos órdenes en que se vertebra y consume una vida: el amor y la amistad, el placer y el trabajo, el dolor y la ambición, la memoria y el discurrir hacia la muerte. Nada más lógico que el autor, nuevo Herzog, concluya su tarea y se perciba desprovisto de esencias, que es tanto como decir libre de cargos o fuera de juego. Y acaso feliz.»

Y un botón de muestra:
CARTA DE GASSAN KANAFANI A TEODOR HERZL EN JULIO DE 1972

Hermano;
El desconsuelo no ata sino a una tristeza mayor;
una vara siempre será medida por otra que la contenga y así,
en el múltiplo imposible de la nada,
nos desahuciamos los unos a los otros
en el intento vano de reproducirnos con sangre de nuestro semejante.
Para más datos:
ISBN......................: 978-84-8472-388-2
Autor......................: SARAVIA, Rafael.-
Formato.................: medidas: 17x24 cms. páginas: 72 pgs.
Editorial.................: Renacimiento, Col. Calle del Aire, nº 92
Edición...................: Sevilla
Publicación............: 2008, 1ª ed.

21/4/08

NAUFRAGIO EN LOS BARES

Últimamente no salimos de los bares.

Ya sea porque no sabemos escribir sin una copa cerca, ya sea porque en ellos está nuestro hogar.

El Kebran, Ana Pérez Cañamares, David González, Viktor Gómez, Jesús Ge, y otros amigos estarán en el CAFÉ “LAS HORAS” de Valencia, el sábado 26 de abril a las 19:30 horas, derramando algo de su buen hacer.

A los que os pille cerca o tengáis libre el fin de semana, imperdonable perdérselo.

El resto esperaremos que llegue la ola de lo que allí suceda.

10/4/08

HANK OVER // RESACA : 37 hijos de satanás



Un puñado de buenos amigos (amigos míos y amigos de lo adverso, que diría David) publican mañana una antología que llevo esperando mucho, mucho tiempo. Todo por el golfo de Hank Chinaski, que nos devolvió a la realidad con su vomitona acida y desalmada.
Bravo por Patxi, con quién tuve el honor de iniciar el rito del cuentista del mes en el blog del laberinto, y bravo por David González, Ana Pérez Cañamares, Roxana Popelka, Vicente Luis Mora, y el resto de poetas desde las entrañas.
Que la resaca dure para siempre.

“Desde el infierno se escribe mejor” suelo decir a aquellos que me buscan y no me encuentran durante periodos más o menos largos de tiempo.

Os dejo con la nota de prensa y no dudéis mañana en haceros con un ejemplar de la antología Resaca/Hank Over. Un homenaje a Charles Bukowski.


NOTA DE PRENSA

El 11 de abril estará en todas las librerías de España ( y en muchas de Hispanoamérica ) la antología Resaca/Hank Over. Un homenaje a Charles Bukowski, coordinada por Patxi Irurzun y Vicente Muñoz Álvarez.

Se presentará en varias ciudades: Zaragoza (11 de abril, Librería Antígona ), Madrid ( 23 de abril, Fnac ), Barcelona, León, Pamplona, etc.

La portada es del dibujante Miguel Ángel Martín.

En el libro se dan cita 37 autores que rinden, mediante poemas y relatos, su particular homenaje a uno de los poetas y escritores que más ha influido en su escritura: Charles Bukowski, el mítico autor de Factotum, Hijo de Satanás, La senda de un perdedor, Escritos de un viejo indecente o Peleando a la contra, creador del alter ego Hank Chinaski (de ahí el guiño en el título, que juega con el nombre Hank y la expresión "Hang Over", que significa "Resaca")

La editorial que publica el libro es Mondadori, dentro de la colección que dirige Constantino Bértolo: Caballo de Troya.

Hemos abierto un blog con información de los autores y del mundo Bukowski: http://hankover.blogspot.comLos autores reunidos abarcan edades comprendidas entre los 25 años (la más joven) y los 58 años (el mayor).

Lista de autores:

Eva Vaz, Hernán Migoya, Miquel Silvestre, Raúl Núñez, Vicente Luis Mora, David González, Sergi Puertas, Alfonso Xen. Rabanal, Karmelo Iribarren, José Angel Barrueco, José Daniel Espejo Balanza, Vicente Muñoz Álvarez, Lluís Pons Mora, Javier Marroquín, Agustín Fernández Mallo, Josu Arteaga, Pablo Casares, Kike Babas, Kike Turrón, Pablo G. Bao, Ignacio Escuín Borao, Ana Pérez Cañamares, Kutxi Romero, José Manuel Vara, Lucas Rodríguez Luis, David Murders, Manuel Vilas, Roxana Popelka, Sofía Castañón, Sor Kampana, Angel Petisme, Salvador Gutiérrez Solís, Nacho Abad, Safrika, Patxi Irurzun, Abel Debritto, Eloy Fernández Porta.

4/4/08

NARRATIVAS



Ya está en la web el número 9 de la Revista Narrativas. Cuenta con un relato de El Laberinto de Noé que se llama "Cómo un canto rodado".

Un placer compartir revista con Ismael Grasa y un buen puñado de cuentistas de categoría.

Fenomenal el trabajo de Magda Díaz y Morales y de Carlos Manzano.


Os dejo con el índice. Para disfrutar todo el trimestre.






Narrativas
revista de narrativa contemporánea en castellano

NARRATIVAS 9

Ensayos
La poética en “Axolotl” de J. Cortázar, por Osvaldo Ulloa Sánchez
La sensibilidad mediterránea: herencia y equilibrio para una razón más vital, por Enrique Ferrari NietoGilgamesh y la escritura, por José Ángel García Landa
Obra maestra de las adaptaciones literarias al cine: “Carta de una desconocida” de Max Ophüls, por Alfredo Moreno Agudo


Relatos
Crónica de un cazador, por Manuel Díaz Martínez
Algo provisional, por Ismael Grasa
Nada antes que la fe, por Vicente Luis Mora
El poeta en excedencia, por Salvador Gutiérrez Solís
Final de cuento, por Jorge Villarruel
Seguir observando, por Pablo Lorente Muñoz
La perla de Córdoba (I), por Carlos Montuenga
El faquir, por Rosy Palàu
El círculo de Eliot, por Norberto Luis Romero
El paso de la oca, por Recaredo Veredas
Ochenta pisos, por Juan Carlos Vecchi
Pueblo de Jones, por Luis Emel Topogenario
Dos misivas, por Julio Blanco García
El colorao, por Adriana Serlik
Enfrente de la casa, toda la noche, por Agustín Cadena
Ajustando cuentas, por Fernando Sánchez Calvo
Ballenas, por Alfredo Carrera
Los hombres que lloraban lágrimas rojas, por Carlos Garvín Molina
Lirios blancos, por Soledad Acedo Bueno
Lisa, por Javier Guerrero
Pistoleros famosos, por Paul Medrano
Me niego rotundamente, por Jonathan Minila
Los días felices de Edwin, por Josué Barrera
El diablo de las Hespérides, por Ahmed Oubali
Extranjeros y fantasmas, por Carlos Frühbeck
Últimas palabras para Wendy, por Javier Esteban
Como un canto rodado, por Esteban Gutiérrez
Pero no matarás, por Luis Tamargo
El gringo, por Pablo Giordano
Lo que trajo la noche, por Salvador Alario Bataller
La luna y las comedias, por Noemí Pastor
El tren, por Miguel Sanfeliu
Metempsicosis, por Gemma Pellicer
Reencuentro, por Edilberto Aldán
Instrucciones para treintañeras desordenadas y tibias, por Ana Muñoz de la Torre
Corazón de fuego, por Carlos ArnalLiviandad, por Antonio Ramos
Paisaje sin batalla, por Sergio Borao Llop
De ámbulos concéntricos, por Héctor Huerga
Cándida en el cielo, por Antonio Toribios
La manda de Názaro, por Roberto Strongman

Novela
Rapsodia vagabunda (Capítulo), por Juan Carlos Guerrero
En la ciudad inmóvil (Capítulo), por Moisés Ramírez

Narradores
Patricia de Souza

Entrevista
Marco Tulio Aguilera, por Germán Martínez

Reseñas
“La hermana” de Sándor Márai, por Sandro Cohen
“La carga de la brigada ligera” de Gonzalo Calcedo Juanes, por Juan Carlos Márquez
“Prosa temprana y obras póstumas publicadas en vida” de Robert Musil, por Eugenio Sánchez Bravo
“Nunca llueve sobre el Sáhara” de Pedro M. Martínez, por Guillermo Ortiz López
“Golpes de mar” de Antón Castro, por Magda Díaz y Morales
“Espejo roto” de Mercé Rodoreda, por C. Martín
“Los lobos de la luna” de Frank Quasar, por Hari Seldon
“Arde el musgo gris” de Thor Vilhjálmsson, por María Aixa Sanz

Miradas
Comentario a “Pedro Páramo”, las cien páginas más célebres de la literatura mexicana, por Javier Cercas Rueda
Lo desmemorioso en los ojos, por Juan Fernando Covarrubias PérezH. P. Lovecraft y la seducción del misterio, por Jorge Villarruel

Literatura e imagen
La lectura de la literatura. Blanca Bk Gimeno
El sueño de Cthulhu. Ricardo Olvera
Vandalismo. José Antonio Ruiz-Roso
Novedades editoriales

13/3/08

¿NO TE RECONOCES?

VICARIUS – TOOL

Titulo: Vicarius
Disco: 10.000 Days
Año: 2006





Ojos fijos en la TV, porque la tragedia me emociona.
Cualquiera sea el sabor que ocurra, como…
Matada por el esposo.
Ahogado en el océano.
Le disparó su propio hijo.
Ella usó el veneno en su té, lo besó despidiéndose.
Ese es mi estilo de historia.
No es divertido hasta que alguien muere.

No me mires como si fuera un monstruo.
Frunce tu cara, pero con el otro...
Mira fijamente como un adicto la TV.
Mira fijamente como un zombi, mientras la madre sostiene a su hijo.
Lo observa morir. Manos al cielo llorando “¿Por qué, oh por qué”
Porque necesito ver las cosas morir… desde una distancia.
Vicariamente yo vivo mientras todo el mundo muere
Todos ustedes lo necesitan también, no mientan.

¿Por qué no podemos simplemente admitirlo?
¿Por qué no podemos simplemente admitirlo?
No daremos pausa hasta que la sangre fluya.
Ni los valientes ni los atrevidos nos escribirán las historias contadas,
No daremos pausa hasta que la sangre fluya...

Necesito ver las cosas morir… desde una buena y segura distancia.
Vicariamente yo vivo mientras todo el mundo muere.
Todos ustedes se sienten igual así que,
¿Por qué no simplemente lo admitimos?

Sangro como lluvia, viniendo abajo.
Percutiendo sobre tumba y suelo.

Parte vampiro.
Parte voyerista.
Carnívoro y voyerista.
Mira fijamente el transmisor.
Sincronizado al estertor.

La-la-la-la-la-la-la-lai
La-la-la-la-la-la-la-lai
La-la-la-la-la-la-la-lai
La-la-la-la-la-la-la-lai

Crédulos detengan sus deseos de creer en ángeles en los corazones de los hombres.
Saca tu cabeza de tu neblina hippie y escucha.
No debería decirlo todo de nuevo.

El universo es hostil, tan impersonal.
Devorar para sobrevivir, así es, así siempre ha sido.

Todos nos alimentamos de tragedias.
Es como la sangre al vampiro.

Vicariamente yo vivo mientras todo el mundo muere.
Mucho mejor tú que yo...


Ya de por sí, merece la pena el tema. Pero si sabes de lo que habla, ninguna duda, es una maravilla.

No cuenta nada del otro mundo, nada que no sepamos, pero nos hace reflexionar. A mí, por lo menos, sí.

¿Somos así? Sin duda alguna, somos así.

Vicarios que nos extasiamos ante una imágen horrorosa, que no podemos dejar de minorar la velocidad del coche al pasar cerca de un accidente para echar un vistazo, que no apartamos la vista de la televisión cuando dos "personas" discuten o se agreden. Podríamos ser nosotros mismos. No nos engañemos.

vicario, ria.
(Del lat. vicarĭus).
1. adj. Que tiene las veces, poder y facultades de otra persona o la sustituye. U. t. c. s.

11/3/08

LAS RISAS

Las risas.
Siempre me han dado
miedo
las risas
de los poderosos.

Las risas.
Siempre me han dado
ganas de vivir
las risas
de los más necesitados.

Las risas.
Siempre me han dado
por culo
las risas
de los imbéciles

(de los imbéciles
que se creen
más listos
que nadie)

© Esteban Gutiérrez Gómez, 2008

26/2/08

LIBERACIÓN (Otro tributo)


La noche del sábado en Illescas, Tributo a David González, organizada por el kebrantaversos y la gente de CREATURA, fue una noche memorable de poesía porque sí. La ESFERA estuvo allí por invitación del Kebran y hubiésemos participado si nos hubiesen invitado a leer. Como estamos acostumbrados en nuestros recitales, llevamos algo preparado por si, al final del acto, nos pedían colaborar con algún poema.
Yo llevaba preparado uno que me apetecía mucho leer. Era mi tributo particular a un amigo de hace años. Se llama Pedro y estuvo mucho tiempo en Lumbier (Navarra). Nos conocimos en Madrid cuando los dos aprobamos unas oposiciones de Correos. Era un tío estupendo, como dicen que son los navarros. Hicimos amistad y durante año y medio salimos juntos por Madrid. Luego logró marcharse a su tierra, con su Maria Jesús de siempre y su SEAT panda, a Lumbier, y allí estuvimos algún año pasando unos días con ellos. El tiempo, cabrón, que borra tantas cosas, fue diluyendo aquella amistad, dejándola en unas llamadas esporádicas de teléfono y alguna carta en fechas señaladas.
Se casó con Chusa y tuvo dos hijos, pero yo ya no me enteré de eso. Años más tarde, por Navidad, me encontré con alguien conocido de aquellos años de juventud y me preguntó por Pedro “el navarrico”. Fue entonces cuando me enteré. “Te voy a dar una mala noticia,” me dijo un amigo suyo al llamar por teléfono a la oficina de Correos, “Pedro murió hace unos años”.
Me lo contó todo. Había luchado con todas sus fuerzas contra un cancer de páncreas, creía incluso haberlo superado, pero no fue así. Según su amigo, todo aquel tiempo de convalecencia, de quimio y radioterapia, pensaba lo mismo: “no quería que nadie sufriese por él, y menos su mujer y sus hijos”, muy pequeños todavía. Los últimos meses fueron terribles: sabía que no había nada que hacer, y eso era lo peor. “Solo deseaba que todo pasase lo antes posible”. Pedro tendría unos 32 años cuando murió. Yo no sabía nada, no pude acompañarle, no pude hacer nada por Chusa o por los niños, porque había decidido mantener nuestra amistad en un letargo en vez de disfrutar se ella. Entonces me prometí que jamás olvidaría a un amigo, porque amigos, amigos, verdaderos amigos, hay muy pocos, y es de imbéciles perderlos.

Aquella primavera volví con mi hijo por Lumbier y busqué a Chusa, y comprendí que había cometido un error, que nada podía alterar lo ocurrido y ya habían pasado tantos años que lo único que podía suceder era que volviese el dolor que Chusa trataba de olvidar. No me dijo nada, pero lo leí en sus ojos.

Este poema lo hubiese leído la noche del sábado, esa era mi primera intención, pero alguien leyó algo parecido, sobre su padre, y me dije que no, que ya bastaba de mierdas cancerígenas, que con una ya había habido bastante.

Aún así, he querido ponerlo en el blog porque me hace sentir mejor y me viene bien recordar de vez en cuando lo imbécil que he sido.


LIBERACIÓN

Hoy, por fin, todo
ha acabado.
Llevaba meses consumiéndome,
pudriendo corazones amigos.
Me habitaba esa mierda maligna
que se multiplica por mil.
El cangrejo asesino me roía las entrañas.
Hoy, por fin, he dejado
de ver sonrisas fingidas
en ojos llorosos.
Hoy, por fin, he dejado
de escuchar sollozos callados
al otro lado de la puerta.
Hoy, por fín, he dejado
de hacerme el fuerte
cuando venían los enanos
y pintábamos de amarillo el mar,
cuando intentaba reír
y se ahogaban las palabras,
cuando me acusaban con los ojos
por no querer jugar.
Llevaba meses preguntándome
qué coño había hecho yo
para sembrar tanto dolor.
Hoy, por fin, he pagado
la deuda con Satanás
y he dejado de verlos
sufrir por mí.
Hoy, por fin,
soy solo alma,
y que a gusto me he quedado,
joder.


© Esteban Gutiérrez Gómez,2008

7/2/08

LOS DOS MONJES Y LA HERMOSA MUCHACHA (cuento anónimo japonés)

Los dos monjes y la hermosa muchacha

Dos monjes, Tanzán y Ekido, viajaban juntos por un camino embarrado. Llovía a cántaros y sin parar. Al llegar a un cruce se encontraron con una preciosa muchacha, vestida con un kimono y un ceñidor de seda, incapaz de vadear el camino.

-Vamos, muchacha -dijo Tanzán sin más. Y, levantándola en sus brazos sobre el barro, la pasó al otro lado.

Ekido no dijo ni una sola palabra, hasta que, ya de noche, llegaron al monasterio. Entonces no pudo resistir más.

-Los monjes como nosotros -le dijo a Tanzán- no deben acercarse a las mujeres, sobre todo si son bellas jovencitas. Es peligroso. ¿Por qué lo hiciste?

-Yo la dejé allí -contestó Tanzán-. ¿Es que tú todavía la llevas?

22/1/08

TRIBUTO A DAVID GONZÁLEZ


Me gusta eso de "tributo", me recuerda a los homenajes que bandas de rock nuevas hacían (hacen) a bandas más antiguas. Es una especie de reconocimiento, como hice yo el año pasado para celebrar con todos aquellos que quisieron recordar, los 25 años de la salida del primer disco de Leño.

El KEBRANTAVERSOS y la gente de CREATURA, de Illescas, han pensado dedicar su segunda noche de poesía en los bares al poeta DAVID GONZÁLEZ y a mi me parece que no podría haberse elegido alguien mejor.Será el sábado 23 de febrero a partir de las 12 de la noche en el MALUCA de Illescas. Más de 30 poetas a escena.

¡Última hora! David González en Madrid el jueves 13 de marzo. Ateneo CC.OO, 7 tarde. Ya ampliaré la información.


Aprovecho para volver a colocar el post. Lo mismo alguien más descubre que la poesía desde las entrañas es algo más que simple poesía.

DAVID GONZÁLEZ

Un día largo, de tiempo difuminado como el cielo de otoño. Un lunes de esos lunes que no me gustan. Cansado. Ya de vuelta, en el tren. Mirando nubes bajas a través de la ventanilla aguada. Media hora de viaje y estoy por cerrar los ojos, intentar dormir.
En la bolsa, una recomendación de mi buen amigo Bernabé (…ya me dirás, te puede gustar). Poesía ahora, pienso, y no me apetece nada.
David González, Algo que declarar.
Leo el primer poema, una especie de haiku:


Estación terminal

lápiz y papel
una estufa encendida
casa del poeta

Y en esos treinta minutos no sé dónde he estado. Seguro que a miles de años luz de allí. Escribiendo algo parecido a una poesía, con la mente perdida y el alma de putas.
Llego a destino, cierro el libro y bajo al andén. Todo de modo automático. Todavía sin regresar del más allá.
Ahí me has dado Bernabé. Justo en el lugar dentro de mí, dónde me escondo los días tristes de otoño.

Post Data:
una impresión duradera, no es infinita. Y lo bueno exige una repetición. No ha sido una casualidad.
El segundo poema: Manos, me vuelve a trasladar.

las manos
me decían mis padres
antes de sentarme
a la mesa a comer

lávate bien
las manos

no alcanzaban
a comprender
que los niños
las tenemos siempre
limpias

Para los venerables curiosos:
davidgonzalezpoeta.com

2/1/08

EL BÚHO MUSICAL

Por entonces,
sin un duro en el bolsillo,
lo tenía todo,
y dormir una hora era una conquista,
y era imposible la soledad.

Por entonces,
sembraba de truenos los oídos,
y los saltos entre el centelleo de los focos
llegaban hasta Plutón,
y las miradas hablaban
como sólo sabe hablar el mar.

Por entonces
el día no existía,
y era todo un torrente de acciones,
un surco sin final,
un conocer y acumular.

Por entonces,
la noche no tenía secretos
y lo desconocido se mostraba amigable,
y nunca sabía qué o quién o dónde
y no me preguntaba para no tener que pensar.

Por entonces
nada me preocupaba,
no buscaba recordar,
por entonces,
todavía,
no necesitaba volver mi mirada hacia atrás.

26/11/07

LOBITO



Como siempre, cogen algunos cigarrillos de la pitillera del tío Antonio antes de bajar al baile. Llevan sus chaquetas ajustadas de grandes solapas y botones brillantes, los pantalones de campana con ribete satinado que están de moda y sus botas camperas relucientes. Parecen mayores. Corren alocados, por el empedrado que les lleva a la Plaza, como los danzantes zancudos de las fiestas de la Virgen de agosto. Unos metros antes de llegar, cuando todavía no los baña la luz amarillenta ni el olor a fritanga, guardan el sofoco, peinan sus cabellos grasientos y encienden los Camel sin boquilla regalados. Con un guiño de ojos se dan el visto bueno. Esta vez sí, parecen quererse decir.

Aquello es un colmado de risas y voces. Nubes grises de polvo y tabaco fundidas en niebla de fiesta. Al fondo, sobre el entarimado, apenas se escucha la música de la orquestina de Lucas. Dos, tres sorbos de aguardiente, para abrillantar la mirada, para mear la timidez. Buscan al resto de mozos y, sin despegarse, como lobos en manada, recorren el baile en busca de centellas de ojos verdes, de cuerpos apretados y perfumados, de volúmenes notables de mujer. Codazos como timbres. Avisos de cazador.

Quietos, que están ahí.

Las muchachas, arracimadas en una esquina del escenario, fingen no mirar. Ellos, devoran con los ojos, sin disimular su hambre inexperta.

Que si bailas.
Que tú qué te has creído.
Que sólo me creo lo que me dicen tus párpados de faisán.
Que ja, ja, si ahora resulta que saben hablar finolis.
Que tremenda pena la mía.
Que otra vez será, repeinao.
Que cuándo es eso.
Que dentro de unos años, cuando te salgan los dientes, lobito.

La orquestina de Lucas descansa. Trasquilados dos horas después encienden el último pito, ya sin entusiasmo, con los músculos relajados y sin tener que tragarse el humo. Camino del cerro miran atrás al resurgir las melodías de Lucas. Desde allí la plaza semeja un resplandor ahumado, un tanque de aceite hirviendo, una nebulosa de luz. Siguen caminando con la cabeza gacha. Frente a ellos, un abismo negro les devuelve a la realidad del rebaño de animales, de monte y cuadra. Al llegar al puente, al otro lado del cerro, la luna se asoma tiñéndolo todo de un raso azulado. Uno primero y luego el otro, a cantazos con la luna, con su reflejo en el agua, como borrando las sonrisas de ésas que se divertían despreciándolos. Uno primero y luego el otro, hasta la salida del sol.

¿Tú crees qué...?
Sí.

Uno primero y luego el otro, hasta la próxima noche de sábado, hasta volver a jugar a ser mayor, hasta que una de ellas se deje coger y se acabe todo.