El escriba, de Robert y Shana ParkeHarrison

El escriba, de  Robert y Shana ParkeHarrison
"Un libro debería ser un hacha para romper el mar congelado en nuestro interior" "¿Por qué la gente del futuro se molestaría en leer el libro que escribes si no les habla personalmente, si no les ayuda a encontrar significado a su vida?" J.M. COETZEE ("VERANO")

2/10/07

RENDICIÓN

Has llegado a tu casa
y has cerrado la puerta,
como queriendo olvidarlo todo.

Te has descalzado
y has caminado sobre el terrazo
deseando convertirte en hielo.

Te has desplomado sobre el sofá
y has encendido la radio,
pero no la escuchabas.

Has cerrado los ojos
y has intentado llorar,
pero, agotada,
te has quedado dormida.

Rendida.

Rendida.

Rendida.


Poema inédito leído en el Café El Despertar en la Noche en Blanco.

4 comentarios:

Ada dijo...

Llego a casa. Cierro la puerta. Empieza la letanía de recuerdos. No necesito caminar descalza porque ya soy de hielo.Lloro. Lloro noche tras noche sobre un libro, sobre la puerta cerrada, sobre otros días que se quedaron anclados a mi espalda. Aún no me rindo.

Shoumila dijo...

Me he quedado helada. Por unos minutos, he pensado en esa pobre mujer de tu poema. Cuántas habrá en el mundo. No quiero engrosar la lista, a pesar de que hace tiempo que mis pies son hielo, que mis ojos no saben llorar y que me duermo en las esquinas porque no me siento en el sofá. Queda mucho para que también se me hiele el corazón, y mucho para que no sienta. Voy a decir lo que dijo Gala en una entrevista, a cuento de su perro enfermo y viejo: Todavía tiene el gusto por la comida. Mientras quiera comer y goce de ello, merecerá la pena que viva (naturalmente no son sus propias palabras, él dijo algo parecido). Lo dicho; todavía tengo el gusto por leer buena poesía, por algunos libros, por escuchar melodías, y por otros placeres. Mientras goce de ello, merecerá la pena que viva. Gracias Esteban me ha calado tu poesía.

Nekane dijo...

Un melancólico, triste poema que no deja de ser una realidad hoy en día: la temible soledad, el desamparo. Estar encerrada entre cuatro paredes. Sola, sin lágrimas que llorar, desgarradora el alma de sufrir de tanto desencanto, desamor, es tan cruel el recuerdo y tan lento el olvido.

Sublime en su desesperanza. Siga escribiendo, por favor.

mos dijo...

Me ha llegado, me ha llegado.
Sabes que soy parco en los comentarios, pero sincero. Es bueno. Soledad, angustia, desesperación, desamor, pesimismo, derrota, ¡qué sé yo! Tampoco importa demasiado ahora.
Aún estoy empapado en él.
Y me gusta. Felicidades Esteban Baco. (Con aplausos incluidos)