El escriba, de Robert y Shana ParkeHarrison

El escriba, de  Robert y Shana ParkeHarrison
"Un libro debería ser un hacha para romper el mar congelado en nuestro interior" "¿Por qué la gente del futuro se molestaría en leer el libro que escribes si no les habla personalmente, si no les ayuda a encontrar significado a su vida?" J.M. COETZEE ("VERANO")

16/6/08

Manual para salvar el odio

Cuando ella o él te dejen, no perdones,
niégate a comprenderlo.
Cultiva bien tu odio, nunca seas
generoso en palabras o en olvido.
Cuando ella o él te dejen, nunca digas
adiós, o qué vamos a hacerle.
Maldice cada letras de su nombre.
Y júrale odio eterno mirándole a los ojos.
Cuando ella o él te dejen, nunca creas
ni justificaciones ni promesas
y busca las palabras más hirientes
el insulto más infame que conozcas.
Cuando ella o él te dejen, nunca juegues
a ser Rick perdido en Casablanca.
Provoca llanto, dolor, remordimientos
y que el adiós te corte igual que una cuchilla.
Porque cuando ella o él te dejan, habrá alguien
tarde o temprano esperando en otra esquina
y volverán a gozar en otros brazos
y dirán "te amo. Y "ven, dámelo todo".
Y olvidarán ¿Para qué, entonces,
mentir? Que ella o él se lleven
- aunque dure bien poco- nuestro odio
igual que una bandera.

Para siempre.


Julio Cortázar

13/6/08

ALMAS SOLITARIAS (Tributo a Pepe Risi)

Dioni me ha mandado todos sus textos, sus cuentos y sus poemas, su alma reflejada sobre el papel. En el primero de ellos, de hace bastantes años, encabeza el cuaderno una cita de Pepe Risi, fundador, lider y guitarrista de Burning, la mítica banda de rock madrileña, los cantos rodados españoles.

El relato que leeréis a continuación es pura (y puta) realidad.
Al menos, así lo recuerdo yo.


"Seguimos en el camino,
muchos, algunos de nuestros amigos
quedaron atrás,
pero al final
todos bailaremos
rock and roll".
Pepe Risi
el alma rockera de Zaragoza



Por entonces, la habitación de Rafa era nuestro cuartel general. Estaba anocheciendo y había hecho un bochorno tremendo durante todo el día. Cuando el sol dejó de pasear su lengua ardiente por la fachada de la casa, abrimos la ventana para poder respirar. Entonces fue cuando le vimos. A pesar de ser agosto, llevaba su cazadora de piel negra, despellejada, que le estaba algo estrecha de hombros y le daba un aspecto gansino; y, a pesar de ser casi de noche, también llevaba sus gafas de sol, oscuras y grandes. Sus señas de identidad.
Pasó bajo la ventana, con ese andar vacilón e inconfundible, y el cigarro encendido en boca. Un instante después, desde el piso de enfrente, una joven voz femenina predicaba blasfemias en el viento.
Rafa y yo nos miramos. Debía de hacer mucho tiempo desde la última vez. Ella trabajaba cerca, en un taller de confección, y era bonita aunque estuviese chutada. Pero había logrado salir de aquello, y Pepe, también. La voz continuaba con sus quejas e insultos. Bueno, quizás él no. Un instante después, Pepe Risi, guitarrista y lider de Burning, salió al balcón de la casa, justo frente a nosotros, encendió un cigarro, dió una calada larga y profunda, y nos miró detrás de aquellas gafas oscuras encogiéndose de hombros.
No sabía yo que unos meses después, un 24 de diciembre, volveríamos juntos, abrazados, compartiendo soledad.

Sí, fue por aquella época cuando empecé a trabajar en la radio, haciendo El Búho y El Fugitivo, y fue por entonces cuando gastaba las tardes pateando los locales de ensayo de las bandas de rock. Conocí a Carlos Pina, cantante de Panzer, y a menudo me dejaba caer por su covacha en el Barrio de Bilbao. Aquella tarde Juan Leal, el guitarra de la formación inicial, dejaba el grupo y daba paso a un chaval tan joven como yo, que movía los dedos sobre el mástil de la guitarra con destreza de mecanógrafa y jugaba con las cuerdas cerca del traste como nunca antes lo había visto hacer. Se llamaba (se seguirá llamando, digo yo) Suso.
El caso es que aquella última tarde ensayo del año 1984 en el local había caras largas, y los trallazos de Suso, absolutamente impactantes desde mi entender, muy a lo Gary Moore, no eran considerados.
Decidieron dejarlo pronto por esas cosas de que era Nochebuena, pero en realidad esa tarde no había sentimiento(feeling, you now) y subimos al bar de arriba. También la conversación estaba espesa, y el tiempo transcurría despacio hasta que Juan decidió marcharse. Abrazos y algunos ojos pulidos por la sal. Pero se podía respirar. Entonces, como para enjugar la despedida, el dueño de aquel bareto sacó un barreño lleno de un liquido ambarino y extraño.
–Es agua de valencia.
En mi puta vida había oído yo hablar del agua de valencia.
–Lleva champaña.
Carlos fue el primero en meter la jarrilla que aquel hombre puso sobre el mostrador delante de cada uno. Luego fui yo.
Aquello estaba de muerte. Comenzaron a irse los nervios y afloraron las primeras risas. Rafa, el batería de Panzer, empezó con los chascarrillos y comenzó el descojone.
En las primeras risas, como llamado por ellas, Pepe Risi apareció por la puerta de aquel garito con su andar simiesco, su cazadora de cuero negro de siempre y sus enormes gafas de sol. Abrazos de los compañeros de carretera, compañeros rockeros, y presentación de Suso y mía.
No me reconoció.
Aquel agua de valencia, del que el dueño del bar había hecho varios litros, empezaba a escasear, y ya sonaba la taza cada vez que la introducíamos rascando el fondo de la cuba.
Por entonces todo eran gritos y risas y el humo azul comenzó a envolvernos y aquello prometió más cuando aquel malabarista de los cócteles (no recuerdo su nombre, ni el del bar) bajó la reja y dejó entrar sólo a los colegas melenudos de los locales de abajo.
No eran muchos. Era la noche de nochebuena y ya estaba anocheciendo. Hubo alguna que otra canción a pelo, y se desenfundaron algunas guitarras. Rafa baqueteó sobre las mesas, y todos cantamos hurras al R&R.
Comenzó la despedida (Huuuuuuuuuuuuuyeeeee perro viejo) pero yo ya no sabía ni el día que era, ni mucho menos la hora.
–Nos vemos, nos vemos.
–Qué os jodan, curitas. No hay navidades en el Rock...
Yo cantaba (Esto es un atraco, nena, / ya no ocurrirá jamás / si éste sale me retiro, / venga, dámelo ya…), y Suso y Pepe hacían armonías con la guitarra. Me di la vuelta buscando ayuda vocal, y allí ya no quedaba nadie. El dueño del bar iba colocando las sillas sobre las mesas sin hacer ruido, como si no quisiese molestarnos, como si temiese que nosotros también nos marchásemos.
Suso enfundó la guitarra y se despidió.
Nos quedamos Pepe Risi y yo. Nos miramos.
–¿Vas para el barrio? –le pregunté.
–¿Qué barrio? –me dijo a modo de respuesta subiéndose las gafas de sol que resbalaban sobre la nariz porque tenía la cara, como yo, empapada en sudor.
–A La Elipa, tío, que somos vecinos.
Salimos a la noche con los cigarros colgados de la comisura de los labios y la mirada vidriada. Más que nada por intuición, o porque en esos momentos soy capaz de todo, le agarré del hombro y él del mío y caminamos como centauros, cuatro patas y una sola cabeza, me figuro que haciendo eses y apoyándonos en las fachadas de las casas. Caminábamos en silencio, más que por no tener cosas que decir, porque no podíamos ni hablar.
Era de noche, hacía frío y no se veía a nadie por la calle. De algunas de las viviendas se desprendían luces de colores y de algunas otras provenían sonidos amortiguados de fiesta. Pepe y yo nos contentábamos con exhalar el vaho por nuestras narices para saber que estábamos vivos.
Dos o tres meadas después, alguna fumada de plata y un buen puñado de letras susurradas como si el pensamiento se nos saliese por la boca, dimos con la subida a San Marcelo. Uno de los dos dijo algo de intentar encontrar un local para tomar la penúltima. Pero ninguno nos lo creímos de verdad.
Pepe sacó dos cigarros, los últimos del paquete que alojaba arrugado en el bolsillo trasero de su pantalón de cuero, y los encendió. Me metió -mano temblorosa, dedos de araña- uno en la boca.
–Larga vida al rock and roll, tío. –Dijo a modo de despedida y se marchó desapareciendo bajo el pequeño túnel que unía en número 14 y el 16.
Iba a subir las escalaras que llevaban a mi portal cuando recordé aquella noche de agosto, y aquellas voces y aquel encogerse hombros. Estaba justo en el mismo sitio. Decidí esperar. Vi iluminarse su piso pero no escuché nada. Un instante después, aquella luz se apagó.
Supe entonces que ya no había nadie en su casa que le gritase.


© Esteban Gutiérrez Gómez
Junio, 2008

11/6/08

LINKIN PARK



El sábado, tras la firma de libros en la Feria de Madrid, Julián (RRR, serruchoman) y yo nos fuimos a ver a los Linkin Park.






Miguel Ángel, un colega fotógrafo de Alcorcón, nos hizo algunas fotos.










Huelga decir quién lo pasó mejor.

9/6/08

David González: EN LAS TIERRAS DE GOLIAT

Las películas que hemos visto,


los libros que hemos leído,


los juegos que hemos practicado:


todas estas cosas


son ahora


una parte importante


de nuestra autobiografía


inmediata.
Matt Horne



Todavía me cuesta dejar Algo que declarar en la librería, junto al resto de poemarios. Y es que recurro a él muchas más veces de lo que pensaba, así que lo tengo cerca del ordenador, junto a Rayuela y el diccionario de sinónimos.
Busqué con ansia En las tierras de Goliat por todas las librerías de Madrid, y no lo encontré. Tuve que esperar a que la gente de Atenas, en Fuenlabrada, tirase de sus contactos para traer el libro, y el libro llegó justo a tiempo, un par de días antes del desembarco de David en Fuenlabrada para hacer el doblete en el IES Federica Montseny y en el recital En carne viva de ESFERAdeLETRAS.
Lo tuve en mis manos la tarde del 28 de mayo y aquella misma noche (esas noches de loca lectura sin mirar el reloj y ya para qué si empiezan las primeras luces y dentro de un rato me tendría que levantar), devoré todas sus páginas con hambre de lobo.
Saqué mis conclusiones primeras y que, más tarde (relectura, subrayado, apoplegía, orgasmo, satisfacción, empatía, admiración) se confirmaron:


Una primera parte con más poesía auténtica de No Ficción: la hostia que pega “White Trash”, nada más empezar a leer; “El cascabel del sonajero” que te transporta al más allá de los años golfos (de los años que nosotros por entonces considerábamos golfos y, realmente, sólo eran traviesos); “La autopista” que releo y releo y no me canso de disfrutar; “Gatos” como David y como nosotros unas horas después (algo tiene que ver la crónica colgada en el blog de la ESFERA con este poema) del recital En Carne Viva; “Galeradas”, otro poema como “La autopista”, que tiene la virtud de ser visual y sonoro a la vez.
Una auténtica primera parte, con todos los significados gritados a pleno pulmón del adjetivo, un trozo del alma de David, que exorciza los demonios interiores a golpe de bolígrafo, como describe con técnica de mago en “White Trash”.
Con esto ya me daba por satisfecho. Podría destacar más poemas, pero dejo que el lector escoja sus preferencias una vez salga de las vísceras llenas de metáforas que no buscan enlucir, sino engancharte, perseguirte, fascinarte, dejarte con la boca abierta.
Entonces, sí, con esto ya era suficiente. Pero había más.


Una segunda parte, La caza espiritual, que nos descubre una técnica de composición que permite unir creatividades y que (¿cómo coño no sabía nada de esto, joder?) ya puso en práctica David en El hombre de las suelas de viento. Poemas africanos de Arthur R. (1879-1891) utilizando las cartas que Rimbaud enviaba desde África y que, a juicio de expertos, como dice David, funde las almas de los dos autores (sin olvidar a los traductores) hasta conseguir una nueva propuesta poética que no se sabe muy bien de quién es, si del francés o del asturiano, pero que, en cualquier caso (y he dicho “en cualquier caso”) da origen a una nueva concepción poética en la poesía de David González. Qué mejor poeta que Rimbaud, que dejó de escribir poesía a los 20 años, para realizar este acto hermoso y diabólico a la vez. Qué mejor que David González, poeta maldito por el mal-decir de muchos y aborregados críticos y compañeros de profesión (David intenta vivir de esto y ya le jode tantas patadas a la entrepierna. Como me dijo a mi una vez para aplicarme el cuento: “nadie dijo que fuese fácil. A cambio hacemos lo que queremos” que ya es mucho, pero la libertad cuesta, vaya si cuesta), para llevar a cabo la trasmutación, la transfusión de savia, la reanimación de la poesía de otro mítico poeta maldito como Rimbaud.
Quisiera destacar que la técnica compositiva de David, debe mucho a ese ejercicio de ver más allá en sus lecturas o en el visionado de películas y, por supuesto, en la realidad que le rodea (ver frase de Matt Horne con la que empieza el libro y que simpatiza con su poesía de No ficción). David tiene ya bien acostumbrada su visión para ver más allá de lo que la realidad le ofrece, esa mirada que tiene todo aquél que se siente escritor. La composición del poemario en base a las cartas de Rimbaud le hizo valorar en su técnica las repeticiones de palabras o frases cortas como modo de fijar una imagen en el lector, así como la utilización de frases alternativas precedidas de la “o” que introduce otros aspectos que enriquecen la lectura.

Pero En las tierras de Goliat guarda una sorpresa final, una tercera parte. Ignoro el motivo, por el que acaba el poemario con EXIT (Salida) e incluye aquí otros 4 poemas de No ficción entre los que me permito destacar “Alfombras”.
“Alfombras” es un poema prohibido porque incide con hondura en un tema tabú. A David le duele, sí le duele, que en su tierra, una tierra de gente luchadora y solidaria, se den ahora de hostias todos los años para ver los modelos de alta costura de los princesitos, y aboga, con los zapatos llenos de lluvia, por el cambio de papeles, que ya está bien.

Es, en definitiva, un libro imprescindible, en el que un hombre desnuda su alma y nos muestra su interior para que apreciemos que en los abismos del infierno hay más bondad y más comprensión que en ningún otro puto lugar.

Efectivamente, los extremos, casi siempre, se llegan a juntar.

Como muestra del buen hacer de David González, os dejo con “Galeradas” un poema sonoro cuyos ecos se siguen escuchando aún pasados los días y tengo la sensación de que, quizá, nunca las resonancias se borren de la cabeza de quién lo lea.




"Galeradas" ha sido usurpado del blog de nuestro amigo Antonio Diez (Foro Crítico).




GALERADAS



La poesía es un sacrificio, no una conquista
Varlam Shalámov



me concedo el capricho
- porque no deja de ser un capricho -
de una pulsera de plata de ley,
plata maciza,
de la marca española de regalos
y bisutería uno de 50:
una pulsera de plata de ley,
plata maciza repito,
de eslabones gruesos y pesados
y cierre rectangular
como la hebilla del cinto
de mi padre:

una pulsera de plata de ley
que me llevo puesta de la tienda
en la muñeca
que sostiene el bolígrafo
con que habitualmente escribo

una pulsera de plata de ley que,
como pronto voy a descubrir,
además de satisfacer mi vanidad
desempeña otro papel:

el sonido de sus eslabones,
al chocar entre sí
o contra la superficie de mi mesa
cuando empiezo a emborronar
una cuartilla tras otra,
ese sonido, unido a su peso,
hace que la poesía que escribo
no despegue sus versos del suelo
y tenga presente, siempre presente,
bien presentes
las cadenas
que todavía arrastra.

En las tierras de Goliat
David González
Ediciones Baile del Sol, 2008




© Esteban Gutiérrez Gómez, 2008

8/6/08

Recital de LA VIDA RIMA


Rafa Sarmentero
José Naveiras
Nacho Aldeguer
Isabel García Mellado
Marta Bohemia
Marcus Versus
Gloria Gil
Elia Maqueda
Silvia Oviedo
Daniel Orviz
Luis Morales
Gsus Bonilla
Kebrantaversos


y una selección de audiovisuales
coordinadas por Patty de Frutos.


Aunque no hemos inventado nada, si proponemos una visión más, de entender la poeSÍa, no sabemos si diferente, eso lo decidirán otros; por eso os esperamos este

domingo 8

en el café del libro

La Buena Vida.

c/Vergara 10.

metro Opera,

a eso de las 20:30h

¿DÓNDE ESTÁ WALLY?

David González, el Kebran y yo.

Saludos finales tras el recital EN CARNE VIVA, Fuenlabrada, 30 de mayo de 2008.

Todavía no habíamos bebido, por lo menos, no habíamos bebido lo suficiente para no habernos dado cuenta.

Adivina:

¿Dónde está Wally?

7/6/08

Fiesta y presentación del libro colectivo HANK OVER/RESACA

Sábado 7 de junio. 21.00 horas

Fiesta y presentación del libro colectivo


Hank Over/Resaca

Con:
Safrika

Lucas Rodríguez

José Ángel Barrueco

Ana Pérez Cañamares

Alfonso Xen Rabanal

Vicente Muñoz Álvarez


¡ Os esperamos !
http://bukowskiclub.wordpress.com/
Bukowski Club está en la calle San Vicente Ferrer, 25.
En el barrio de Malasaña de Madrid.Para poder llegar hasta él, lo mejor es tomar el metro hasta la estación de Tribunal.

5/6/08

EL FUTURO

EL FUTURO

Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle, en el murmullo que brota de noche
de los postes de alumbrado, ni en el gesto
de elegir el menú, ni en la sonrisa
que alivia los completos de los subtes,
ni en los libros prestados ni en el hasta mañana.

No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás
o en el color de un par de guantes o una blusa.
Me enojaré amor mío, sin que sea por ti,
y compraré bombones pero no para ti,
me pararé en la esquina a la que no vendrás,
y diré las palabras que se dicen y comeré las cosas que se comen
y soñaré los sueños que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí adentro, la cárcel donde aún te retengo,
ni allí fuera, este río de calles y de puentes.
No estarás para nada, no serás ni recuerdo,
y cuando piense en ti pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordar se de ti.
© El Maestro (Julio Cortázar)

27/5/08

David González: EN CARNE VIVA

Hay libros con los que uno se iría a la Luna.
Uno de esos libros es Algo que declarar, de David González, y me pregunto cuál es la causa de esa fascinación. Será, muy posiblemente, porque la poesía de no ficción que contiene me eriza el vello de la piel, o será porque convergen nuestros sentimientos (los de él al escribir, los míos al leer) como hermanados por una causa común.

No tengo ni idea de lo que contiene En las tierras de Goliat, su nueva propuesta que me está costando encontrar, no sé si David continua con su poesía de no ficción o inventa alguna verdad, pero de lo que estoy seguro es de que como detrás de David no hay nada (él es como es. Punto. No esconde nada) supongo bien al afirmar que todo lo que de este libro se desprenda, al igual que Algo que declarar, lo escribió EN CARNE VIVA.

Por eso titulamos los de ESFERAdeLETRAS así el recital del viernes 30 en Fuenlabrada, porque los allí reunidos nos vamos a mostrar tal como somos, sin una hoja de parra que cubra nuestras (des)vergüenzas.
Nos vemos allí, si queréis, y vuelvo a colgar el cartel del recital.

Muchísimas gracias a todos los compañeros que os habéis hecho eco en vuestras bitácoras (que son muchas). Gracias a:
Y perdón si me dijo a algún amigo sin nombrar.
© Esteban Gutiérrez

22/5/08

BOCADOS ESFÉRICOS: Feria del Libro Fuenlabrada 2008


Esta feria del libro 2008 en fuenlabrada se nos va a oir.


La poesía lo llenará todo.


Hemos invitado a jóvenes poetas que es ahora cuando necesitan que se hable de ellos.

Jóvenes pero valiosos.

Poesía desde las entrañas, poesía proyecto, poesía susurrada, poesía declamada, poesía, poesía, poesía.

Podríamos haber traído a muchos más amigos, todos querían colaborar con nosotros, ya lo sabemos para otro año, ya habrá más oportunidades.






Y el día viernes 30, a las 8 de la tarde, EN CARNE VIVA, un recital en el que la poesía de no ficción (palabras de David González) estremecerá muchas almas.

David González
Ana Pérez Cañamares
Roxana Popelka
Teresa López (Luna)
Gsus Bonilla
Andrés Ramón Pérez (Kebrantaversos)
Ceferino Otálora (Mos)
Luisa Fernández
Pilar Gil
Julián Rodríguez (RRR)
María Jesús Silva (Ada)
Resu Bonilla
Esteban Gutiérrez (Baco)



Si el día 30 estáis por el foro, no os lo perdáis.

Para no solapar cuelgues en el blog de ESFERAdeLETRAS, os dejo alguna muestra del buen hacer de nuestros “toreros” invitados.

Cuando yo era otra cosa diferente a la que soy

jugaba con mi hermana invisible a soñar
algo quimérico. Teníamos pesadillas incoloras en la cama de
un hotel. Hacíamos agujeros
en el techo
en el suelo
en las paredes

contemplábamos cómo era el mundo de otros niños;
entrábamos en su cabeza
pedaleábamos hasta su corazón.

A veces no nos gustaba lo que veíamos;
ni su cara
ni su sonrisa,
o el modo en que
dejaban colgada la ropa
en el radiador.

Los imaginábamos
en silencio, quietos
en una estación, donde no había
trenes
ni barcos
ni televisión.

Cuando yo era otra cosa diferente a la que soy
espiaba en las habitaciones desnudas de cada hotel
y encontraba alhajas brillantes que ataba a la cintura,
o hacía malabares con
medallas de valor.

Cuando yo era otra cosa diferente a la que soy
me tumbaba en la moqueta de ése hotel de Copenhague;
me hacía la muerta un rato,
¡ya está!

me costaba respirar.

© Roxana Popelka (poema inédito)



TODOS
El hambre suele producir
poemas inmortales.
La abundancia, únicamente
Indigestiones y torpezas.
(Hipolito Taine 1928-1893)

una imagen
me viene a la cabeza…
¿recordáis?

esa de un buitre
que sisea al lado
de una escuálida niñita negra
y ésta medio viva
abatida contra el suelo;
porque el hambre pesa como dios.

a veces cuando lo pienso
oigo al buitre
que grazna suave, como un susurro.

entonces los pelos
se me ponen como escarpias
la piel de gallina
y se me humedecen los ojos,
incluso me sonrojo.

te clavaste ahí, entre mis ojos.

estoy convencido de que muchos
tienen miedo como yo; la niña no.

pero sí el ave, el fotógrafo, quien le paga,
quien le premia, y todos aquellos
que se echan las manos a la cabeza
cuando miran, cuando observan, cuando ven.

y es entonces cuando todos
podremos escarbar en nuestras faltas
y sentenciarnos.

© GSUS BONILLA



EN LAS TREMENDAS NOCHES SIN LUZ
PRÓLOGO A MI LETANÍA DE AUSENCIAS
CON LA NADA POR COMPAÑÍA
LAS MANTAS DEL DESARRAIGO ME CUBREN
CAMINO AL ONÍRICO PARAÍSO A BORDO DE MI CAMASTRO
ME SUMERJO EN EL OCEÁNO DE LUNAS. Y NADA TEMO.
SE DESVANECE LA VIDA Y ME CONVIERTO EN VERSO
Y VIAJO. Y SUBO. Y BAJO POR LOS SUEÑOS DEL POETA.
ELEVO LA MIRADA HACIA ESA NADA: EL MANTO SILENCIOSO DE LA NOCHE
Y VERSO:
Y VERSO QUE TE PUEDO ACARICIAR
Y VERSO QUE TE ROBO UNA SONRISA
Y VERSO... ¿DÓNDE VAS? QUE TENGO PRISA
PARA PODER EL VERSO TERMINAR.
Y VERSO CON LA LUZ DE TU MIRADA
Y VERSO CON EL FILO DE TU BOCA
Y VERSO CON EL ALMA ENSANGRENTADA.
Y VERSO, CADA NOCHE, SI ME TOCA”

© Andrés Ramón Pérez (Kebran)


Toda la información en el blog de ESFERAdeLETRAS

14/5/08

Charles Bukowski: No tenemos dinero, tesoro, pero tenemos lluvia

Tesa me dijo que era su poema preferido de Bukowski, y a mí, que no he leído toda la poesía que tenía que leer de él, me parece la hostia.
Para ti, Tesa.

No tenemos dinero, tesoro, pero tenemos lluvia

Llámenle efecto invernadero o lo que sea
pero, simplemente, ya no llueve
como antes.
Recuerdo en particular las lluvias de
la época de la depresión.
No había nada de dinero pero había
mucha lluvia.
No llovía sólo una noche o
un día.
LLOVÍA 7 días y 7
noches
y los sumideros de Los Ángeles
no estaban hechos para tragar tanta
aguay la lluvia caía
GRUESA,
MALVADA y
CONSTANTE
y se OÍA como golpeaba contra
los tejados y en el suelo
cataratas de agua caían desde los tejados
y muchas veces GRANIZABA
gruesos GRANOS DE HIELO
como bombas
que explotaban
y se estrellaban contra las cosas
y la lluvia,
simplemente, no
CESABA
y todos los tejados tenían goteras.
Cacerolas,
pucheros
por todas partes;
goteaba ruidosamente
y había que vaciarlos
una y otra
vez.
La lluvia alcanzaba los bordes de las veredas,
invadía el césped, subía por las escaleras y
entraba en las casas.
Había trapos de pisos y toallas
y la lluvia muchas veces llegaba a los
retretes, burbujeando, marrón, enloquecida,
en remolinos
y los coches viejos estaban en las calles,
coches a los que les costaba arrancar hasta en
días soleados.
Y los hombres que se habían quedado sin trabajo
miraban por la ventana
a sus viejas máquinas que morían
como objetos vivos
allá afuera.
Los desocupados,
fracasados en época de fracasos,
estaban prisioneros en sus casas con sus
esposas, sus hijos
y sus
mascotas,
que se negaban a salir
y dejaban excrementos en
lugares impropios.
Los desocupados se volvían locos
confinados con
sus mujeres, en otro tiempo hermosas.
Había terribles peleas
mientras las notificaciones con desahucio
caían en los buzones.
Lluvia y gritos, latas de porotos,
pan sin manteca, huevos
fritos, huevos duros, huevos
escalfados, bocadillos de
manteca de maní y un pollo
invisible
en cada puchero.
Mi padre, jamás un buen hombre
en el mejor de los casos, le pegaba a mi madre
cuando llovía,
y yo me metía entre ellos,
piernas, rodillas,
gritos
hasta que
se separaban.
"Te voy a matar" le gritaba yo
a mi padre, “si la vuelves a pegar,
te mato".
"Saca a este cabrón
hijo de puta del medio"
"No Henry, quédate
con tu mamá".
Todas las familias sufrían
pero creo que la nuestra
estaba sometida a un terror
mayor que la media.
Y por la noche
cuando intentábamos dormir
la lluvia seguía cayendo
y en la cama
en la oscuridad
al mirar la luna contra
la ventana rajada
que impedía que entrara
la mayor parte de la lluvia
yo pensaba en Noé y en el
Arca
y pensaba que el diluvio
había vuelto,
todos lo
pensábamos.
Y después de pronto
paraba.
Parece que siempre
paraba
a eso de las 5 o 6 de la madrugada,
que paz entonces,
pero no exactamente silencio
porque las cosas seguían haciendo
ping
ping
ping
y ya no había niebla
y a las ocho de la mañana
había una
ardiente luz amarilla
-de un amarillo Van Ghog-
loca, cegadora
y después
los desagües del tejado
aliviados del caudal de
agua
empezaban a expandirse con
el calor
PANG
PANG
PANG
y todo el mundo se levantaba
y miraba afuera,
todo el césped
empapado,
más verde,
y allí estaban los pájaros
sobre el césped
PIANDO como locos,
no habían comido decentemente
durante 7 días y 7 noches
y estaban hartos de
bayas y
esperaban que los gusanos,
gusanos casi ahogados,
salieran a la superficie.
Los pájaros
tiraban de ellos para arriba
y se los echaban garganta abajo;
había mirlos y gorriones,
pero éstos
enloquecidos por el hambre,
más pequeños y más rápidos,
conseguían su
propósito.
Los hombres estaban de pie en sus porches
fumando cigarrillos,
y sabían
que había que salira buscar empleo
que probablemente no
existía, que había que arrancar ese coche
que probablemente no
arrancaría.Y las en otro tiempo hermosas
mujeres
estaban en cuartos de baño
peinándose,
maquillándose,
intentando recomponer
su mundo,
intentando olvidar esa
terrible depresión que
las atenazaba,
preguntándose qué podrían
preparar para
el desayuno.
Y en la radio
nos decían que
la escuela ya había
abierto
y
poco después
allí estaba yo
de camino a la escuela,
enormes charcos en las
calles,
el sol como un nuevo
mundo
mis padres de vuelta en aquella
casa,
y yo llegando a clases
en punto.
La señora Sorenson nos recibió
con un "no tendremos
recreo, como siempre el patio
está demasiado encharcado"
"OHHHH", dijo la mayoría
de los chicos.
"Pero vamos a hacer algo especial
a la hora
del recreo", continuo diciendo
"y va a ser divertido."
Bueno, todos nos preguntábamos
en qué consistiría
y las dos horas de espera
mientras la señora Sorenson
iba impartiendo
sus lecciones
se nos hicieron largas.
Yo miraba a las
nenitas, tan lindas
todas, tan limpias y
atentas,
sentadas quietas y
derechas
y su pelo era
hermoso
bajo el sol
de California.
Después sonó la campana del recreo
y todos esperábamos
la diversión.
Entonces la señora Sorenson nos
dijo:
"ahora lo que vamos a hacer
es contarnos
unos a otros lo que hicimos
durante la tormenta.
Vamos a empezar
por la primera
fila y después con las siguientes
Michael, tú empiezas."
Bueno empezamos a contar
nuestras historias. Michael empezó
y siguió otro y después otro,
enseguida nos dimos cuenta de que
todos estábamos mintiendo, no
exactamente mintiendo, algún chico
empezó a reírse y alguna chica
empezó a lanzar
miradas aviesas y
la señora Sorenson dijo:
"Bueno
¡Un poco de silencio!
A mí me interesa lo que
hicieron
durante la tormenta
aunque a ustedes
no."
Así que tuvimos que contar nuestras
historias, y eso si que eran
historias.
Una nenita dijo que
cuando salió el arco iris
la primera vez
había visto el rostro de Dios
en uno de los extremos.
Pero no explicó
en cual.
Un nene dijo que había sacado
la caña de pescar
por la ventana
y había sacado un
pescadito
y se lo había dado a su
gato.
Casi todo el mundo contó
mentiras
la verdad era simplemente
demasiado espantosa y
embarazosa
de contar.
Y después sonó la campana,
el recreo
había terminado.
"Gracias", dijo la señora
Sorenson, "estuvo muy
bien,
mañana el patio
estará seco
y podremos utilizarlo
de nuevo"
La mayoría de los chicos
aplaudió
y las nenitas
siguieron sentadas
derechas,
quietas,tan lindas,
limpias y
atentas,
con sus cabellos hermosos
bajo un sol que
el mundo
no volvería a ver jamás.

6/5/08

DESPROVISTO DE ESENCIAS, nuevo poemario de Rafael Saravia



Rafael Saravia ha publicado en la Editorial Renacimiento nuevo libro: Desprovisto de esencias. Os invito a que vayais por las librerías del mundo solicitándolo y lo echéis un vistazo.

Desprovisto de esencias se presentará el día 8 de mayo en León en el ILC ,Biblioteca Mariano Berrueta, a las 20:30h. (Presentación a cargo de Tomás sánchez santiago), el día 4 de mayo en Valladolid (Feria del Libro) a las 12:00h - Pabellon de cristal (presentación a cargo de Rut Sanz), el día 20 de junio en la Biblioteca Regional de Murcia a las 20:00h (Presentación a cargo de fulgencio Martínez).

Sobre esta nueva propuesta poética Alberto R. Torices ha hecho la siguiente reseña:

«Creemos que la correspondencia "íntima", tan delicada siempre, ha desaparecido al tiempo que los buzones se han ido llenando de publicidad, facturas, sorteos fabulosos en los que hemos resultado ser los agraciados... Y comprobamos con desolación lo mucho que hay que hurgar entre el spam hasta dar con un remitente conocido. Pero las cartas al amante, al padre, al imprescindible enemigo, siguen escribiéndose, quizá de manera más apremiante que nunca. Tan sólo hay que buscarlas en otros lugares, con otros ojos: en muros, flyers, espaldas tatuadas, lazos y pañuelos virtuales, poemarios inéditos...

Desprovisto de esencias compila la correspondencia íntima y "selecta" de un autor que probablemente dejó hace mucho de estampar sellos, más preocupado -esto es seguro- del rigor de los mensajes que emitía que de su eventual recepción. Y el rigor, no sólo en la escritura, tiene siempre la misma consecuencia estética: la forma poética; y la misma reglamentación ética: la condensación y la exactitud consustanciales al poema. Y como en toda correspondencia, también en ésta caben muchos géneros: el orden del día, el acuse de recibo, el parte de defunción; el resumen de gastos y cobros, de préstamos y deudas; la declaración de guerra y la bandera blanca. Así, cada uno de los poemas de este libro certifica lo vivido en los distintos órdenes en que se vertebra y consume una vida: el amor y la amistad, el placer y el trabajo, el dolor y la ambición, la memoria y el discurrir hacia la muerte. Nada más lógico que el autor, nuevo Herzog, concluya su tarea y se perciba desprovisto de esencias, que es tanto como decir libre de cargos o fuera de juego. Y acaso feliz.»

Y un botón de muestra:
CARTA DE GASSAN KANAFANI A TEODOR HERZL EN JULIO DE 1972

Hermano;
El desconsuelo no ata sino a una tristeza mayor;
una vara siempre será medida por otra que la contenga y así,
en el múltiplo imposible de la nada,
nos desahuciamos los unos a los otros
en el intento vano de reproducirnos con sangre de nuestro semejante.
Para más datos:
ISBN......................: 978-84-8472-388-2
Autor......................: SARAVIA, Rafael.-
Formato.................: medidas: 17x24 cms. páginas: 72 pgs.
Editorial.................: Renacimiento, Col. Calle del Aire, nº 92
Edición...................: Sevilla
Publicación............: 2008, 1ª ed.

21/4/08

NAUFRAGIO EN LOS BARES

Últimamente no salimos de los bares.

Ya sea porque no sabemos escribir sin una copa cerca, ya sea porque en ellos está nuestro hogar.

El Kebran, Ana Pérez Cañamares, David González, Viktor Gómez, Jesús Ge, y otros amigos estarán en el CAFÉ “LAS HORAS” de Valencia, el sábado 26 de abril a las 19:30 horas, derramando algo de su buen hacer.

A los que os pille cerca o tengáis libre el fin de semana, imperdonable perdérselo.

El resto esperaremos que llegue la ola de lo que allí suceda.

10/4/08

HANK OVER // RESACA : 37 hijos de satanás



Un puñado de buenos amigos (amigos míos y amigos de lo adverso, que diría David) publican mañana una antología que llevo esperando mucho, mucho tiempo. Todo por el golfo de Hank Chinaski, que nos devolvió a la realidad con su vomitona acida y desalmada.
Bravo por Patxi, con quién tuve el honor de iniciar el rito del cuentista del mes en el blog del laberinto, y bravo por David González, Ana Pérez Cañamares, Roxana Popelka, Vicente Luis Mora, y el resto de poetas desde las entrañas.
Que la resaca dure para siempre.

“Desde el infierno se escribe mejor” suelo decir a aquellos que me buscan y no me encuentran durante periodos más o menos largos de tiempo.

Os dejo con la nota de prensa y no dudéis mañana en haceros con un ejemplar de la antología Resaca/Hank Over. Un homenaje a Charles Bukowski.


NOTA DE PRENSA

El 11 de abril estará en todas las librerías de España ( y en muchas de Hispanoamérica ) la antología Resaca/Hank Over. Un homenaje a Charles Bukowski, coordinada por Patxi Irurzun y Vicente Muñoz Álvarez.

Se presentará en varias ciudades: Zaragoza (11 de abril, Librería Antígona ), Madrid ( 23 de abril, Fnac ), Barcelona, León, Pamplona, etc.

La portada es del dibujante Miguel Ángel Martín.

En el libro se dan cita 37 autores que rinden, mediante poemas y relatos, su particular homenaje a uno de los poetas y escritores que más ha influido en su escritura: Charles Bukowski, el mítico autor de Factotum, Hijo de Satanás, La senda de un perdedor, Escritos de un viejo indecente o Peleando a la contra, creador del alter ego Hank Chinaski (de ahí el guiño en el título, que juega con el nombre Hank y la expresión "Hang Over", que significa "Resaca")

La editorial que publica el libro es Mondadori, dentro de la colección que dirige Constantino Bértolo: Caballo de Troya.

Hemos abierto un blog con información de los autores y del mundo Bukowski: http://hankover.blogspot.comLos autores reunidos abarcan edades comprendidas entre los 25 años (la más joven) y los 58 años (el mayor).

Lista de autores:

Eva Vaz, Hernán Migoya, Miquel Silvestre, Raúl Núñez, Vicente Luis Mora, David González, Sergi Puertas, Alfonso Xen. Rabanal, Karmelo Iribarren, José Angel Barrueco, José Daniel Espejo Balanza, Vicente Muñoz Álvarez, Lluís Pons Mora, Javier Marroquín, Agustín Fernández Mallo, Josu Arteaga, Pablo Casares, Kike Babas, Kike Turrón, Pablo G. Bao, Ignacio Escuín Borao, Ana Pérez Cañamares, Kutxi Romero, José Manuel Vara, Lucas Rodríguez Luis, David Murders, Manuel Vilas, Roxana Popelka, Sofía Castañón, Sor Kampana, Angel Petisme, Salvador Gutiérrez Solís, Nacho Abad, Safrika, Patxi Irurzun, Abel Debritto, Eloy Fernández Porta.

4/4/08

NARRATIVAS



Ya está en la web el número 9 de la Revista Narrativas. Cuenta con un relato de El Laberinto de Noé que se llama "Cómo un canto rodado".

Un placer compartir revista con Ismael Grasa y un buen puñado de cuentistas de categoría.

Fenomenal el trabajo de Magda Díaz y Morales y de Carlos Manzano.


Os dejo con el índice. Para disfrutar todo el trimestre.






Narrativas
revista de narrativa contemporánea en castellano

NARRATIVAS 9

Ensayos
La poética en “Axolotl” de J. Cortázar, por Osvaldo Ulloa Sánchez
La sensibilidad mediterránea: herencia y equilibrio para una razón más vital, por Enrique Ferrari NietoGilgamesh y la escritura, por José Ángel García Landa
Obra maestra de las adaptaciones literarias al cine: “Carta de una desconocida” de Max Ophüls, por Alfredo Moreno Agudo


Relatos
Crónica de un cazador, por Manuel Díaz Martínez
Algo provisional, por Ismael Grasa
Nada antes que la fe, por Vicente Luis Mora
El poeta en excedencia, por Salvador Gutiérrez Solís
Final de cuento, por Jorge Villarruel
Seguir observando, por Pablo Lorente Muñoz
La perla de Córdoba (I), por Carlos Montuenga
El faquir, por Rosy Palàu
El círculo de Eliot, por Norberto Luis Romero
El paso de la oca, por Recaredo Veredas
Ochenta pisos, por Juan Carlos Vecchi
Pueblo de Jones, por Luis Emel Topogenario
Dos misivas, por Julio Blanco García
El colorao, por Adriana Serlik
Enfrente de la casa, toda la noche, por Agustín Cadena
Ajustando cuentas, por Fernando Sánchez Calvo
Ballenas, por Alfredo Carrera
Los hombres que lloraban lágrimas rojas, por Carlos Garvín Molina
Lirios blancos, por Soledad Acedo Bueno
Lisa, por Javier Guerrero
Pistoleros famosos, por Paul Medrano
Me niego rotundamente, por Jonathan Minila
Los días felices de Edwin, por Josué Barrera
El diablo de las Hespérides, por Ahmed Oubali
Extranjeros y fantasmas, por Carlos Frühbeck
Últimas palabras para Wendy, por Javier Esteban
Como un canto rodado, por Esteban Gutiérrez
Pero no matarás, por Luis Tamargo
El gringo, por Pablo Giordano
Lo que trajo la noche, por Salvador Alario Bataller
La luna y las comedias, por Noemí Pastor
El tren, por Miguel Sanfeliu
Metempsicosis, por Gemma Pellicer
Reencuentro, por Edilberto Aldán
Instrucciones para treintañeras desordenadas y tibias, por Ana Muñoz de la Torre
Corazón de fuego, por Carlos ArnalLiviandad, por Antonio Ramos
Paisaje sin batalla, por Sergio Borao Llop
De ámbulos concéntricos, por Héctor Huerga
Cándida en el cielo, por Antonio Toribios
La manda de Názaro, por Roberto Strongman

Novela
Rapsodia vagabunda (Capítulo), por Juan Carlos Guerrero
En la ciudad inmóvil (Capítulo), por Moisés Ramírez

Narradores
Patricia de Souza

Entrevista
Marco Tulio Aguilera, por Germán Martínez

Reseñas
“La hermana” de Sándor Márai, por Sandro Cohen
“La carga de la brigada ligera” de Gonzalo Calcedo Juanes, por Juan Carlos Márquez
“Prosa temprana y obras póstumas publicadas en vida” de Robert Musil, por Eugenio Sánchez Bravo
“Nunca llueve sobre el Sáhara” de Pedro M. Martínez, por Guillermo Ortiz López
“Golpes de mar” de Antón Castro, por Magda Díaz y Morales
“Espejo roto” de Mercé Rodoreda, por C. Martín
“Los lobos de la luna” de Frank Quasar, por Hari Seldon
“Arde el musgo gris” de Thor Vilhjálmsson, por María Aixa Sanz

Miradas
Comentario a “Pedro Páramo”, las cien páginas más célebres de la literatura mexicana, por Javier Cercas Rueda
Lo desmemorioso en los ojos, por Juan Fernando Covarrubias PérezH. P. Lovecraft y la seducción del misterio, por Jorge Villarruel

Literatura e imagen
La lectura de la literatura. Blanca Bk Gimeno
El sueño de Cthulhu. Ricardo Olvera
Vandalismo. José Antonio Ruiz-Roso
Novedades editoriales