El escriba, de Robert y Shana ParkeHarrison

El escriba, de  Robert y Shana ParkeHarrison
"Un libro debería ser un hacha para romper el mar congelado en nuestro interior" "¿Por qué la gente del futuro se molestaría en leer el libro que escribes si no les habla personalmente, si no les ayuda a encontrar significado a su vida?" J.M. COETZEE ("VERANO")

27/1/13

El diablo a todas horas, de Donald Ray Pollock




El diablo a todas horas
Donald Ray Pollock

 
Submundo

Sin duda alguna Knockemstiff me dejó impactado. Leí el libro de relatos de Donald Ray Pollock por recomendación encarecida (lo vas a flipar) de José Ángel Barrueco. Acertó de lleno en la diana, aquellos cuentos completamente desesperanzadores todavía dan hoy vueltas en mi cabeza. Los personajes de la llamada Norteamérica profunda pujan por salir de su miseria hundiéndose más en ella, más y más, hasta que acaban tragados por la inmundicia. Sí, no future: si naciste para martillo, del cielo te caen los clavos.

Donald Ray Pollock llega tarde a la publicación, a los 55 años (Knockemstiff se publicó en 2008 en Estados Unidos, y se tradujo al castellano (brutal la traducción de Javier Calvo) publicándose por Libros del Silencio en febrero de 2011), pero durante todos estos años estuvo amasando el buen hacer literario, la técnica que dota a su narrativa de efectividad.

El diablo a todas horas, su primera novela, se publica en Estados Unidos en 2011 y su éxito es inmediato. Prosigue Donald Ray Pollock con la narrativa descarnada, franca y no amigable, con decorados en pueblos fantasmas de ese Estados Unidos sureño, selvático, y personajes humanizados despojados de caretas: tontos de pueblo, poderosos infelices, corruptos hombres de la ley, entregados seguidores de Dios, asesinos en busca de la última instantánea, putas sin posibilidad de ser otra cosa… Vuelve  Donald Ray Pollock a equilibrar la balanza entre personajes buenos y personajes malvados, exactamente de la misma manera que lo hacía Cormac McCarthy en La oscuridad exterior, sin duda alguna una de sus mayores influencias. Personajes, en suma, que no pueden escapar de su negro destino.

Al igual que en Knockemstiff se entrelazan las historias de un modo casi fragmentario, pero el armazón resultante, la estructura que soporta la narración, es un entramado perfecto, equilibrado, que hace que la novela obtenga una consistencia acerada.

Solo un fragmento se escapa de esa estructura, el capítulo inicial que, a modo de preámbulo necesario, nos hace aterrizar en un mundo de sombras, de rezos a la sangre, de sacrificios de animales (y otros “tipos” de sacrificios), de bestialismo y crueldad inimaginables. Un mundo oscuro del que solo se saldrá al acabar de leer la novela.

Y será entonces, cuando la novela ya esté leída, cuando empezarán a deambular por la memoria todas las imágenes que sugiere El diablo a todas horas: cadáveres con ramas insertadas en los orificios de bala que les causaron la muerte, troncos pringosos cubiertos de sangre con miles de insectos a su alrededor, arañas recorriendo el suelo de la iglesia a la búsqueda de fieles creyentes, “basura blanca” con un bote al cuello en el que caen sus babas, muchachas que quemaron la ficha del futuro condenadas a no salir jamás de sus agujeros…

 Como dice Kiko Amat, el artífice de que se haya publicado tan pronto a Donald Ray Pollock en España: una auténtica gozada.

 
Donald Ray Pollock
El diablo a todas horas
Traducción de Javier Calvo
Colección Miradas
Idioma original: Inglés
Publicación: Noviembre 2012
Rústica 21 x 14 cm.
ISBN: 978-84-940156-5-6
376 páginas
22. euros
 

23/1/13

Animales perdidos, de Vicente Muñoz Álvarez








ANIMALES PERDIDOS
Vicente Muñoz Álvarez

Agradecido

La superación no es un camino que lleve necesariamente a la cima, no necesariamente significa ser más o mejor.
Superar algo suele implicar hallar algo de luz, pero no siempre el sol nos ilumina.
Cerrar los ojos puede convertirse en una vuelta al pasado.
El mal y el bien se complementan, nos permiten percibir el grado de uno y otro en comparación forzosa.
Es algo básico, pero no debemos olvidarlo si nos gusta vivir en los extremos, si lo que encontramos en equilibrio no nos motiva o no somos capaces de encontrar el punto medio, aunque sea ese equilibrio el que sabemos que debemos perseguir.
No, no es fácil descubrir la armonía.

Acabo de leerlo y vuelvo sobre las páginas con la punta doblada que marcan los poemas que me han llegado adentro. Son muchos, la esquina superior derecha es un fuelle de pasión. Cierro la tapa de Animales perdidos después de la relectura y consigo sonreír. Pienso que acabo de leer un resumen poético de los últimos años de Vicente Muñoz Álvarez, pinceladas auténticas de su vida, siempre en la lucha. Como creo conocer a Vic me alegro y sonrío: creo saber cuáles son los demonios que le atormentan y aquellos otros que le dan la vida.
Vivir no es fácil.
Vivir buscando cada instante el significado de las cosas, no es fácil.
Lo contrario, abandonarse, tampoco es una solución cómoda.
Huir de la mediocridad que domina el punto intermedio también es complicado.
No hay ficción que supere esa realidad.

Porque Animales perdidos es, sobre todo, un testimonio de vida, un testimonio de no ficción, en el que Vicente Muñoz Álvarez nos ofrece el tránsito desde el hundimiento hasta la plenitud, desde el desafecto hasta el amor. Ese amor que parece haberlo sanado, que le ha otorgado fuerzas para tirar adelante con la vida.
“Pura vida” escribe él, y yo se lo agradezco.
Porque la vida es una droga que se inyecta directamente en la vena, porque la huída a la búsqueda de aire que respirar es un buen motivo para seguir (mal)viviendo, porque escribir sigue siendo el mejor de los exorcismos, y porque cuando necesite cargar las pilas, cuando ande lejos del optimismo, cuando ni siquiera sienta la necesidad de respirar, sé que podré acudir a este poemario,
que germinará la ilusión,
que me hará revivir.

Bacø


Tránsito:
Del Infierno al Paraíso:
ANIMALES PERDIDOS

No eran buenos tiempos.

Me acababa de separar de mi mujer
y había tenido que dejar mi casa en el campo
y alquilar un apartamento
en el extrarradio de la gran ciudad.
Escribía fumaba bebía
y de vez en cuando lloraba
al contemplar asomado a la ventana
la desolación del paisaje:
los bloques inhóspitos de hormigón en la niebla
el cansancio en los ojos de los transeúntes
y el tráfico ensordecedor de la gran avenida.

Por primera vez en 40 años
me encontraba solo en la tierra.

R, la vecina del 6º,
adoptaba animales perdidos.
Se había quedado viuda hacía 2 años
y recogía por la calle
perros vagabundos y enfermos.
Uno de ellos, N, carecía de extremidades
y estaba inmovilizado y ciego.
R le había construido
una especie de cuna acolchada
y le daba en ella de comer con los dedos.
Algunas noches N, agitado en sus sueños,
se caía de su lecho
e incapacitado para cualquier movimiento
aullaba desesperadamente
hasta que R se levantaba
y le volvía a colocar en la cesta.
Yo le escuchaba desde la soledad
de mi cuarto oscuro
y su aullido me desgarraba por dentro:
aquel sollozo infinito y lánguido y triste.
Tumbado en la cama,
incapaz de dormir,
fumaba un cigarro tras otro
y añoraba el norte perdido,
el calor y el rumbo perdido,
naufragando una y otra vez
en los mismos recuerdos.
No eran buenos tiempos:
nada me satisfacía llenaba
todo me estremecía
todo me hacía llorar.

Por primera vez en 40 años
me encontraba solo en la tierra.

Y me gustara o no,
tarde o temprano,
también solo debería reanudar el camino.



MUNDO EXTRAÑO

aquel día

lo recuerdo

me sentía
particularmente
roto

roto
por dentro
y por fuera

rota
la cabeza
el cuerpo
el alma
roto
el corazón

aquel día
lo recuerdo

tenía también
un tremendo
catarro

me lloraban
los ojos
la nariz
la frente
me ardía
pensaba
en la gripe a

era
un domingo
insufrible
de resaca
y desamor
en la tierra

otro
domingo
más

y tenía pendiente
aquella inexorable
comida anotada
en mi agenda

un compromiso
aquella comida
y me sentía morir
con aquel catarro
a cuestas
pero no podía
evitar ir

me armé de valor
me duché me vestí

llegué reventado
al lugar convenido
y entonces
la vi

(no la conocía
no me la esperaba)

de entre todas
aquellas caras

deslumbrante
y marciana
la vi

e inmediatamente
se esfumó mi tristeza
volvió
a correr
la sangre

a bombear
de nuevo
el corazón

y todo
desde
entonces
fue rodado

era
primavera

era
domingo

era
un mundo
extraño

y era
el comienzo
de una
bella amistad



BEATITUD
sol
y arena
y playa
al fin da terra

y noches estrelladas
al borde del mar

y pura vida
y libertad

para regresar
con las pilas recargadas
y el corazón pletórico

a la vida
cotidiana
y al mundo



JARDÍN INTERIOR

En una terraza
de unos 2 metros
cuadrados

frente
a la autovía

macetas con
tomates pimientos
cilantro maría
las plantas
de mi nuevo jardín.

Nada que ver
con el anterior

exuberante
y frondoso.
Pero todas
las mañanas
al despertarnos
lo regamos juntos.
Y está
dando frutos.


           Ilustración interior de Julia D. Velázquez




                             BAILE DEL SOL 
Título:
ANIMALES PERDIDOS
Autores:
ISBN-10(13):
978-84-15700-56-2
Referencia:
SO-152
Fecha de publicación:
2012
Número de páginas:
140
Idioma:
Español 
    
  
Precio:
12 €

3/1/13

Visita a los ancestros



Como cada año madrugo el 1 de enero para encontrarme con los ancestros.

Camino por la senda en busca de voces y señales que guíen mi destino.


La niebla del amanecer desaparece dejando húmedo y desabrigado el paisaje.

Junto al arroyo bravío escucho sabiduría en los ritos de los druidas. Más allá de las cascadas reina el silencio.


Me escoltan a uno y otro lado los jóvenes guerreros, alanceados pero en formación, dispuestos a no dejar ver el bosque.

La señal de la sangre se muestra en sus pechos.


Y las compañeras de siempre, pasivas, inmutables bajo la lluvia recién nacida.

Los ojos vacíos de alma, como tranquilos demonios de piedra.


En la trocha de bajada el paraguas de colores corona la Fuenfría.

Una flor se refleja en dos estanques a la vez. Mágico y esférico mundo capaz de ofrecer parpadeos de maravillas.


Llego al mirador dispuesto a arrojar temores al abismo.

Con la esperanza de que un rayo de sol me divida en dos partes idénticas, grito al mundo el nombre del que me atormenta.


Y los ancestros, maestros del tiempo, ancianos en experiencias, tienen a bien mostrarme la piedra sobre la que edificar mi credo. Las manos acarician humedad, la tierra huele a harina, el destino se esconde en la umbría de Dios.

Habrá que luchar.  De nuevo, amor, vivimos en la reconquista.


Bacø, 2013


2/1/13

Lecturas durante el año 2012

  • Relatos de humo (y hachís), de Pepe Pereza
  • Hola fondo sur, de Daniel Ortiz
  • Viajes al fondo del precipicio, de Manolo D. Abad
  • (R)La noche del oráculo, de Paul Auster
  • El ángel Esmeralda, de Don DeLillo
  • Todo cuanto amé, de Siri Hustvedt
  • Elegía para un americano, de Siri Hustvedt
  • El club de los optimistas incorregibles, de Jean-Michel Guenassia
  • El orígen del mundo, de Pierre Michon
  • La ciudad de plata, de Óscar Esquivias
  • Ribaud el hijo, de Pierre Michon
  • Todos los trenes mueren en línea recta, de Dolors Alberola
  • La carretera roja, de David de San Andrés
  • La oscuridad exterior, de Cormac McCarthy
  • Doble pareja, dee John Irving
  • El guardian del vergel, de Cormac McCarthy
  • Canciones de la gran deriva, de Vicente Muñoz Álvarez
  • Meridiano de sangre, de Cormac McCarthy
  • La cuarta mano, de John Irving
  • La última noche en Twisted River, de John Irving
  • mi Padre, el rey, de Gsús Bonilla
  • (R) Mujer en el baño, de Manuel Rivas
  • El lamento de Portnoy, de Philip Roth
  • Jugadores, de Don Delillo
  • Pastoral Americana, de Philip Roth
  • El arco iris de gravedad, de Thomas Pynchon
  • El hombre del salto, de Don DeLillo
  • No es país para viejos, de Cormac McCarthy
  • El tiempò del hombre muerto, de Alfonso Xen Rabanal
  • (R)Todos los hermosos caballos, de Cormac McCarthy
  • Gente que nunca existió, de Miguel Sanfeliu
  • Neorrabioso, de Batania
  • El día de mañana, de Ignacio Martínez de Pisón
  • Muere sonriendo, de Daniel Orviz
  • Madrugada, de César Álvarez
  • Nadar en agua helada, de Recaredo Veredas
  • Trilobites, de Breece D´j Pancake
  • Música para torpes, de Luis Miguel Rabanal
  • El loquero, el gato chiflado y la niña de los pies grandes, de Tesa Medina y Silvia Teresa Flota
  • (R) La carretera, de Cormac McCarthy
  • (2) La niña del pelo raro, de David Foster Wallace
  • Las derrotas, de José Naveiras
  • Opio en las nubes, de Rafael Chaparro Madiedo
  • Trilogía de calle y beso, de Kike Suárez (Babas)
  • Palabras menores, de Juan Ramón Santos
  • Relatos 3 de Tres rosas amarillas, VV.AA
  • Bailando nos charcos / Bailando en los charcos, de Daniel Piñón Peón «Targus»
  • Nada somos, de Francisco Cenamor
  • Esto no rima (Antología de poesía indignada), VV.AA.
  • Perrera, de Daniel Ruiz
  • Te escribiré una novela, de José Ángel Barrueco
  • Cuentos de la Alhambra, de Washington Irving
  • Historias de este mundo, de Matías Escalera
  • Balances Parciales, de Felipe Zapico
  • Viaje a Londres, de Vitalie Rimbaud
  • Majareta, de John Waters
  • El sueño del celta, de Mario Vargas Llosa
  • Noche de relatos, VV.AA.(Premios NH)
  • Consumidor final, de Pedro Mairal
  • No hay tiempo para libros, de David González
  • Stoner, de John Williams
  • Biblioteca Nacional, de Mario Crespo
  • Cuaderno de notas, de Anton Chéjov
  • Lulu, de Mircea Cărtărescu
  • Tierra de bárbaros, de Norberto Luis Romero
  • Un hombre desnudo con un kalashnicov, de Indio Zammit
  • Me quema el sabor de tus ojos (novela), de Dani Sancet


  • Más un puñado de proyectos literarios, cada vez más numeroso, de amigos que ya han sido o están siendo o van a ser editados.

    Gracias a todos por permitirme la evasión.

    20/12/12

    Un chute maestro...

    “Cuidado con las agujas, no las pise, hábiles instrumentos que son del poco aprecio por uno mismo. A Gracie no le entraba en la cabeza que un adicto no pusiera especial cuidado en utilizar agujas limpias […] Sor Edgar, en cambio pensaba en el atractivo de la condensación, el mordisquito amoroso de aquel puñal de libélula. Sabiendo que no vales nada, lo único que puede gratificarte la vanidad es apostar contra la muerte”.




    (Don DeLillo, "El ángel Esmeralda").

    16/12/12

    El recital del Fin del Mundo


    Queridos terrícolas:

    Por fin llega el Fin del Mundo.

    Los mayas dicen que un rayo cósmico atravesará el espacio la noche del solsticio de invierno de 2012. Entonces un extraño poder se insertará en el alma de aquellos que hayan logrado cambiar la frecuencia de vibración por el miedo a la frecuencia de vibración por el amor, y les otorgará el poder de comunicarse con la mente.

    Yo me parto pero, por si acaso llega el rayo celestial ese, quiero que me alcance rodeado de amigos y medio mamado.

    Por eso este recital, esta fiesta, la noche del 21 de diciembre.

    Víctor y yo hemos ido abduciendo a varios amigos y al final somos unos cuantos locos que estamos dispuestos a demostrar que el miedo no nos atenaza (y que nos gusta la cerveza y la poesía, por ese orden).
    Os dejamos el cartel (guapo cartel obra de Sir Bonilla) para que le deis bola por el ciberespacio (cuidadín, a ver si se cruza con el rayo cósmico ese del cambio y la jodemos).

    La idea es leer de inicio un parrafito de mi apocalíptica novela 13.0.0.0.0 y luego un par de poemas o textos de esos que se leen para dar por culo al mundo, ya que se acaba (además, nos encanta hacer leña del árbol caído, máxime si está el consumismo por medio).
    Habrá jam para todos aquellos de vosotros que queráis participar, traeros vuestros "últimos" escritos. Será esa noche o nunca.

    Gracias a todos, nos lo pasaremos bien.

    Abrazos lisérgicos

    14/12/12

    La ciudad vestida de negro, antología de cuentos

    Os presento una nueva antología de cuentos con la que colaboro. Esta vez participo con un relato inquietante que se titula "En la otra dirección".


    LA CIUDAD VESTIDA DE NEGRO


    Esta antología agrupa veinte relatos inéditos o

    perdidos de los mejores autores de género

    actuales, desde Lorenzo Silva (Premio Planeta

    2012) a Juan Madrid, todos con un entorno

    común: La Ciudad.



    El periodista y escritor David G. Panadero ha

    sido el responsable de coordinar este nuevo

    proyecto publicado por Editorial Drakul.


    Disponible en librerías desde el 21 de diciembre.

    En preventa aquí





    Autores participantes

    Alejandro M. Gallo, Alfonso Sastre, Andreu Martin,

    Anita Haas, Carlos Aguilar, Carlos Pérez Merinero,

    David Jasso, David Panadero, David Roas, Esteban

    Gutiérrez, Fernando Cámara, Francis P. Fernandez,

    Javier Quevedo Puchal, Juan José Plans, Juan Madrid,

    Lorenzo Silva, Manuel Nonídez, Pedro de Paz, Rubén

    Sánchez Trigos, Santiago Eximeno.
    http://www.drakul.es/component/option,com_bookfactory/Itemid,39/id,23/task,viewBook/

    10/12/12

    GOMBROWICZIDAS

    Durante años llevo recibiendo en mi correo electrónico textos de Juan Carlos “Goma” Gómez. Son una especie de cartas llamadas GOMBROWICZIDAS, en las que el autor argentino relata su relación con Gombrowicz durante los veintipico años que el autor polaco estuvo en Argentina, o reflexiona sobre los pensamientos de su amigo.

    Imprimía los textos y guardaba su lectura para el momento propicio, cercano a la hora de acostarme, porque siempre generaban alguna reacción en mí (a veces me partía de risa, a veces me dormía reflexionando sobre lo que el autor argentino pretendía que reflexionase). Jamás he hablado de esta relación epistolar porque no solo yo era el destinatario de estas cartas y, si ahora lo hago público, es porque ayer recibí esta última desde su dirección de correo:

    ¡ADIOS FIEL GOMA!

    El 2 de diciembre de 2012 por la tarde, moría en una cama de hospital Juan Carlos “Goma” Gómez, “El Fiel Goma”. Ayer fue velado y hoy sus cenizas esparcidas en el aire del jardín de su casa donde disfrutó muchísimo sus últimos años junto a sus perros, que adoraba, escuchando Beethoven y haciendo asados para sus hijos, sus nueras y su inagotable esposa Elida, quién lo acompañó hasta su hora final.

    Como él mismo respondía cuando de tanto en vez terminaba de escuchar la Novena Sinfonía, y le decíamos que bien podría seguir ahora con la Tercera: “No”, decía, “después de la Novena ya no se puede escuchar más nada.”; un día terminó de escribir sus implacables gombrowiczidas, invocando a la razón de que “ya no podía sacarle más jugo al pobre viejo”. Guardó sus espadas y comenzó a cerrar sus ciclos: “Sólo me queda esperar morirme al sol”, presagió un día… Y así fue; el sábado 17 de noviembre acomodando unas plantitas en el patio bajo el sol, ese interlocutor extraño lo convocó para una entrevista de dos semanas, la que terminó por aburrirlo sobremanera; y así como cuando no estaba cómodo en un lugar o se levantaba y se iba, o bien esperaba a que el otro hiciera otro tanto, pues decidió esta vez retirarse él.

    Seguramente ahora ya lo tenemos en algún café “Rex” jugando inmortales partidas de ajedrez junto a la muchachada, debatiendo nuevamente sobre el dolor y la inmadurez.

    Así entonces, dedicamos a todos ustedes, de parte de quienes compartimos sus últimos momentos, esta breve semblanza y esta música que a más de uno le resonará en alguna parte del corazón… ¡Adiós Juan Carlos! ¡Adiós Fiel Goma!


    El gran provocador

    Se burló de todos. Se burló de sí mismo. A no confundirse: la cosa era burlarse y todo le servía para perfeccionar su divina parodia ¿Su ley primera? Que el prójimo no se aburriera en su presencia. Era capaz de incendiar al prójimo antes de permitirle que el bacilo del aburrimiento infectara su organismo.

    Sobre todo, se divirtió. El brillante jodón hizo credo de la risa y el sarcasmo. Muchos lo gozaron, muchos lo sufrieron. Nadie pudo escapar de sus gombrowiczidas y sus apodos lapidarios. Quiso como pudo, fue querido a pesar de él.

    Y, antes de partir, se hizo un hueco para burlarse de la misma Parca. Hace un par de semanas nos hizo notar que el promedio de vida en la Argentina era de 78 años. El 26 de noviembre cumplió 78 y el 2 de diciembre dijo chau. ¡Amante fiel del cálculo estadístico! Siempre así, siempre cómico. Ah, por cierto, con una linda sonrisa le gustaría ser recordado.

    Mujer e hijos de Juan Carlos Gómez

    Que la tierra te sea leve, viejo y maravilloso loco.

    17/11/12

    Reeditado por Groenlandia y en descarga gratuíta "La carretera roja", de David de San Andrés




    Alquitrán

    la calle está cerrada al tráfico.
    le han lavado la cara con alquitrán
    pero se puede caminar por encima.
    sin embargo, nadie lo hace.

    sólo yo camino por el centro de la calle.

    la gente se motiva más en las aceras,
    pisándose unos a otros.
    empieza a lloviznar débilmente,
    a orbayar, como decimos aquí en asturias.
    la gente aborrece la lluvia.
    a sí que da comienzo en las aceras
    un duelo frenético de paraguas.

    sólo yo camino por el centro de la calle.

    sin paraguas.

    mojándome.   


     
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    o en los siguientes enlaces

    13/11/12

    Un cuento de Fernando Clemot

    Fernando Clemot, fabuloso narrador y excepcional cuentista, una de las voces nuevas más impactantes de la literatura española actual, publica en la editorial palentina Menoscuarto un nuevo libro de cuentos. Su título es Safaris inolvidables, y nos ha regalado uno de los relatos que componen el volumen (uno especialmente almado, que conjuga la saudade con las posibilidades investigadoras de los mapas en un famoso buscador de internet) como azúcar de trenza, como botón de muestra.

    FLORES DEL SERTÓN

         Finalmente he encontrado tu pueblo, Mandy.
         Imagino tu sorpresa, aquí estoy, doy vueltas sobre el lugar del
    que tantas veces me hablaste, como un perro que hociquea entre
    las bolsas de basura que se quedan abiertas.
         Antes de llegar allí he estado en los alrededores de Rockford.
    Tú siempre me dijiste que esta ciudad no estaba muy lejos de
    Durand y tenías razón aunque tu pueblo estaba más al norte de lo
    que siempre imaginé. Lo estuve buscando más al sur, entre dos
    lugares que se llaman Byron y Dekalb, que imagino que detestas y
    de los que seguro podrías contarme más de una anécdota chusca.
    Llevaba demasiado tiempo perdido sobrevolando ese terreno
    insulso que rodea Rockford, tierras hechas cuartos de labradío,
    kilómetros de campos que imagino de maíz o de centeno. No ha
    sido hasta entonces cuando he recordado que me dijiste que
    desde una colina de tu pueblo se veía Wisconsin por lo que debía
    buscar al norte y en esa dirección lo encontré muy rápido, me ha
    costado pero ya estoy aquí, estúpidamente presente, diez años
    más tarde de lo que debiera.
         Quizá no es muy justo que venga por primera vez de esta
    manera cuando tú me invitaste mil veces. Te ilusionaba entonces
    pero te parecería despreciable ahora y entiendo que no es
    adecuado estar aquí pero necesito nutrirme de recuerdos para
    que me vayan pasando las horas. Tampoco creo que sea justo lo
    que me ha pasado a mí aunque tú no tienes la culpa de nada. Si lo
    piensas bien sonreirás: la vida es una paradoja, Mandy, siempre
    quisiste que estuviera aquí y ahora, que no te importa lo más
    mínimo, se me ocurre venir.  

    Seguir leyendo aquí.

    7/11/12

    Cormac McCarthy, “La oscuridad exterior”

     
    Cuando entrevisté a Jon Bilbao para el número 0 de Al Otro Lado del Espejo, con ocasión de la publicación de su primer libro de cuentos Como una historia de terror, me recomendó encarecidamente seguir la estela literaria de Cormac McCarthy.
    Es el futuro, me dijo.
    Le hice caso y aquel año leí La carretera y disfruté después del film que se alimentó de la novela, como después ocurrió con No es país para viejos. Me asombró su prosa, tan hipnotizadora como contundente, y su buen hacer literario.

    En el periplo de lecturas y relecturas de autores norteamericanos actuales, en la que estoy metido desde el verano, no podía faltar Cormac McCarthy, y empecé por su primer trabajo, El guardián del vergel. Después de leerlo no puedo más que admirar a este escritor y preguntarme qué sentiría Albert Erskine, editor de Random House (y editor personal de William Faulkner) cuando llegó a sus manos el manuscrito de la novela. No podía ser posible haber encontrado a alguien que igualase e, incluso, superase el buen hacer de Faulkner. No en vano la lectura de los textos de McCarthy evoca en muchos matices al autor de El ruido y la furia.

    Varias claves son detectables en su literatura desde esta primera novela: los diálogos secos y contundentes, el cuidado en la elección del lenguaje (la palabra justa en el momento justo), las perfectas descripciones que dotan a la narración de un ambiente “irreal”, mágico, la acción desmedida superando brutalidades inimaginables, acción comprimida que deja explotar entre líneas. Todas las figuras y recursos literarios se perfilan en esta primera novela, incluso el gusto por la fragmentación como medio de alterar historias paralelas en la mente del lector.

    Pero todo lo apuntado en El guardián del vergel se apuntala en su siguiente novela, La oscuridad exterior, que defino, sin la mínina exaltación, como una obra maestra.

    En La oscuridad exterior vuelven los paisajes apocalípticos en el viejo Oeste, los momentos de brutalidad y acción aparentemente desmedida, las descripciones milimétricas, el lenguaje exacto, la fragmentación en paralelo, el diálogo certero. Todo en su justa medida y en el lugar idóneo. Y algo más a destacar, quizá el rasgo más importante: el peso del silencio domina la narración. El silencio es el protagonista como creo que jamás lo había sido en la literatura. El silencio como recurso literario. Demuestra McCarthy que el silencio, bien utilizado, es tan importante en literatura como en la música. Magistral.

    Es la novela ideal cuya lectura recomendaría antes de adentrarse en la gran obra maccarthiana, Meridiano de sangre, un western apocalíptico tan grandioso que es de difícil digestión.

    Una curiosidad: La oscuridad exterior acabo de escribirse en 1967, en Ibiza.

    SINÓPSIS:
    La oscuridad exterior de Cormac McCarthy:
    La oscuridad exterior es una novela, con tono de fábula y enormemente evocadora, que se desarrolla en un lugar indeterminado de la cordillera de los Apalaches y en una época próxima al cambio del siglo XIX al XX. Una mujer da a luz al hijo de su propio hermano; este abandona al bebé en el bosque y le dice que el niño ha muerto por causa natural. Al descubrir la mentira de su hermano, ella se marcha en solitario para buscar a su hijo.

    25/10/12

    Nuevas presentaciones de ebookprofeno en Madrid

    ebookprofeno tiene el honor de invitaros a la presentación en Madrid de Desollado de Sock y de reviCIoNEs de Arantxa Oteo.

    Intervendrán:

    Viernes 26 de octubre a las 21,30

    Eloisa Otero (prologuista de Desollado).
    Atantxa Oteo (autora de reviCIoNEs).
    Felipe Zapico (parafarmacias ebbokprofeno).

    Bukowski Club

    San Vicente Ferrer 25. Madrid
    Metro: Tribunal

    http://ebookprofeno.blogspot.com.es/


    Vicente y Xen Vinalia (junto con más autores) presentan sus nuevos proyectos literarios de la mano de Origami en Madrid


    SÁBADO 27 OCTUBRE
    13:00    HORAS
    EL DINOSAURIO TODAVÍA ESTABA ALLÍ
    (gastrobar literario y golfo que yo he rebautizado como "el Dino")
    Calle Lavapiés nº8

    18/10/12

    AOLdE, especial Fin del Mundo

    HA LLEGADO LA HORA. El Fin del Mundo se cuenta y se pinta en las páginas de nuestro número especial y el próximo viernes 19 de Octubre asistiremos a su presentación en la librería Tres Rosas Amarillas (c/ San Vicente Ferrer, 34). Contaremos con la presencia de algunos de los autores que quieren compartir con nosotros su visión del fin de los tiempos.


    NO PODÉIS FALTAR, avisad a vuestros amigos, a vuestros vecinos, a los transeuntes y turistas que circulan por la ciudad; avisad a la vecina rubia y al señor con bigote del tercero; avisad al frutero y a esas tres chicas de uniforme; avisad a los conductores del metro y al repartidor de cerveza; avisad a todos, conocidos y desconocidos.

    SI SE ACABA EL MUNDO, que no se nos acabe el cuento.