El escriba, de Robert y Shana ParkeHarrison

El escriba, de  Robert y Shana ParkeHarrison
"Un libro debería ser un hacha para romper el mar congelado en nuestro interior" "¿Por qué la gente del futuro se molestaría en leer el libro que escribes si no les habla personalmente, si no les ayuda a encontrar significado a su vida?" J.M. COETZEE ("VERANO")

22/2/09

Francis Bacon y la literatura

La exposición de Francis Bacon en el Museo del Prado cuenta con más de 70 obras del artista, incluyendo composiciones únicas, además de un valioso material documental (fotografías, libros y periódicos) proviniente de su taller, material sobre el que Bacon se basaba para concebir sus composiciones.

La exposición de Bacon recoge desde sus obras más tempranas, hacia finales de los 40, hasta los últimos años de su vida, y está estructurada en secciones con nombres como:


§ Animal
§ Zona
§ Aprensión
§ Crucifixión
§ Crisis
§ Archivo
§ Retrato
§ Memorial
§ Épico
§ Final


Temas como la muerte, el sexo, el paso del tiempo o la naturaleza humana frágil quedan revelados através de esta exposición, dejando fe de la calidad técnica y pictórica de Bacon.Hay que mencionar también que con motivo de esta exposición de Bacon, el Prado ha organizado un programa con ciclo de conferencias, ciclo de cine, proyección de documentales, itinerarios guiados y visitas exclusivas para jóvenes.

Lugar: Museo del Prado, Edificio Jerónimos, planta baja, salas A y B.
Fecha: Del 3 de febrero al 19 de abril de 2009.
Horario: Martes a domingo, 9.00-20.00 h. Lunes, cerrado.

BACON, Francis





Retrato de George Dyer en un espejo, 1968




Óleo sobre lienzo198 x 147 cm




Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid



Uno reconoce que no tiene idea de muchas cosas. Entre esas muchas cosas, no tiene ni idea de pintura. Reconoce, también, que aun sin tener idea de nada, es un personaje curioso, por lo que se abre a nuevas experiencias.

Uno reconoce que ese mirar al vacío a ver qué pasa, le lleva a momentos maravillosos como fue el descubrimiento de la pintura de Bacon.

La pintura de Bacon, en principio abominable y grotesca, a Uno no le convenció nada de nada en aquella visita a Londres. Sería lo que fuese, pero el caso es que Uno se trajo grabadas en la memoria las imágenes aquellas con toda su animalidad.

Pasó el tiempo y se inauguró un museo en el que una obra de Bacon es una de las figuras cotizadas de la colección, según el saber de los entendidos. La presentación de la obra en cuestión, "Retrato de George Dyer en un espejo", el 16 de junio de 2001, corrió a cargo de Rafael Chirbes, un escritor hasta hace un par de años más valorado en Alemania que en España, a pesar de haber sido recientemente Premio Nacional de la Crítica y, casi por ende, escritor que a Uno le maravilla.

Después de escuchada la presentación del cuadro, Uno descubre la pintura de Bacon, el porqué de su animalidad, el valor de cada pincelada y el sentido de su estética. Uno capta todo eso y se declara entregado a esa pintura animal.

Años más tarde, Uno descubre que Rafael Chirbes utiliza esa textura creativa de Bacon en la obra en cuestión a modo de ensayo sobre la escritura. Uno tarda dos segundos en hacerse con El novelista perplejo, obra ensayística de Chirbes que contiene esa reflexión.

Después de pasados varios años, Uno les recomienda encarecidamente que lean El novelista perplejo antes de ir a ver la exposición sobre Bacon en el Museo del Prado.
Creo que se lo agradecerán.

3 comentarios:

Ada dijo...

La verdad es que toda la obra de Bacon es impresionante, al menos a mí me gusta bastante, tengo previsto ir al Prado a ver esta exposición. La recomendación del libro es buenísima, sobre todo porque descubres y entiendes aspectos que de otra manera, quizá, se quedarían sin admirar.
Besos

luisa dijo...

He aquí un creador de visiones profundas y desgarradoras. Si tuviésemos que describir como vemos al hombre y a la mujer por dentro, seguramente daríamos vida a obras de la envergadura de Bacon. Somos carne. Así de contundente, con todo lo eso conlleva. Necrófilos, que diría Erich Fromm.



Un beso.

BACO dijo...

La verdad es que Bacon veía así a las personas "por fuera", como animales, considerando la sociedad como una verdadera selva, indómita.
Bexos a las dos.